El presidente de la Generalitat Valenciana en funciones, Carlos Mazón, durante la investidura de Juanfran Pérez Llorca
Mazón se borra de X y restringe su cuenta de Instagram tras el relevo en la Generalitat Valenciana
Carlos Mazón ha optado por un repliegue significativo en sus redes sociales justo después de entregar el mando de la Generalitat Valenciana. Su cuenta oficial en X, que sumaba cerca de 30.000 seguidores, ha dejado de existir este viernes, apenas 24 horas después de que votara a favor de su sucesor, Juanfran Pérez Llorca, en las Cortes Valencianas. Su perfil en Facebook también ha desaparecido y en Instagram ha pasado a un modo privado que le permite elegir quién puede seguir sus publicaciones. Conserva abierta, por ahora, su cuenta en TikTok.
El movimiento no parece casual. Mazón deja atrás un año marcado por un desgaste público evidente. Su gestión de la dana del 29 de octubre lo situó en el centro de una tormenta política y mediática, agravada por su ausencia en el Cecopi y por la comida que mantuvo ese mismo día con la periodista Maribel Vilaplana.
Las críticas se multiplicaron y, en varios casos, derivaron en ataques personales e insultos, algo que él mismo denunció en más de una ocasión. El cierre y la reducción de perfiles encaja con la voluntad de alejarse del ruido y recuperar control sobre su presencia pública.
Un nuevo papel tras el relevo
El expresidente en funciones decidió no apartarse del debate político, pero sí del protagonismo. En la sesión de investidura de Pérez Llorca mantuvo un perfil discreto, consciente de que representaba el cierre de una etapa. Durante su breve intervención lanzó un mensaje conciliador sobre su papel en esta nueva fase. Aseguró que apoyará a Pérez Llorca «en la medida de sus posibilidades», y subrayó que lo hará con «la tranquilidad y la convicción que merece esta nueva etapa». Recalcó además: «Es el día del 'president' de la Generalitat y yo no voy a ser quien lo interrumpa».
La secuencia de pasos, desde el respaldo público a su sucesor hasta la retirada parcial de las redes, dibuja un Mazón decidido a rebajar exposición y tensión. Todas las señales apuntan a un periodo de pausa, reflexión y un papel más silencioso, aunque no ajeno, en la política valenciana.