Coche fúnebre comprado por el joven de Petrel
El coche que no deja descansar a nadie: el fúnebre más viral de Alicante divide a los vecinos en redes sociales
Un coche fúnebre aparcado en plena vía pública ha logrado algo poco habitual: dividir a vecinos, disparar comentarios en redes sociales y obligar a la Policía Local a intervenir para aclarar si su mera presencia podía ser sancionable. En los últimos meses, la imagen de este Mercedes mortuorio se ha repetido en distintas calles de la provincia, especialmente en Elda y Petrel, despertando reacciones encontradas.
«Que quiten ese coche de mi calle». Mensajes como este se han multiplicado en redes sociales, donde varios residentes han expresado su incomodidad al ver el vehículo estacionado de forma recurrente. Algunos consideran que su estética genera inquietud o resulta inapropiada en determinados entornos, mientras otros se lo toman con humor y lo ven como una simple extravagancia.
Los avistamientos no se limitan a un único punto. Publicaciones en Facebook alertan de su presencia en distintos enclaves de la geografía alicantina, aunque es en Petrel, donde reside su propietario, donde el coche se ha convertido en un auténtico imán de miradas, fotos y comentarios.
De anécdota local a fenómeno viral
El vehículo ganó notoriedad y el diario Información desveló la identidad de su propietario: Rubén Cano, un joven de 26 años de Petrel que llevaba años buscando un coche fúnebre hasta que logró hacerse con este Mercedes de grandes dimensiones, adquirido de segunda mano y con toda la documentación en regla, para utilizarlo como turismo particular.
El coche no pasa desapercibido. En una de sus ventanas luce un rótulo que ha alimentado su fama en redes: «Funeraria El Fiambre. Envío express para los tiesos». Mientras algunos vecinos se paran para hacerse fotos o bromear con su dueño, otros consideran que su presencia altera la convivencia diaria.
Las quejas llegan a la Policía Local
La polémica dio un paso más cuando una denuncia vecinal llevó a la Policía Local del municipio alicantino a estudiar la posibilidad de sancionar al propietario, tras estacionar el vehículo cerca de un centro educativo. Según explicó Cano en declaraciones al citado medio, la situación le resultó incomprensible. «Hace cinco meses que recorro con mi coche todo el pueblo y lo aparco donde puedo, pero siempre en las zonas autorizadas. Nunca he tenido ningún problema porque lo tengo todo en regla: el seguro, la ITV, el permiso de circulación... todo... así que no entiendo por qué querían denunciarme», aseguró.
El joven añadió, en tono irónico, que no realiza ningún servicio funerario. «A los únicos que traslado es a mis amigos y algunos pueden ser muermos pero no muertos», afirmó entre risas.
Todo en regla y sin sanción
La advertencia policial llegó a preocuparle cuando un agente contactó con él y con su madre para informarles de la posible sanción. Sin embargo, tras consultar a la jefatura del cuerpo, el asunto quedó aclarado y no se impuso ninguna multa, al no existir infracción alguna.
Desde entonces, Rubén sigue circulando con su Mercedes mortuorio de 200 caballos y 3.000 centímetros cúbicos, que compró en Wallapop y trasladó desde Barcelona. Apasionado del mundo del motor desde la adolescencia, ya planea pequeños cambios en el vehículo, como camperizar el amplio espacio trasero para viajar y dormir.
Entre el humor negro, la viralidad en redes y las protestas vecinales, el coche fúnebre de «El Fiambre» continúa recorriendo las calles de Alicante. Un vehículo pensado para despedidas que, paradójicamente, ha cobrado vida propia en el día a día del municipio.