Imagen de Portell, Morella, Castellón

Imagen de Portell de Morella, municipio del interior de Castellón donde se han hallado los restos de la fortificaciónTurismo Comunidad Valenciana

Un hallazgo en Castellón cambia la historia medieval valenciana: encuentran el primer castillo cristiano de la Comunidad

La Comunidad Valenciana guarda un pasado tan rico y diverso que, incluso hoy, sigue siendo capaz de sorprender. Bajo su suelo conviven huellas de conflictos recientes, como restos de la Guerra Civil Española, con vestigios que nos transportan miles de años atrás. En este territorio se encuentra, por ejemplo, el río subterráneo navegable más largo de Europa, un secreto natural que habla de la singularidad de la región. A esta herencia se suma un pasado marcado por la convivencia y el enfrentamiento de culturas, con siglos de presencia musulmana y la posterior expansión cristiana encabezada por figuras como Jaume I, que transformaron para siempre el paisaje político, social y arquitectónico valenciano.

Durante la Edad Media, la península ibérica fue un territorio en constante tensión. Las guerras, las fronteras cambiantes y la necesidad de defender los enclaves conquistados explican la extraordinaria concentración de castillos y fortalezas que hoy se reparten por España. Muchos de ellos responden a modelos islámicos, fruto de los casi ocho siglos de dominio musulmán, pero a partir de las incursiones cristianas iniciadas entre los siglos IX y X comenzaron a levantarse también fortificaciones promovidas por los reinos del norte. Aunque tradicionalmente se sitúa en 1492, con la toma de Granada, el final de la presencia árabe en la península, la realidad es que mucho antes ya se estaban consolidando estructuras defensivas cristianas en territorios que hoy forman parte de la Comunidad Valenciana.

En este contexto histórico cobra especial relevancia el hallazgo realizado en Portell de Morella, un pequeño municipio de la comarca de Els Ports, al norte de la provincia de Castellón. Con poco más de un centenar de habitantes censados, este pueblo tranquilo se ha convertido en un referente arqueológico desde que, en 2018, comenzaron las excavaciones en la zona del castillo. Los trabajos, impulsados inicialmente con el objetivo de acondicionar el recinto como un espacio cultural al aire libre, pronto revelaron algo mucho más significativo. Bajo la tierra apareció una muralla de aproximadamente metro y medio de anchura que delimitaba el recinto superior del castillo, una estructura que los arqueólogos situaron en torno a mediados del siglo XIII y que, desde el primer momento, apuntaba a un origen cristiano.

Lejos de tratarse de un hallazgo aislado, las campañas posteriores han ido reforzando esta interpretación. En los trabajos retomados en 2025 han salido a la luz nuevos muros adosados y perpendiculares a la muralla principal, todos ellos de la misma cronología. La aparición de estas estructuras ha permitido comprender mejor la organización interna de la fortificación y ha dado aún más peso a la hipótesis de que el castillo de Portell sea el más antiguo de carácter cristiano documentado hasta ahora en el territorio valenciano.

A ello se suma la localización de varias torres defensivas integradas en la muralla, una de las cuales ha sido excavada por completo en la última campaña, permitiendo profundizar en el conocimiento del sistema defensivo original.

Imagen de archivo de Portell de Morella, Castellón

Imagen de archivo de Portell de Morella, CastellónFortificaciones de España

Las excavaciones también han sacado a la luz un cementerio medieval situado en la parte central del recinto superior, donde ya se localizaron varios enterramientos en las primeras intervenciones. Este espacio funerario aporta una valiosa información sobre la comunidad que habitó y defendió el castillo en sus orígenes, y será objeto de nuevas investigaciones en futuras fases del proyecto. Todo este trabajo arqueológico se enmarca en un plan más amplio promovido por el Ayuntamiento, que busca convertir el recinto en un lugar destinado a actividades culturales y lúdicas, con infraestructuras móviles que permitan acoger espectáculos al aire libre sin alterar el valor patrimonial del enclave.

El proyecto ha sido posible gracias al respaldo institucional, con financiación procedente tanto del Plan Impulsa de la Diputación de Castellón como de las ayudas de la Conselleria de Patrimonio de la Generalitat Valenciana, una inversión que ronda los 300.000 euros y que demuestra la apuesta por poner en valor el patrimonio histórico incluso en los municipios más pequeños.

Más allá del castillo, Portell de Morella ofrece al visitante un recorrido por distintas épocas de la historia. Sus calles conducen a la ermita de Nuestra Señora de la Esperanza, levantada entre los siglos XV y XVI, y a la iglesia parroquial de la Asunción, un templo del siglo XVIII que combina elementos barrocos con una planta de raíz románica. En los alrededores se conserva el Puente de la Rambla, una construcción medieval de un solo arco que ya aparece documentada a comienzos del siglo XIII, y a escasa distancia se localiza el yacimiento ibero-romano de En Balaguer, testimonio de una ocupación mucho más antigua del territorio.

Así, en un rincón discreto del interior de Castellón, la arqueología ha logrado reescribir una parte esencial de la historia valenciana. El castillo de Portell de Morella no solo aporta datos sobre los primeros pasos de la arquitectura militar cristiana en la región, sino que también confirma que, bajo paisajes aparentemente tranquilos, la Comunidad Valenciana sigue guardando historias capaces de cambiar lo que creíamos saber sobre su pasado.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas