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Imagen inédita de una de las preguntas a las que se ha sometido Mauricio Anglés en el polígrafoYoutube

Mauricio Anglés: «Antonio no tenía contacto con políticos ni ricos, fue un delincuente común»

Treinta años después del crimen de Alcàsser, el caso vuelve a ocupar titulares. Mauricio Anglés, hermano del prófugo Antonio Anglés, ha ofrecido la segunda parte de su entrevista con El Cierre Digital, en la que reitera su inocencia y defiende que su hermano no contó con ningún tipo de apoyo ni contactos influyentes durante su huida. «Antonio no tenía contacto con políticos ni ricos, fue un delincuente común», asegura.

La publicación llega después de la nueva versión difundida por Miguel Ricart, el único condenado por el crimen de Miriam, Toñi y Desirée, quien volvió a señalar a los hermanos Anglés. Frente a esas declaraciones, Mauricio, que ahora utiliza el nombre legal de Joaquín Martins, ha decidido hablar para limpiar su imagen y la de su familia.

Primera parte: «El apellido Anglés es una losa»

En la primera parte de la entrevista, Martins explicó que su vida ha estado marcada por el apellido Anglés y por las sospechas derivadas del caso Alcàsser. «El apellido Anglès es una losa. No ha servido de nada cambiarme el nombre porque la prensa lo filtró», afirmaba entonces.

Mauricio Anglés durante su entrevista en El Cierre Digital

Mauricio Anglés durante su entrevista en El Cierre DigitalYoutube

Contó que, tras cumplir condena y pasar por un proceso de rehabilitación, consiguió reinsertarse: «Estoy reinsertado desde el 2001, empecé a construir, a montar mis empresas, me ha ido bien. En la cárcel estudié abogacía, eso me dio muchos valores para reinsertarme en la sociedad».

No estuve allí, ni conocía a las tres personas mayores de las que habla Ricart. Todo eso es falsoMauricio AnglésHermano de Antonio Anglés, prófugo de la justicia desde 1993

También relató que se había sometido a un polígrafo para demostrar su inocencia: «Yo no estaba en ese Opel Corsa, la declaración que ha hecho es falsa. Me he hecho la pregunta en el polígrafo y ha salido falsa. Digo la verdad y tengo las pruebas». Y añadió que su objetivo no es lucrarse ni buscar fama: «Yo no me quiero lucrar de esto, pero me han señalado y por eso después de 33 años me toca dar la cara».

Segunda parte: «Antonio no tenía contacto con políticos ni ricos»

En la segunda parte de la entrevista, Mauri desmiente de forma rotunda su supuesta presencia en la nave de pólvora, donde fueron hallados los cuerpos de Miriam, Toñi y Desirée. «No estuve allí, ni conocía a las tres personas mayores de las que habla Ricart. Todo eso es falso. No sé quiénes eran ni tuve jamás relación con nadie de ese entorno», afirma. El hermano del fugitivo sostiene que ha pasado la prueba con total transparencia, «porque no tengo nada que esconder».

Durante la conversación, Mauricio Anglés desmonta una de las teorías más extendidas: la que vincula el crimen de Alcàsser con una red de poder. «Mi hermano Antonio no tenía contacto con políticos ni con empresarios. Era un delincuente común, un buscavidas de la calle», declara.

Recuerda que Antonio fue condenado por el secuestro de su novia, a quien encadenó en casa en plena adicción a la heroína. «Fue un acto desesperado, pero no tenía nada que ver con lo de Alcàsser. Él pensó que podía ayudarla a desintoxicarse, aunque lo hizo de la peor forma», relata.

Yo era pequeño y apenas lo veía. Pasábamos temporadas separados. Mientras él vivía en la calle y se metía en líos, yo intentaba adaptarme a los internadosMauricio AnglésHermano de Antonio Anglés, prófugo de la justicia desde 1993

Ese episodio, dice, fracturó a su familia: «Mi hermano Ricardo lo denunció a la Guardia Civil y eso rompió los lazos entre ellos. A partir de ahí, Antonio cambió mucho, se volvió más desconfiado y empezó a aislarse».

Mauricio recuerda una niñez dura, dominada por la precariedad y los internados. «Estuvimos en cinco internados por orden del asistente social. Querían apartarnos del ambiente que había en casa», explica. Y aclara que eso fue el detonante de su distanciamiento con Antonio: «Yo era pequeño y apenas lo veía. Pasábamos temporadas separados. Mientras él vivía en la calle y se metía en líos, yo intentaba adaptarme a los internados».

Imagen inédita de una de las preguntas a las que se ha sometido en el polígrafo

Imagen inédita de una de las preguntas a las que se ha sometido en el polígrafoYoutube

Aun así, conserva una imagen afectuosa de su hermano: «Antonio era guapo, alto, de ojos azules. Siempre tenía novia. Se ha dicho de todo sobre él, incluso que era homosexual, pero eso no es verdad. Siempre estuvo con mujeres».

Nunca he matado a nadie. Ni con una pistola, ni con un cuchilloMauricio AnglésHermano de Antonio Anglés, prófugo de la justicia desde 1993

En la entrevista, Mauricio Anglés aprovecha para zanjar cualquier duda sobre su implicación en el crimen: «Nunca he matado a nadie. Ni con una pistola, ni con un cuchillo, ni con nada», asegura.

Reconoce que durante su juventud tuvo problemas y peleas en prisión, pero insiste en su inocencia: «Como todos los que pasan por ese mundo, tuve errores, pero jamás he quitado la vida a nadie».

Sobre Miguel Ricart, no ahorra críticas: «Es un mentiroso compulsivo. Cada día dice una cosa distinta. No he tenido relación con él, pero ahora ha decidido atacarme para ganar notoriedad».

Y se muestra sorprendido por la ausencia de pruebas biológicas en el caso: «Es extraño que no apareciera ADN ni de Ricart ni de Antonio. En cualquier crimen, por mínimo que sea, siempre queda un rastro. Aquí, nada».

Quiero que la gente entienda lo que significa cargar con el estigma de ser hermano de Antonio AnglésMauricio AnglésHermano de Antonio Anglés, prófugo de la justicia desde 1993

Cansado de lo que considera una «distorsión mediática», Mauricio prepara su biografía, titulada El Mauri: sobreviviendo al apellido Anglés, en la que narrará su historia y su intento por reconstruir su vida. «Quiero que la gente entienda lo que significa cargar con el estigma de ser hermano de Antonio Anglés», afirma.

Aunque inicialmente pensó en publicarla como libro, ahora lo hará en formato audiovisual a través de su canal El Desván de Mauri Anglés: «Lo haré capítulo a capítulo. No quiero vender nada, ni lucrarme con este tema. Solo deseo contar mi verdad, la que he vivido en primera persona». Según dice, ha recibido «ofertas económicas importantes» para hablar, pero las ha rechazado todas.

Preguntado por el paradero de Antonio Anglés, mantiene el misterio: «No puedo decir si está vivo o muerto. Pero una persona no puede desaparecer así sin más y no dejar ningún rastro».

Desconfía de los supuestos avistamientos del fugitivo en América o en un buque: «La foto de mi hermano Antonio estaba por todos lados. Hay varios testigos que dicen haberlo visto, y de repente salieron un montón de versiones diferentes y supuestos avistamientos en sitios distintos. Parece que mi hermano fuera Dios, con disculpas a Dios».

Mi hermano vivía de lo que robaba. Esa era su realidadMauricio AnglésHermano de Antonio Anglés, prófugo de la justicia desde 1993

También rechaza las teorías que lo relacionan con otros crímenes, como el de Macastre. «Si hubiese tenido contactos de poder, habría tenido un chalé, no una tienda de campaña en el monte. Mi hermano vivía de lo que robaba. Esa era su realidad», sostiene.

Mauricio revela además que su familia lleva años tratando de declarar legalmente muerto a Antonio: «Tenemos una gestión pendiente ahí, mi familia ha intentado dar por muerto a Antonio, especialmente por tema de herencias».

Mauricio recuerda cómo el caso Alcàsser transformó su vida. «Con 13 años tenía a la prensa en la puerta, siguiéndome a todas partes. Me señalaban por ser el hermano de Antonio. Fue una pesadilla», cuenta.

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Imagen inédita de una de las preguntas a las que se ha sometido en el polígrafoYoutube

Aquel acoso mediático, sumado al entorno en el que creció, lo empujó a la droga y la delincuencia: «Caí en la droga, cometí atracos, entré en prisión siendo menor. Me equivoqué muchas veces, pero logré salir y rehacer mi vida. Ahora estoy limpio y tranquilo».

Tengo un hijo de 12 años. Si me pasara algo así, no lo soportaría. Me moriría. Por eso no puedo más que mandarles fuerza y respetoMauricio AnglésHermano de Antonio Anglés, prófugo de la justicia desde 1993

Dice haber necesitado años para reconstruirse: «La gente me veía y solo pensaba en Antonio. Pero yo soy otra persona. He trabajado, he montado empresas, he sido padre. No quiero vivir eternamente bajo esa sombra».

En la recta final de la entrevista, Mauricio dirige unas palabras a los padres de Miriam, Toñi y Desirée. «Siento una profunda pena por ellos. He hablado con Fernando García, el padre de una de las víctimas, y siempre he tenido una relación cordial. Les pido disculpas porque este tema vuelve a abrir heridas».

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Imagen inédita de una de las preguntas a las que se ha sometido en el polígrafoEl Cierre Digital

La empatía surge también desde su propia experiencia como padre: «Tengo un hijo de 12 años. Si me pasara algo así, no lo soportaría. Me moriría. Por eso no puedo más que mandarles fuerza y respeto».

Mauricio denuncia que continúa recibiendo insultos y difamaciones en redes sociales: «Voy a demandar a todo el que me calumnie. Hay gente escondida tras perfiles falsos diciendo barbaridades, incluso que mi madre enterró a las niñas. Esas cosas no las voy a tolerar más».

Y lanza un mensaje a quienes, según él, utilizan el caso para lucrarse o ganar notoriedad: «Están jugando con el dolor ajeno. Hacen daño a las familias de las víctimas y también a la mía. Ya basta. Hay guerras, hay tragedias en el mundo y siguen hablando de los Anglés. Que dejen descansar a todos».

Treinta y tres años después del crimen que sacudió a España, Mauricio Anglés dice querer cerrar el capítulo que lo marcó para siempre: «Quiero que se conozca la verdad, que pare el circo y que las familias de las niñas puedan encontrar algo de descanso. Ya es hora de cerrar este capítulo».

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