Fernando de Rosa

Una historia de whatsapps

Esta campaña ha muerto sepultada por las propias contradicciones de la izquierda que se niega a enseñar los mensajes de los responsables tanto de la seguridad como medioambientales del Gobierno ese fatídico día

En las últimas semanas hemos ido conociendo una serie de whatsapps que ponen en evidencia el relato manipulador de la izquierda valenciana. Finalizó el año 2025 con una campaña tanto del PSPV como de Compromís exigiendo que se publicaran los mensajes de Feijóo y Mazón la tarde de la riada de octubre de 2024, estuvieron días alimentando la idea de que había contenidos en los mismos que iban a dejar en muy mal lugar al presidente del Partido Popular.

Pero una vez publicados y viendo que, al contrario, reflejaban una sincera preocupación sobre lo que estaba ocurriendo y que, además, Feijóo se ponía a disposición de los valencianos, han intentado estirar la noticia con falsedades bastante infantiles, sacando de contexto frases que únicamente han puesto de manifiesto el fracaso de la campaña ideada por Pilar Bernabé desde la «sala de bulos» creada en los sótanos de la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana.

Esta campaña ha muerto sepultada por las propias contradicciones de la izquierda que se niega a enseñar los whatsapps de los responsables tanto de la seguridad como medioambientales del Gobierno ese fatídico día, tal como expresamente ha afirmado la disminuida líder socialista Diana Morant y ha reconocido en una entrevista a un medio independentista catalán el ariete de la izquierda en el proceso judicial, el abogado Manolo Mata.

Pero lo que la izquierda no se esperaba ha sido que en los primeros días de este año 2026 se publicaran otra secuencia de whatsapps que describe, de forma descarnada, como se fraguó el liderazgo de Diana Morant desde La Moncloa, poniendo de manifiesto la debilidad de la ministra y que se lo debe todo a los investigados por corrupción Ábalos y Cerdán, y que estos actuaron por petición expresa de Pedro Sánchez.

Estos mensajes acreditan como se chantajeó a otro candidato, como era el exalcalde de Elche Alejandro Soler, por el propio Pedro Sánchez acusándolo de no ser suficientemente «sanchista» ya que, según el amado líder, afirmó en algún ámbito privado que Sánchez no llegaría a 2027. Hasta tal punto llega el pánico en las filas socialistas que el pasado día 8 de enero Alejandro Soler ha tenido que reiterar su «adoración indiscutible al amado líder» en un medio de comunicación de Alicante, negando ser un disidente.

Estas conversaciones entre Sánchez y Ábalos realizadas 26 días antes de que explotara el «caso Koldo» origen de los procesamientos de los tres miembros del «Peugeot sanchista», ponen de manifiesto la, íntima relación del Presidente y su ministro «preferido», ya que Pedro se dirigía a José Luis como «sabes que te quiero como un amigo», lo cual pone de manifiesto dos cosas que Ábalos era «el amiguito del alma» de Sánchez y que este mintió cuando dijo públicamente que «José Luis en lo personal, era un gran desconocido para mí».

Estos mensajes han sido recibidos con un silencio sepulcral por los socialistas valencianos, tan locuaces hace unas semanas para exigir explicaciones al Partido Popular. Muchos estamos esperando que nos expliquen los pormenores de cómo se logró que Diana Morant accediera al liderazgo socialista y si se alcanzó mediante algún tipo de chantaje al resto de candidatos. También si en esa conversación fue cuando, según ha afirmado el propio Ábalos, Sánchez le alertó que se estaba investigando a Koldo poniendo en alerta a la trama de corrupción, y si ese aviso fue el pago por el apoyo de Ábalos a Diana Morant y la consiguiente «defenestración» de Alejandro Soler.

En definitiva, Diana Morant tiene mucho que explicar sobre como accedió a la secretaría general socialista en la Comunidad Valenciana, y si fue fruto de chantajes, amenazas y chivatazos sobre corrupción. También tiene mucho que explicar sobre su grado de conocimiento y relación con Ábalos y Santos Cerdán a los que ha negado conocer, e incluso ha llamado «corruptos y puteros», porque de estos mensajes de whatsapps, que hemos conocido, se pone de manifiesto que trabajaron a su favor y que ella lo sabía.

Por eso debemos estar atentos a la siguiente serie de mensajes que, sin duda, se irán publicando, porque vamos a ser testigo de una interminable e interesante «historia de whatsapps», aunque la izquierda quiera disimular con otro relato de whatsapps que no tienen relevancia ni política ni jurídica.

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