Imagen de archivo de una detención en Benidorm
El mapa de la delincuencia en la Comunidad Valenciana: los diez municipios donde más aumenta la criminalidad este año
El primer trimestre de 2026 ha dejado un panorama dispar en la seguridad de la Comunidad Valenciana. Si bien la media autonómica refleja una subida del 4,7 % en el total de infracciones penales, el análisis pormenorizado del último balance del Ministerio del Interior revela focos de tensión a lo largo de la región.
Las estadísticas oficiales, que computan los hechos conocidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las policías locales, dibujan un mapa donde la provincia de Valencia copa siete de las diez primeras posiciones de mayor incremento delictivo en municipios de más de 20.000 habitantes. Lejos de responder a un único patrón, esta escalada criminal se sustenta en tres ejes fundamentales: el auge desmedido de los hurtos en zonas concretas, el impacto incesante de las estafas informáticas y los pronunciados picos en los robos con fuerza en domicilios.
A continuación, se detalla la radiografía de los 10 municipios donde más ha crecido la delincuencia en el arranque del año, atendiendo a la variación porcentual interanual y a las tipologías penales que impulsan estos repuntes.
Aumento de la criminalidad en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo período de 2025 en la Comunidad Valenciana
1. Aldaia (Valencia): +79,7 %
El municipio de l'Horta Sud lidera con contundencia el incremento de la criminalidad autonómica, rozando el 80 % de aumento respecto al mismo periodo del año anterior. Este drástico crecimiento se explica, casi en exclusiva, por una explosión de los hurtos, que se disparan un 162,1 %, pasando de 87 a 228 hechos denunciados. Paralelamente, el indicador de resto de criminalidad convencional asciende un 57 %. En el plano digital, el municipio tampoco es ajeno a la tendencia alcista: las estafas informáticas crecen un 23,1 % y la categoría de otros ciberdelitos anota una espectacular subida del 200 %.
2. Petrel (Alicante): +45,9 %
La localidad alicantina ocupa la segunda posición autonómica impulsada, al igual que Aldaia, por los delitos contra la propiedad. El balance oficial destaca un fortísimo aumento de los hurtos, que suben un 138,5 %, así como de los robos con fuerza, que registran un preocupante incremento del 88,9 %. Además, el apartado que engloba el resto de la criminalidad convencional suma un repunte del 38,6 %.
3. Picassent (Valencia): +45,6 %
A escasas décimas de Petrel se sitúa Picassent, cerrando el grupo de municipios que superan la barrera del 45 % de crecimiento. En este caso, el principal motor de la estadística es el resto de criminalidad convencional, que aumenta un notable 82,1%. Completan la subida las sustracciones al descuido, con un aumento del 43,9 % en los hurtos, y un incremento del 27,3 % en los robos con fuerza en viviendas.
4. Vinaroz (Castellón): +30,5 %
Como único representante de la provincia de Castellón en este listado, Vinaroz refleja un crecimiento muy condicionado por la actividad en la red. Sobresalen las estafas informáticas, con una escalada del 69,4 %, lo que empuja el indicador global de cibercriminalidad un 52,5 % al alza. En el plano de la seguridad física, el municipio sufre un aumento del 56,3 % en los robos con fuerza en domicilios y un alza del 39,3 % en el resto de la criminalidad convencional.
Imagen del detenido en un atraco a un banco en Vinaroz, Castellón
5. Requena (Valencia): +29,2 %
La capital de la comarca de Requena-Utiel concentra su subida en la vulneración de propiedades. El dato más alarmante del municipio es el incremento de los robos con fuerza en domicilios, que se disparan un extraordinario 285,7 %, mientras que los robos con fuerza en general crecen un 266,7 %. A esta tipología convencional se suma la presión de la cibercriminalidad, que aumenta un 48,9 %.
6. Moncada (Valencia): +28,6 %
El municipio de l'Horta Nord irrumpe en la sexta posición impulsado radicalmente por el fraude en la red. La cibercriminalidad se dispara en Moncada un 62,9 %, un aumento cimentado sobre las estafas informáticas, que experimentan una subida del 80 % (pasando de 30 a 54 denuncias). Más allá de las pantallas, la delincuencia a pie de calle también sufre un notable deterioro: la categoría de resto de criminalidad convencional sube un 33,3 % y los hurtos repuntan un 19,6 %, desdibujando el buen dato de los robos en viviendas, que lograron descender un 23,1 %.
7. Benidorm (Alicante): +21,6 %
La capital turística de la Costa Blanca presenta el séptimo aumento más elevado de la región, destacando la agresividad de ciertos delitos patrimoniales. Suben con especial virulencia los robos con violencia e intimidación (+93,8 %). La presión de la población flotante también se deja notar en los hurtos, que crecen un 18,9 %. Por su parte, la delincuencia digital mantiene su avance con un aumento del 24,4 % en las estafas informáticas, a lo que se añade una subida del 28 % en el resto de la criminalidad convencional.
8. Xirivella (Valencia): +20,9 %
Xirivella muestra un crecimiento sostenido superior al 20 %, fuertemente marcado por el fraude en internet y la delincuencia común. Las estafas informáticas crecen un 30,6 %, consolidando una subida de la cibercriminalidad total del 31,9 %. En las calles, los indicadores tradicionales también repuntan: el resto de la criminalidad convencional sube un 32,9 % y los hurtos aumentan un 10,6 %.
9. Quart de Poblet (Valencia): +20,1 %
El municipio del área metropolitana de Valencia centra su problemática en los ataques a bienes físicos y vehículos. Destacan especialmente los robos con fuerza en domicilios, con una fuerte subida del 80 %, y las sustracciones de vehículos, que ascienden un 75 %. El triángulo delictivo lo cierran las estafas informáticas, que experimentan un incremento del 41,4 % respecto al año anterior.
10. Algemesí (Valencia): +19,8 %
Cerrando el listado, Algemesí roza el 20 % de incremento interanual en el total de sus infracciones penales. Según el extracto del balance oficial, la principal responsable de esta tendencia es la criminalidad convencional, que experimenta un crecimiento global del 24,2 % durante este primer trimestre de 2026.
En definitiva, los datos del primer trimestre de 2026 proporcionados por el Ministerio del Interior certifican que la delincuencia se está polarizando territorialmente. Mientras la media autonómica sube ligeramente, en puntos muy focalizados -especialmente en el cinturón de Valencia y en grandes cabeceras comarcales- se registran tensiones severas que alteran la estadística.
La explosión incontrolada de los hurtos en localidades como Aldaia o Petrel, la persistencia de los robos con fuerza en domicilios en Requena o Quart de Poblet y la expansión silente pero continua de las estafas informáticas dibujan los tres frentes principales sobre los que pivota el actual desafío de la seguridad pública en la Comunidad Valenciana.