Imagen de archivo de la prueba The Ocean Race partiendo desde Alicante.

Imagen de archivo de la prueba The Ocean Race partiendo desde Alicante.GVA

Alicante, epicentro de la navegación global: el único museo del mundo dedicado a la vuelta al planeta

Ubicado en el muelle de Levante, este espacio interactivo rinde homenaje a los 50 años de historia de The Ocean Race y propone una experiencia inmersiva sobre la vida extrema en alta mar

Alicante no es solo el punto de partida de las últimas ediciones de The Ocean Race; es el corazón neurálgico desde donde se coordina la regata más exigente del planeta. En el muelle de Levante 10, integradas en las oficinas centrales de la organización, se encuentran las instalaciones del museo oficial de la competición. Se trata de un espacio único en el mundo que, desde su apertura en 2012, ha logrado consolidarse como un referente cultural y turístico, atrayendo a más de 203.000 visitantes, de los cuales un notable 78 % es de origen internacional.

El centro no se limita a ser una exposición estática, sino que busca difundir el legado y la responsabilidad social de la prueba. A través de un recorrido participativo, los visitantes -incluyendo a más de 44.000 estudiantes que han pasado por sus aulas- descubren los entresijos de una aventura que combina tecnología de vanguardia con la resistencia humana. La joya de la corona es, sin duda, el Brasil 1, una embarcación modelo VO70 que compitió en la edición 2005-06. Situado frente al museo, este barco permite a los curiosos conocer la realidad de los regatistas: desde la bañera de mando hasta el claustrofóbico interior donde la tripulación convive durante meses entre literas compartidas y comida liofilizada.

Museo The Ocean Race

Museo The Ocean RaceCarmen Hidalgo / The Ocean Race

La entrada al edificio principal recibe al público con una espectacular réplica de un barco de la competición construido íntegramente con miles de piezas de Lego, un reclamo que cautiva tanto a niños como a adultos antes de sumergirlos en una cronología detallada. Los paneles informativos trazan la evolución de la regata, desde sus orígenes casi amateurs como la Whitbread Round the World Race en 1973, pasando por la era del patrocinio de Volvo, hasta la profesionalización absoluta de la actualidad.

Medio siglo de leyenda náutica

El recorrido histórico está presidido por el trofeo oficial de la prueba, una pieza de diseño fabricada en la Comunidad Valenciana que crece en altura tras cada edición; cada vez que una flota completa la vuelta al mundo, se añade un nuevo anillo con el nombre del equipo ganador grabado. Junto a él, una colección de maquetas permite observar la evolución de la ingeniería naval a lo largo de cinco décadas. Sin embargo, el museo no solo mira al pasado, sino que utiliza la tecnología para acercar el deporte al gran público a través de espacios de alta interactividad.

Adrenalina en tierra firme

Para quienes buscan experimentar la dureza del océano sin mojarse, el centro ofrece el simulador «The Ride», una de las atracciones más demandadas. Se trata de una cápsula hermética que recrea los movimientos y sensaciones que los regatistas enfrentan en condiciones extremas. Esta oferta se complementa con gafas de realidad virtual que trasladan al usuario a la cubierta del 11th Hour Racing Team, el barco vencedor de la última edición, permitiendo una visión de 360 grados de la navegación de alta competición. Además, un simulador de navegación virtual permite a los más jóvenes competir en una regata digital mientras comprenden el funcionamiento de los instrumentos de a bordo.

El océano como prioridad

Más allá del deporte, el museo pone un énfasis crítico en la sostenibilidad y la salud de los mares. Una de las salas está dedicada íntegramente a la concienciación sobre la protección del ecosistema marino, reflejando el compromiso de The Ocean Race por minimizar su huella ecológica. Este mensaje de futuro contrasta con las vitrinas de objetos históricos, donde se guardan curiosidades como los antiguos posavasos de la primera edición, que incluían un número de teléfono de urgencias, o el emblemático barco Piratas del Caribe, que tras sufrir una rotura en 2005, descansa hoy en la plaza Puerta del Mar como un icono urbano de Alicante.

El Museo The Ocean Race mantiene un acceso gratuito, reafirmando su vocación de servicio público y divulgación. Con horarios adaptados a las temporadas de invierno y verano, este enclave sigue posicionando a Alicante como la capital indiscutible de la vela oceánica, a la espera de la próxima edición de la regata en 2026-27.

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