Imagen de una de las preguntas del polígrafo que ha difundido Mauri Anglés en su canal de YoutubeMarian Moncho

Mauri Anglés asegura que su hermano Antonio está muerto: «La fuga es demasiado rocambolesca»

El familiar del prófugo reaparece en YouTube y sostiene que el principal sospechoso del crimen de Alcàsser «no sobrevivió» tras más de tres décadas desaparecido

Más de 30 años después de la desaparición de Antonio Anglés, considerado autor material del crimen de Alcàsser, su hermano Mauri Anglès ha reaparecido públicamente con una versión tajante: está convencido de que no sigue con vida. Lo ha hecho a través de su canal de YouTube, 'El Desván de Mauri Anglés', donde asegura que su intención es «contar su verdad» y defenderse de las acusaciones que, según denuncia, ha arrastrado durante décadas.

En su intervención, Mauri Anglés niega conocer el paradero de su hermano, pero afirma con rotundidad que está muerto. Una convicción que, según explica, se basa en la duración de su desaparición, la intensidad de la búsqueda policial y lo que considera inconsistencias en el relato de la fuga.

El hermano del fugitivo sostiene que «no sabe dónde está» Antonio Anglés, pero insiste en que está convencido de su fallecimiento. Hace unos meses, se sometió a un polígrafo para defenderse de las acusaciones vertidas por Miguel Ricart en una entrevista en el canal de YouTube El Rincón del Disidente. En esa prueba, respondió a varias preguntas sobre el paradero de su hermano. «¿Sabes dónde está tu hermano? No. Digo la verdad», afirmó. A continuación, al ser preguntado si creía que seguía con vida, fue igual de tajante: «¿Estás convencido de que está muerto? Sí. Digo la verdad».

Imagen de las dos preguntas del polígrafo que ha difundido Mauri Anglés en su canal de YoutubeYoutube

Según su versión, el hecho de que haya permanecido desaparecido durante más de tres décadas resulta incompatible con que siga con vida. «La Interpol lo ha buscado por tierra, mar y aire en todos los países. A cualquier persona la hubiesen encontrado si estuviese viva», asegura. En este sentido, plantea incluso la posibilidad de que muriera poco después de su desaparición: «Yo pienso que a mi hermano lo mataron. ¿Quién lo mató? No lo sé. Pero estoy seguro de que está muerto».

Mauri Anglés también cuestiona algunas de las principales teorías que han rodeado el caso durante años, especialmente aquellas que apuntan a la existencia de apoyos externos o redes de protección. «¿Estamos locos o qué? Si hubiese tenido gente poderosa detrás, estaría viviendo bien, en un chalet, con una vida de lujo», afirma. En su relato, describe a su hermano como alguien que «acampaba en el monte» y que llevaba una vida precaria, alejada de cualquier estructura organizada de ayuda.

En la misma línea, rechaza las versiones que vinculan a Antonio Anglés con tramas complejas o con la participación de terceros. «Yo no he visto a gente poderosa con él. Lo cuento como lo he vivido», insiste.

La «rocambolesca» fuga

Uno de los puntos en los que más incide es en la propia fuga, cuyo relato oficial considera poco creíble. Mauri Anglés califica de «rocambolesca» la sucesión de episodios que describen su huida, desde su escapada inicial hasta su desaparición final.

«Se dice que estuvo por media España, que cogió taxis, que se cambió de pelo e intento ligar con la peluquera, que se subió a un barco, que lo encerraron, que saltó al agua en Dublín, que luego lo rescataron y volvió al barco… y cuando llega la Policía desaparece. ¿Qué queréis que os diga?», plantea.

En su opinión, la acumulación de episodios improbables resta credibilidad a esa reconstrucción. «Las aguas de Dublín son muy frías. Te puede dar hasta una hipotermia y así no puedes ni nadar. Hay tantas cosas… es todo muy rocambolesco», afirma.

También pone en duda cómo pudo eludir durante tanto tiempo un amplio dispositivo policial: «Con todo el despliegue que había, ¿cómo es posible que se escape tantas veces?», se pregunta.

Sobre el inicio de la fuga, sí confirma la versión de que Antonio Anglés logró escapar de la vivienda familiar en Catarroja el día en que la Guardia Civil acudió a detenerlo. Según relata, utilizó un sistema que ya tenía preparado: «Tenía unas sábanas para saltar por la parte de atrás y salir por los tejados. Eso es lo que hizo ese día», explica. Sin embargo, a partir de ese momento, asegura que las versiones que han circulado durante años están llenas de dudas, contradicciones y relatos difíciles de sostener.

El paradero de Antonio Anglés sigue siendo, a día de hoy, una incógnita. Desapareció en marzo de 1993 tras embarcar como polizón en un buque en Lisboa y perderse su rastro en Irlanda. Desde entonces, no ha aparecido ninguna prueba concluyente sobre su destino.

A nivel judicial, continúa en busca y captura y su responsabilidad penal seguirá vigente hasta diciembre de 2029. Hasta entonces, si fuera localizado, podría ser juzgado por el crimen de Alcàsser. Mientras tanto, su nombre permanece como uno de los grandes enigmas de la crónica negra española.