Fundado en 1910
El astrolabioBieito Rubido

En qué idioma habla Dios

Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco hablaban español. Ello no suponía minusvalía alguna para ninguno de los 7.000 idiomas que existen en el mundo. Solo hay tres de esos 7.000 que son utilizados por más de cien millones de personas: el chino mandarín, el inglés y el español. ¿Cuál de ellos utiliza Dios? El del amor

El viaje de León XIV a España está resultando todo un éxito. Su intervención en el Congreso de los Diputados en la mañana de ayer se puede calificar de histórica, ya que es la primera vez que un Papa se dirige a las Cortes españolas en la sede de la soberanía nacional. Histórico fue también el largo aplauso que le dedicaron los parlamentarios e histórico fue el contenido del discurso. Una alocución serena pero firme en la defensa de los valores que la Iglesia Católica viene defendiendo desde siempre. De manera muy significada, la defensa de la vida y de la dignidad humana. Mención aparte merece el civismo de la ciudadanía convocada en las calles de Madrid. Ejemplar en todos los sentidos. Hoy toca Barcelona. Seguro que nuestros compatriotas catalanes honrarán de la misma manera y acogerán con el mismo entusiasmo al Santo Padre.

Otra cosa va a ser la polémica artificial que ya han montado en torno al idioma que el Papa va a utilizar. El nacionalismo catalán necesita urgentemente una pasada por la serenidad. No se puede vivir permanentemente en la crispación y bordeando siempre la anomia. Hay momentos para la quietud, incluso para el silencio, como muy bien aconsejó Robert Prevost el sábado pasado a los jóvenes. Esa propensión a la bronca, al conflicto, a la diferenciación gratuita esconde en realidad alguna herida de infancia y del alma. Esa querencia al síndrome de la Torre de Babel no deja de ser algo contrahistórico. Claro que es bueno hablar muchas lenguas. Por supuesto que respetamos y hasta amamos las otras lenguas de España, pero como muy bien dijo ayer León XIV en el Congreso de los Diputados: «España puede ofrecer mucho en este camino. Cuenta con una lengua que une continentes». Efectivamente, el español es utilizado por más de 500 millones de personas, es quizás el segundo idioma de los negocios y uno de los más eficaces y relevantes en el mundo de internet. Las lenguas sirven para unir, para comunicar, y eso significa común unión.

Si finalmente su Santidad habla hoy en catalán no me va a parecer mal. Me consta que no domina ese habla. Su idioma nativo es el inglés y el español ha sido su segunda lengua, con la que ha podido desarrollar su ministerio a lo largo de muchos años, incluidas las recónditas tierras del norte de Perú, donde fue misionero.

Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco hablaban español. Ello no suponía minusvalía alguna para ninguno de los 7.000 idiomas que existen en el mundo. Solo hay tres de esos 7.000 que son utilizados por más de cien millones de personas: el chino mandarín, el inglés y el español. ¿Cuál de ellos utiliza Dios? El del amor. Que, como todo lo que merece la pena en la vida, es universal como la música, las matemáticas, la belleza… Retar al Papa en un día como el de hoy –donde Gaudí, si viviese, estaría feliz– a hablar de una determinada manera va directamente contra el idioma de Dios, que está muy distanciado de la bronca, de las malas formas, de la xenofobia, de la insolidaridad y de la falta de caridad que vienen demostrando los nacionalistas periféricos en la España moderna. Así les va, en decadencia permanente, aunque ellos todavía no lo saben.

comentarios

Más de Bieito Rubido

tracking

Compartir

Herramientas