Fundado en 1910
Análisis económicoJosé Ramón Riera

El hantavirus destapa la gran mentira del gasto sanitario: el dinero usado en salud ha bajado un 0,8 %

A todos nuestros políticos se les llena la boca con el Estado del Bienestar, pero a la hora de administrar, está claro que la salud no es la principal de sus preocupaciones y por eso tenemos los problemas que tenemos

Cuando veo a la Ministra de Sanidad tratando de apuntarse un tanto por lo bien que lo han hecho con este acontecimiento del hantavirus, y leo que bajaron del barco 94 pasajeros sin hacerse una PCR, me recuerda al desastre de organización de este Gobierno cuando asume el protagonismo de lo que sea, donde todo lo que puede funcionar mal funcionará peor y lo que debería funcionar bien, nunca funciona.

Un claro ejemplo es que, entre los que bajaron sin PCR, hay ya una francesa en la UCI y dos infectados más camino de Estados Unidos, que se han enterado de todo gracias a las pruebas de PCR que les han hecho. Muestra inexorable de lo que podía funcionar mal ha funcionado de pena, lo cual demuestra además que no aprendieron nada de la pandemia del coronavirus.

Si a eso le añadimos que un psiquiatra que viajaba en el autobús con los pasajeros españoles camino del Gómez Ulla se baja del mismo sin EPI y se va tan tranquilo paseando, para enterarse 12 horas después de que uno de los viajeros del autobús acaba de dar positivo por dicho virus. Esto que parecía que no iba a dar problemas, 14 españoles trasladados a un hospital especializado en enfermedades problemáticas, ya se ha complicado sin la ayuda de nadie.

Si Groucho Marx levantase la cabeza, se apuntaría a hacer una película basada en la estupidez generalizada de este gobierno dirigido por el más incompetente de los presidentes de la democracia española.

Pero lo que quiero demostrar hoy con datos económicos es que nuestro dinero no se gestiona correctamente, al menos en el tema de la sanidad o la salud, como le gusta a la ONU, que fue quien definió el modelo COFOG (Clasificación del Gasto Público según la Función del Gasto) y que el Capítulo 7 de dicha clasificación fue traducido por Salud y que la adoptó la IGAE y Eurostat sin discusión alguna.

Digo que no se gestiona bien porque, como van a ver ustedes, todo el montaje actual que tenemos y todo el sistema de Ingresos Públicos y Gastos Públicos carecen de un control de eficiencia y los que lo pagamos somos los ciudadanos, que además somos los contribuyentes de sostener el sarao que nos tienen montado.

Así que, sin más dilación y con los datos de 2024, que son los últimos publicados por la IGAE, voy a mostrarles varias cosas que son definitivamente muy deprimentes en cuanto a una de las partidas claves para nuestra sociedad y para los que llevamos pagando impuestos casi 50 años.

Vean ustedes el primer cuadro que he preparado:

La Contabilidad Nacional, en función del tipo de gasto, divide la salud en seis subcapítulos, que yo he agrupado en cuatro: medicamentos, atención primaria, atención hospitalaria y resto. Desde 2020, año de la pandemia, el gasto en medicamentos ha crecido un 16,1 % y se sitúa como el tercer capítulo en importancia; la atención primaria, el segundo, ha aumentado un 20 %; y la atención hospitalaria, que es el principal componente del gasto, ha crecido un 19,7 %. En conjunto, el gasto total en salud lo ha hecho un 20,3 %.

Hemos pasado de destinar a la Salud 85.545 millones de euros a 102.942 millones. Sin embargo, el gasto público total ha crecido casi cinco puntos más: de 580.164 millones a 725.001 millones, lo que supone un aumento del 25 %.

Lo primero que podemos concluir es que todo el Estado español, es decir, la suma de las tres grandes Administraciones, crecen un 25 % en el gasto Público total y la Salud solo un 20,3 %.

Pero a continuación quiero que vean cómo se distribuye el Gasto Público en Salud entre esos tres niveles de la Administración del Estado:

A Pedro Sánchez, que parece que siempre se engola cuando habla del Estado del Bienestar y que la Salud es prioritaria, se le olvida que lo que la Administración General del Estado, que tiene delegada esa función en las Comunidades Autónomas y que tiene una Ministra de Sanidad que, aunque sea médica y madre, no le exime de no valer, lo demuestra además con los datos. El gasto en Salud en la AGE sólo crece un 6,3 %, mientras en las Corporaciones Locales que no tienen delegada ninguna función, como demostración de alguna de sus ineficiencias, han hecho crecer este gasto un 7,2 %, pero quien de verdad ha hecho crecer esta partida han sido las CCAA, que ha crecido en un 21,4 %.

Pero para terminar y antes de agotarles, les quiero mostrar otro cuadro todavía más llamativo, comparando solo la Administración Central (sin Seguridad Social y sin Organismos Autónomos) el gasto en Salud y en el resto de gasto y lo mismo en las Comunidades Autónomas:

Así tenemos que la Ministra de Sanidad ha conseguido que el dinero usado en salud desde su ministerio haya bajado un 0,8 %, mientras que el Gasto Público de todos los ministerios crece un 27,5 %.

Pero cuando vamos a las Comunidades Autónomas, nos damos cuenta de que el Gasto Público crece un 29,7 %, mientras que el esfuerzo en Salud ha crecido solo un 21,4 %.

Esta es la demostración definitiva y palpable de que a todos nuestros políticos se les llena la boca con el Estado del Bienestar, pero a la hora de administrar está claro que la Salud no es la principal de sus preocupaciones y por eso tenemos los problemas que tenemos.

Siento ser tan duro, pero el Gobierno de la nación es un auténtico desastre, como queda claro en el artículo, pero en las Comunidades hay que trabajar a fondo para conseguir una mayor eficiencia en el gasto público.

Esperemos que, por el bien de todos, el hantavirus sea simplemente una anécdota en nuestras vidas la próxima semana, porque como este virus, mucho más mortal que el coronavirus, se extienda, sabiendo en las manos de quiénes estamos, podemos caer como moscas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas