Imagen de archivo del alcalde de Almussafes, Toni González.X / @ToniPSPVAlmssfs

El alcalde valenciano del PSOE denunciado por acoso sexual y laboral señala a Diana Morant

Las sucesivas denuncias de acoso sexual en el PSOE están llamadas a dinamitar el partido que ostenta en minoría el Gobierno de España. Ya no es únicamente la imagen pública que da una formación que abanderó la lucha feminista sabiéndose ahora que silenció y tapó diversas denuncias internas por conductas indecorosas, es que a nivel orgánico puede ser una arma de doble filo. Y justamente el caso de la denuncia contra el alcalde de Almussafes tiene todos los ingredientes. Ahora, Toni González alega alega «indefensión» y se pregunta por qué no se ha aplicado la «confidencialidad» que el PSOE regional sí aplicó en otros casos. Se considera víctima de un ajuste de cuentas de Diana Morant.

La clave en estos casos de acoso sexual está tanto en que los socialistas intentaron silenciar las denuncias de las víctimas como que una vez abierta la caja de Pandora parece que todos sean culpables ante cualquier caso. Los diferentes casos tienen un elemento común: hacer de menos la versión de la víctima.

En el caso de Toni González sorprendió la velocidad de crucero que cogió el caso tras una doble denuncia interna por acoso sexual y laboral, todo ello en el marco de una empresa pública local en la que el primer edil, según su entorno, «no forma parte». El PSOE de Valencia no tardó en aplicar una gestora tras suspenderlo de militancia.

La situación aún tiene una vertiente más llamativa es que fue el propio primer edil el que solicitó declarar ante el CADE del PSOE, el organismo que debe dilucidar en los asuntos de denuncias por vía del canal interno.

González lamenta, a través de declaraciones de su entorno a Levante-EMV, que las denuncias de acoso sexual y laboral sobre su persona se hayan difundido por parte del partido sin que él sepa exactamente qué pruebas constan realmente.

En este tipo de cuestiones no hay que perder el plano de las posibles rencillas internas, y más cuando hay un sector gravemente señalado entre la opinión pública. Una cosa son los posibles casos de abusos y otra la actitud de los cargos que intentaron tapar las situaciones, algunas de ellas delictivas.

El propio Toni González se habría servido del reciente caso del excomisionado de la dana, José María Ángel, por su titulación falsa para acceder al cargo de la Diputación de Valencia en el que ha estado 40 años. El alcalde de Almussafes, que dejó todos sus cargos orgánicos per mantuvo la vara de mano municipal, considera que el partido no ha actuado por igual entre una situación y la otra, y si en verano se amparaban en la presunción de inocencia de José María Ángel, ahora su caso ha sido uno más de los desvelados por la propia maquinaria socialista.

Es más, si González declara ante el CADE en la sede de Ferraz es por insistencia, dice él, propia por aclarar el tema cuánto antes, ya que desde la organización nacional no se había estipulado ni programado una citación temprana.

Toni González considera que la situación de su caso se debe a una disputa interna en el seno del PSOE valenciano, señalando a Diana Morant. Él apoyó en la directiva provincial a Carlos Fernández Bielsa en vez de a Robert Raga, aspirante de la órbita de Diana Morant. Es por ello que el hecho de no haber seguido la tesis de la ministra y candidata de Sánchez para la Comunidad Valenciana ha servido de munición para que su caso se haya desvelado por titular y no por contenido, ni que el partido haya movido más ficha que pedirle la salida.