Imagen de archivo de Mónica Oltra durante su etapa en la vicepresidencia de la Generalitat Valenciana.

Imagen de archivo de Mónica Oltra durante su etapa en la vicepresidencia de la Generalitat Valenciana.Europa Press

El proyecto de Oltra amenaza a la apuesta sanchista para el Ayuntamiento de Valencia

La exvicepresidenta de la Generalitat competirá con Pilar Bernabé por la hegemonía de la izquierda en la capital del Turia

Cualquiera diría que el regreso de Mónica Oltra a la primera línea de la política activa es una mala noticia para el PSOE. No han sido pocos los cargos socialistas de Valencia que han aplaudido devocionalmente el anuncio de la líder procesada de Compromís, quien justo confirmó su regreso cuando una encuesta municipal daba por primera vez a Pilar Bernabé por delante de la coalición catalanista para el Ayuntamiento de Valencia.

Seguro que a la candidata socialista para la tercera ciudad de España no le han gustado los no pocos halagos que le remitieron varios cargos de su partido a Mónica Oltra. Pudiera ser una buena noticia para aglutinar a la izquierda, porque ya se da por hecho que lo importante no es ganar las elecciones sino sumar más que el bando contrario aunque sea por una centésima o un único voto.

El anuncio de Mónica Oltra choca frontalmente con el plan de Pedro Sánchez para con Valencia. Combatiente delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé ha sabido aplicar el juego de la agenda institucional para hacerse un hueco en la vida política de la capital del Turia.

Cuando el partido la aupó a candidata municipal, a la vez que lo hacía con Diana Morant para la Generalitat y así intentar cortar de raíz las no pocas voces internas sumamente críticas con las posibilidades ganadoras de la ministra, las encuestas eran muy desfavorables. Ante la desaparición de Compromís, con una Papi Robles desconocida en la ciudad y un Pere Fuset desvirtuando cualquier crítica municipal, la imagen pública de Pilar Bernabé le permitió un crecimiento lento en los sondeos. Justo cuando se daba el 'sorpasso' llegó el mazazo.

Que Mónica Oltra se sume a la batalla municipal sólo implica que el liderazgo en la izquierda va a estar reñido y que fruto de esa disputa el voto va a estar más dividido que en el caso de la derecha, cuyo espectro domina el PP ante un Vox que vive su época dorada.

El anuncio de Oltra implica que Bernabé no va a tener un Compromís tan inferior como le ocurrirá al PP con Vox

Es decir, que Bernabé no va a tener un Compromís tan inferior como le ocurrirá al PP con Vox, según los sondeos. El empate entre socialistas y catalanistas parece una opción plausible que en la derecha ahora parece un imposible.

Y todo ello lleva a romper la baraja dentro del PSOE, que ve como otra candidata impuesta por Pedro Sánchez pudiera ir camino del cadalso. Por eso chirrió entre algunos veteranos militantes que cargos reconocidos del PSOE de Valencia evidenciaran su entusiasmo con la llegada de Mónica Oltra, cuando realmente se está sirviendo un nuevo escenario que complica la lucha por la capital del Turia y que augura una batalla interna dentro de la izquierda.

Así que Pilar Bernabé, centrada desde su cargo de delegada del Gobierno en combatir contra la popular y 'popular' María José Catalá, deberá sumar ahora un nuevo rival para que su efecto sea para lo largo y ancho de la izquierda valenciana.

Obviamente si los comicios de mayo dieran mayoría para PSOE y Compromís habrá acuerdo, por mucho que se imposten posturas diferentes o divergentes, aunque siempre quedará en el memoria, y en los temores socialistas, los tiempos en los que Mónica Oltra intentó manejar a su antojo al presidente Ximo Puig. Por muchas amenazas de ruptura y pese a haber un acuerdo sólo para que no gobernara la derecha, la líder de Compromís puso un precio muy alto para un partido que por aquel entonces tuvo que mirar a otro lado durante la firma del acuerdo de gobierno para la Generalitat.

Otro punto a tener en cuenta en este último año de legislatura será el devenir de la cuestión judicial pendiente para Mónica Oltra. El PSOE, por su forma de actuar, parece que ha interiorizado que por sí solo no puede ganar a la derecha, por lo que necesita una izquierda a su izquierda con cierto músculo. Por eso realmente se dio una celebración desmedida entre los socialistas al anuncio de Oltra, porque de su capacidad de unificar al espectro de la extrema izquierda puede pasar un vuelco en el tablero de la ciudad de Valencia que, por ahora, ninguna encuesta ha vaticinado.

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