Reme Mazzolari

España no puede esperar más

No necesitamos más ideologismos ni discursos grandilocuentes: lo que la Nación demanda es sentido común, rigor y un proyecto patriótico que realmente transforme la vida de sus ciudadanos.

Hoy escribo consciente de la gravedad de este momento histórico, con el corazón de quien ama a España y con alarma por cómo nuestro país está siendo arrastrado por una política que ya no responde al interés nacional, sino a pactos oportunistas y cálculos partidistas. La izquierda ha convertido las instituciones en un tablero de negociación donde se reparten cuotas de poder con quienes anteponen sus agendas ideológicas a la estabilidad de nuestra nación.

¿Dónde queda la igualdad real cuando se aprueban normas que parecen diseñadas para la impunidad, mientras las mujeres y los más vulnerables siguen desprotegidos? ¿Dónde está la Justicia cuando la Constitución es moneda de cambio para quienes se sirven de ella sólo cuando les conviene? Todo se reduce a un Gobierno que sobrevive negociando con fuerzas que claramente no comparten su lealtad a España.

Mientras tanto, los españoles de a pie —los que se levantan cada día, los que trabajan, los que pagan sus recibos y sostienen este país— están asfixiados. Enfrentan una inflación desbocada, precios de la energía por las nubes, facturas de la luz que devoran salarios, una vivienda inaccesible, y subidas de impuestos encubiertas. Además, la inseguridad ha crecido: la inmigración descontrolada, la delincuencia y la falta de un firme control fronterizo han generado un clima de incertidumbre preocupante.

Y luego está el futuro: ¿cómo vamos a asegurar nuestra soberanía si dependemos de potencias extranjeras para nuestra energía, nuestra tecnología y nuestra defensa? ¿Cómo protegeremos la identidad cultural y territorial de España si no defendemos con firmeza la unidad de nuestras autonomías frente a los retos separatistas y un proyecto europeo que a veces se aleja de la realidad nacional?

El Partido Popular tiene ahora una misión decisiva: reaccionar sin vacilaciones, con valentía y con propuestas claras. Hay que bajar la presión fiscal sobre las familias y las pymes, facilitar el acceso a una vivienda digna, garantizar la seguridad ciudadana con medidas contundentes, fortalecer nuestras fronteras y asegurar una política migratoria responsable. Además, es urgente impulsar la transición energética sin depender de terceros, fomentar la innovación tecnológica con inversión nacional, y reforzar nuestra defensa para que España no sea prisionera de las crisis globales.

No necesitamos más ideologismos ni discursos grandilocuentes: lo que España demanda es sentido común, rigor y un proyecto patriótico que realmente transforme la vida de sus ciudadanos.

Este es el momento de alzar la voz. Si no actuamos ahora con claridad y convicción, perderemos una oportunidad crucial. Cada día que pasa, el sanchismo pacta con formaciones que debilitan nuestro país; cada día los ciudadanos sufren la subida de precios, la falta de oportunidades y la erosión de sus derechos. Yo, como mujer, como ciudadana española y como defensora de la libertad, no voy a quedarme callada.

España no puede esperar más. Y yo tampoco. El Partido Popular está aquí para reconstruirla, para defenderla y para devolverle la dignidad que merece

· Reme Mazzolari es vicepresidenta segunda de la Diputación de Valencia

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