El PP y Vox lo inventaron todo en Valencia
Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal han retrocedido en Extremadura hasta la casilla de salida que sus partidos pactaron hace tres años en la Generalitat
El PP y Vox lo inventaron todo en Valencia. Verano de 2023. Pedro Sánchez convoca elecciones generales a la desesperada tras el cataclismo del PSOE en las autonómicas y municipales. En la Comunidad Valenciana, los plazos del Estatuto de Autonomía aprietan. El PP y Vox han logrado en las urnas la mayoría suficiente para gobernar. Pero Ximo Puig sigue en la Presidencia de forma interina y con el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana en su poder.
En este contexto, los negociadores del PP y de Vox alcanzan el acuerdo para desalojar a la izquierda y cumplir con el mandato de los electores. El PSPV-PSOE y Compromís afearon a sus adversarios políticos que plasmaran su pacto en unas servilletas. Pero de aquella reunión surgió el modelo que ha posibilitado la estabilidad en la Comunidad Valenciana y la aplicación del programa electoral de las formaciones ganadoras de los comicios, con la aprobación de los Presupuestos incluida, en una legislatura no exenta de escollos y vicisitudes.
Primero Vox optó por salir del Gobierno. Luego llegó una catastrófica dana que arrasó la provincia de Valencia. Más tarde, y tras la encerrona urdida por La Moncloa en un acto con las víctimas de la riada, se desencadenó la dimisión de Carlos Mazón. Pero llegó el relevo y se votó a un nuevo presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, con el apoyo del PP y de Vox. Esto es, con el respaldo de la mayoría de valencianos que habían decidido en las urnas que querían un Gobierno de centro derecha.
Imagen del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca
Pérez Llorca participó de forma decisiva en las negociaciones que en 2023 posibilitaron la investidura de Mazón y la formación del Ejecutivo autonómico. Aquella fórmula, denostada en ámbitos del PP nacional, es la que hoy, casi tres años después, se ha aplicado casi de forma mimética para posibilitar que María Guardiola asuma la Presidencia de Extremadura. El PP cede a Vox una Vicepresidencia con competencias que recuerda a la que ostentó Vicente Barrera en la Generalitat y dos Consejerías. Una de ellas, como en Valencia, la de Agricultura. El PP se reserva el ámbito de las políticas de género e igualdad, como en Valencia. Y los dos partidos firmantes se comprometen a sacer los Presupuestos autonómicos adelante en contraposición a la incompetencia en la materia de Pedro Sánchez. Como en Valencia.
Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal han retrocedido en Extremadura hasta la casilla de salida. Sólo había que buscar lo que se hizo en Valencia, donde estaba todo inventado.