Imagen de archivo de una ambulancia tomada en Valencia
Un argelino acuchilla a un policía tras una discusión en un piso patera en Valencia
El agente ha salvado la vida gracias a llevar chaleco antibalas al igual que sucedió pocos días antes en Xirivella cuando un gambiano atacó a un agente al grito de «Alá es grande»
Si la pasada semana un gambiano intentó matar a un agente de Policía Nacional clavándole un cuchillo al grito de «Alá es grande», otro efectivo, en este caso de la Policía Local de Algemesí, ha sufrido un ataque con arma blanca a manos de un argelino. Ambos casos han sucedido en la provincia de Valencia y afortunadamente, los dos pudieron salvar sus vidas gracias a que portaban un chaleco antibalas.
En cuanto al de Algemesí, el agente recibió dos intentos de cuchillada en el pecho que buscaban órganos vitales para acabar con resultado de muerte. Todo sucedió alrededor de la una y media de la madrugada del pasado domingo cuando la Sala 112 fue alertada de una varios pelea protagonizada por argelinos en un piso patera de la calle Rambla.
Inmediatamente, dos patrullas de la Policía Local acudieron con celeridad hasta allí. Una vez en el lugar, el panorama era de gran algarada. Entre el alboroto, dos hombres salieron huyendo y entraron en un portal cercano. No tardaron los agentes en localizarlos, ya que siguieron las pistas de restos de sangre en el suelo y en la pared que les condujeron hasta el patio donde se habían escondido.
Disparos con la pistola eléctrica
Los efectivos llamaron a la puerta y les abrió una mujer que les indicó que los dos fugitivos estaban dentro y que poco antes le habían pedido auxilio. Cuando los vieron, uno de ellos, con las manos con sangre, cogió un cuchillo y se abalanzó contra el oficial. La reacción de éste fue la de dispararle con la pistola eléctrica con tal de poder reducirle.
El arma no terminó de impactar en el cuerpo porque entre ambos estaba el citado chaleco antibalas, que fue el instrumento que evitó que muriera. En paralelo, otro agente también disparaba con el táser, ya que su compañero había tenido un tropezón durante el forcejeo con el atacante. Fue entonces cuando lograron neutralizarlo junto a dos policías nacionales que habían acudido hasta el piso patera.
Una vez controlada la situación, trasladaron al argelino hasta un centro médico para recibir asistencia por las heridas que presentaba. Fue la propia Policía Nacional de Alzira la que asumió la investigación y custodia del detenido, a quien se le imputan los delitos de homicidio en grado de tentativa, lesiones y atentado contra un agente de la autoridad.