¿Y por qué no hoy el Día de la Madre?
He esperado hasta el último momento por ver si se confirmaba o no el anuncio de la huelga indefinida del profesorado de la pública en la Comunidad Valenciana
Si hoy domingo, 10 de mayo, los valencianos celebramos la fiesta de la Virgen de los Desamparados, a la que aclamamos en el Himno de su Coronación y la saludamos diciéndole: «Salve, Mare dels bons valencians» ¿qué más argumento necesitamos para obrar en consecuencia? Una fiesta que ha sido movible a lo largo de los años, desde que se le ocurrió –en buena hora- a la norteamericana Anna Jarvis, que a principio del pasado siglo quiso reconocer y honrar la dedicación y sacrificios de su señora madre.
Sin ser influencer ni nada por el estilo, le bastó su convencimiento y entusiasmo para proponerlo. Que fue suficiente para que el presidente de su país, Woodrow Wilson, lo instituyese como Día de la Madre, a celebrar el segundo domingo de mayo. ¿Por qué no mostrar hoy ese homenaje de cariño hacia las madres de todos aquellos afortunados que la tiene, y en recuerdo para quienes ya no tenemos esa suerte, y más pudiendo hacer gala de nuestra condición hijos como bons valencians?
Diana Morant debería pedir disculpas
-Y mejor hacerlo ya, cuando todavía es presunto el individuo que llevó a su chepa electoral en las elecciones generales de 2023 y el Tribunal Supremo aún no ha dado a conocer la sentencia -que a buen seguro será condenatoria- por su implicación en caso de las mascarillas.
Y si no fue ella la que tomó la decisión de incluir a José Luis Ábalos Meco en las listas, que se disculpe ante los 461.353 valencianos que dieron su voto a la candidatura socialista por haberles endilgado semejante rémora. Bastará con que diga que ella no tuvo arte ni parte en tan sospechosa inclusión para mejor entender el alegato final hecho por el que fuera diputado socialista y secretario de organización del PSOE y el mucho cuidado demostrado en no tirar de la manta sanchista. ¿No le habrán insinuado que por mucha que sea la pena de cárcel -«yo ya estoy condenado», dijo tratando de producir conmiseración- tendrá dos posibilidades de verse libre de condena, por indulto sanchista o exoneración pumpidesca?
¿Las andanzas de Ábalos no dan para una telenovela?
Y sin necesidad de contratar a nadie para hacer el papel principal puesto que nadie mejor ni más apropiado que el propio Ábalos. Las dotes actorales que demostró ante los siete magistrados y el fiscal Luzón no pasaron desapercibidas.
Qué actorazo y qué proclamación de inocencia como si la contratación en empresas públicas de las coimas que pasaban por amigas, novias o sobrinas no hubiese sido razón suficiente para una condena que incluirá todas las demás trapacerías, que ya estaban en su ADN cuando hizo el camino de sanchificación para conseguir –mediante el truco de urnas opacas- la entronización de Pedro en las hornacinas de Ferraz y Moncloa. No me dirán que un serial televisivo que comience con el Peugeot –que también ha resultado ser otro trampantojo de un Mercedes– dando vueltas por toda España, y con el ménage à trois del ministro retozando con Jésica Rodríguez y Melisa, con Koldo como camarógrafo, no tendría garantizadas audiencias millonarias.
¿A quién beneficia el embrollo del hantavirus?
Que el barco Ms Hondius con el hontavirus a bordo no recale en Cabo Verde porque no cuenta con medios sanitarios adecuados, se entiende. Que Marruecos se niegue a prestar apoyo por decisión real, lo aceptan las autoridades españolas para que no les espíen el móvil. Colaborar frente esa amenaza vírica es lo que debe hacerse como país solidario, europeo y miembro de la OMS. Que el gobierno de pdrsnchz se líe es consecuencia directa –o no, vaya usted a saber– de estar formado por un sinnúmero de miembros y miembras que en cuanto no tienen delante el libreto con el guion monclovita se lían. Si el primero en hablar del hantavirius es Fernando Simón, que sigue siendo –pásmense– director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, el enredo está garantizado.
El hantavirus será lo que será, pero que le ha venido de perlas al gobierno para que se habla del contagio y no de sus corrupciones varias, ni del juicio de Ábalos.
El desprecio a Canarias y la visita del Papa
«Llevar el barco del hantavirus a Canarias unas semanas antes de la visita del Papa Leon XIV, evento que congregará a 500.000 personas en Tenerife y otras 500.000 en Gran Canaria, me parece una magnifica idea. No veía una igual desde la celebración del 8M durante el COVID19». Es un pensamiento publicado en redes sociales por quien lo firma como Lope de Vega 2.0.
El maltrato de Pdrsnchz hacia Canarias, no informando de las decisiones de su presunto gobierno, es el mismo que tiene con todas aquellas autonomías que le resultan incómodas o considera desafectas, como es la Comunidad Valenciana. Si en vez de un puerto de las Islas Canarias se hubiese considerado que era mejor el puerto de Barcelona o el de Pasajes, se le habría pedido a Salvador Illa e Imanol Pradales venias y permisos a cambio de otras más concesiones.
¿Una huelga indefinida?
He esperado hasta el último momento por ver si se confirmaba o no el anuncio de la huelga indefinida del profesorado de la pública en la Comunidad Valenciana. Y no parece que sea posible un acuerdo, generoso por ambas partes, para que sea desconvocada. Que sea indefinida, tal como la anuncian, me suscita serias dudas. Indefinido/a dice la RAE es «no definido». O sea, indeterminado, impreciso, vago, indefinible. Los sindicatos en general, y el profesorado en este concreto caso, deberían buscar un adjetivo más preciso para estos paros.
Será a partir de mañana lunes 11 de mayo y con los exámenes en lontananza y la prueba de la EBAU pendiente de un hilo. Resulta tan llamativa como sospechosa la actual reclamación del profesorado como tan escasamente reivindicativo lo fue durante los ocho años de gobierno del Botànic. Nadie discute a los docentes ni menos será el arriba firmante el que les niegue el fuero de ir al paro. Otra cosa es qué huevo, o huevos, están presentes y forman parte de la incógnita. De su silencio cómplice de antaño y la suma de reivindicaciones, hasta cuarenta, de hogaño.