Diseño con imágenes de María José Catalá, Luis Barcala, Begoña Carrasco y Pablo Ruz
El PP lidera las encuestas en las grandes ciudades valencianas a un año para las elecciones municipales
El 28 de mayo de 2023 supuso un importante giro en la política municipal de la Comunidad Valenciana. Con la crisis del Partido Popular con motivo de varios casos de corrupción y la consecuente irrupción de Ciudadanos, el voto en el centro-derecha se fragmentó como hacía tiempo que no se vivía. Ello lo aprovechó en 2015 la izquierda, que pasó a gobernar multitud de ayuntamientos a lo largo y ancho de la región, entre ellos, buena parte de las principales ciudades.
Sin embargo, las últimas elecciones locales dieron un giro a esta situación y el PP, unas veces en solitario y otras gracias a acuerdos suscritos con Vox, recuperó una nada desdeñable cuota del poder perdido, tiñendo el mapa de Castellón, Valencia y Alicante prácticamente de azul. Para reforzar aun más ese triunfo en las urnas, los cuatro mayores consistorios tienen alcaldes de los de Alberto Núñez Feijóo.
Eso sucedió y la gran incógnita es qué pasará dentro de un año, en unos comicios municipales que se celebrarán, al igual que en toda España, el próximo 23 de mayo de 2027. No parece, según reflejas las encuestas, que ese día pueda haber un cambio en lo que a gestores se refiere. Además, el PP se presentará sobre seguro, con los mismos cuatro candidatos que actualmente ostentan la vara de mando.
Un aspecto que merece la pena ser resaltado es que, a diferencia de la elección de otros cargos como presidente autonómico o del Gobierno central, le lay establece que si en los ayuntamientos no se elige a un alcalde en primera vuelta por mayoría absoluta, el cabeza de lista del partido más votado se convierte de manera automática en nuevo mandatario.
Imagen de archivo de María José Catalá en el Pleno del Ayuntamiento de Valencia.
En cuanto a Valencia, María José Catalá optará a la reelección después de varios meses en que sonó para ostentar otras responsabilidades. En 2023 devolvió a los 'populares' a ser la primera fuerza política, lo que le valió para convertirse en alcaldesa y desbancar a Joan Ribó, de Compromís. En doce meses se batirá el cobre con Mónica Oltra por parte de los nacionalistas, la delegada del Gobierno en la Comunidad, Pilar Bernabé, y, presumiblemente, el exvicepresidente primero de la Generalitat Vicente Barrera en representación de Vox.
A lo largo de la legislatura, la posición preponderante de Catalá en la demoscopia viene siendo una circunstancia que se ha mantenido inalterable. Es por ello que estaría en plena disposición de revalidar su cargo, ya que alcanzaría la mayoría absoluta con Vox. Tres años atrás, obtuvo 13 escaños y los de Santiago Abascal cuatro, si bien en 2027 ambas formaciones podrían sumar concejales a sus respectivas bancadas.
De confirmarse estos resultados, le euforia con que la izquierda recibió el anuncio de Oltra, que se sentará en cuestión de meses en el banquillo de los acusados por, supuestamente, haber encubierto los abusos sexuales de su exmarido a una niña de 14 años tutelada por su Consellería, que daría reducido a la nada. Peor si cabe estarían las cosas en el PSOE, que culminarían treinta años sin tener un alcalde en Valencia, la tercera capital de España, algo tan solo equiparable al triste bagaje en Madrid o Málaga.
Imagen del alcalde de Alicante, Luis Barcala
Respecto a Alicante, si la precampaña está marcada por la polémica ya judicializada por la presunta adjudicación irregular de viviendas de Protección Oficial, no parece que conforme se vaya acercando la hora de votar la intensidad sobre ello vaya a disminuir. De hecho, se da por sentado que será el tema principal de discusión política en lo que resta de mandato.
Aun con todo, el 'popular' Luis Barcala tendría serias opciones de continuar al frente del Consistorio. De los cuatro aspirantes del PP es el único que aspira a una tercera legislatura, dado que entre 2018 y 2019 lideró un Ejecutivo en minoría con ocho ediles y entre 2019 y 2013 hizo lo propio junto a Ciudadanos. A día de hoy, Alicante la gobierna el PP en virtud de sus 14 concejales, solo uno por debajo de la mayoría absoluta. No obstante, ésta no peligraría porque los estudios apuntan a que un eventual trasvase de voto sería intra bloque y no inter bloque, por lo que el centro-derecha no tendría mayor inconveniente en seguir cuatro años más frente a una izquierda que no sumaría en ninguno de los casos.
Imagen de archivo de la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco
Tampoco se avecina cambio en la alcaldía de Castellón. En la capital de La Plana, Begoña Carrasco mantendría el poder como papeleta más respaldada por los vecinos y sumaría absoluta con Vox. La otra cara de la moneda, otra vez más, para el PSPV-PSOE y Compromís, que estarían en la oposición al menos hasta 2031, al igual que sus colegas de Valencia y Alicante.
Imagen de archivo del alcalde de Elche, Pablo Ruz
Una de las sensaciones en la política local surgidas a raíz de las últimas elecciones es Pablo Ruz. El alcalde de Elche se ha consolidado como uno de los grandes valores del PP a nivel municipal pese a que en 2023 quedó por detrás de los socialistas, aunque pactó con los conservadores y se convirtió en regidor ilicitano. Se ejecutoria durante este trienio le ha valido para aumentar la confianza entre sus votantes, un contexto que, quién sabe si le podría valer, incluso, para lograr una mayoría absoluta.
Por el momento, una encuesta de SYM Consulting le otorgaba hace once meses el 41,3 % de los votos y hasta trece concejales, tan solo uno por debajo de la ansiada cifra de los catorce. En todo caso, PP y Vox se dispararían en la tercera ciudad de la Comunidad y barrerían a la izquierda.