Reconocer lo obvio
La causa de la dana está sirviendo a los socialistas valencianos como munición política. Les da exactamente igual si al final se produce una nulidad de toda la causa, con la consiguiente gran frustración y perjuicio económico a las mismas
Durante los últimos días del ya finalizado 2025, ha pasado desapercibida una entrevista realizada por el que fuera portavoz socialista en las Cortes Valencianas y actual abogado de la catalanista Acció Cultural del País Valencià (ACPV) en el procedimiento de la dana, Manolo Mata.
En esta extensa entrevista concedida al diario VilaWeb.cat, evidentemente medio de comunicación de la órbita independentista catalana, el político socialista reconoce lo obvio, que tanto él como el grupo radical que representa ante el Juzgado de Catarroja están utilizando políticamente la instrucción para intentar desgastar al Partido Popular.
Ese reconocimiento tiene una segunda lectura que consiste en que los intereses de las víctimas, que dicen defender, están en un segundo plano porque les da exactamente igual si al final se produce una nulidad de toda la causa, con la consiguiente gran frustración y perjuicio económico a las mismas.
Este abogado, que además es experto penalista y conoce las consecuencias de su estrategia procesal, afirma que en la instrucción se «está bordeando líneas rojas» que en su día pueden provocar la nulidad de todo lo instruido, e incluso reconoce que su intervención en la causa y petición de diligencias, está forzando el límite que supone una «vulneración de derechos fundamentales», afirmación que pone de manifiesto que para ACPV, el fin justifica los medios. Es decir, que les es indiferente vulnerar derechos si se consigue «destrozar» a los enemigos políticos.
En otra parte de la entrevista afirma que su representada ACPV se negó a que José Manuel Cuenca, secretario autonómico de Presidencia, fuera investigado para evitar que «hubiera una defensa que pidiera la nulidad», poniendo de manifiesto que esa es su obsesión ya que el riesgo de que se anule toda la causa por «vulneración de derechos fundamentales», es algo más que una probabilidad, poniéndose en una situación procesal muy delicada ya que en un Estado de Derecho actuar a sabiendas que se está atacando un derecho fundamental, como es el derecho de defensa, es como mínimo, sorprendente.
El abogado Manolo Mata reconoce que José Manuel Cuenca es «irrelevante» para la causa, pero su citación a declarar y luego para efectuar un careo con la investigada Salomé Pradas, está sirviendo como munición política a su partido, el PSPV, y evidentemente está es su única finalidad. Así pues, él mismo reconoce en su entrevista lo que cada vez es más obvio: que los intereses de las víctimas son perfectamente sacrificables.
La parte de la entrevista más reveladora, si cabe, es su respuesta a la pregunta que se le hace: ¿Qué hemos de esperar de la declaración de Nuñez Feijóo?, y el abogado responde sin ningún pudor jurídico: «Poca cosa en términos jurídicos, pero muchas en términos políticos», y observando cómo tanto el PSOE, Compromís y RTVE están utilizando esta citación es obvio que la finalidad se está cumpliendo a rajatabla.
El abogado de la entidad catalanista fija el objetivo y sus correligionarios políticos y mediáticos se dedican a poner en funcionamiento la máquina de «picar carne». Así, hemos escuchado a Pilar Bernabé afirmar, incluso, que ella va contenta a declarar a los juzgados a diferencia de Feijóo, que ha pedido declarar por videoconferencia, por cierto acogiéndose al mismo derecho que se han acogido sus jefes y previsto en la ley, olvidando que ella no ha acudido tan contenta a presentar denuncia ante la Fiscalía por los casos de abuso y acoso sexual de su partido que conocía hacía muchos meses, además de callarse ante los fallos de las pulseras de protección de mujeres maltratadas y, cuando se descubrieron, llegó a decir que no era para tanto porque «no había muerto ninguna mujer».
En la misma línea se han pronunciado las otras dos pretendidas líderes del socialismo valenciano, Rebeca Torró y Diana Morant, que no han ido ni tristes ni contentas, porque no han ido, al Juzgado a denunciar a sus «muy amigos», aunque ahora dicen no conocerlos, Paco Salazar y Ábalos respectivamente, en los casos de corrupción económica y sexual.
Manuel Mata ha reconocido lo que es obvio y, según él mismo deja entrever en la entrevista, lo obvio es que la entidad catalanista que representa ejerce la acción popular con el único propósito de intentar que vuelvan al poder sus amigos, aquellos que durante ocho años les «regaron» con dinero público para sus fines «pancatalanistas», y si con esa estrategia provocan la nulidad del procedimiento judicial y las víctimas no obtienen la satisfacción que se merecen pues será un efecto «colateral». Como decía Maquiavelo: «el fin justifica los medios», y el fin no es Justicia sino los fondos de las subvenciones.
Fernando de Rosa es diputado del PP en el Congreso