Imagen de archivo del alcalde socialista de Alboraya Miguel Chavarría

Imagen de archivo del alcalde socialista de Alboraya Miguel ChavarríaAyuntamiento de Alboraya

La doble moral de la izquierda valenciana: presenta a sus imputados como candidatos y pide expulsiones al PP

El caso del alcalde de Alboraya confirma la tendencia que continuará con una Mónica Oltra pendiente de su lista electoral para Valencia y de la fecha del juicio por encubrir, presuntamente, las agresiones sexuales a una menor tutelada por parte de su expareja

La moralidad en la política es un aspecto un tanto inhóspito. El refranero español nos da la clave: «Vemos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro». Prueba de ello es que la izquierda valenciana juega con las cartas marcadas de cara a las elecciones municipales y autonómicas de 2027: eleva a candidatos a imputados y procesados, mientras exige dimisiones continuamente entre el PP.

El último caso del alcalde socialista de Alboraya es el fiel reflejo de que “consejos vendo y para mí no tengo". Miguel Chavarría ha anunciado que se presenta de nuevo a intentar revalidad la vara de mando en la ciudad cuna de la horchata. Hasta ahí ningún problema con un primer edil que lleva gobernando desde 2011. La cuestión es que los datos de Chavarría aparecen en el listado de imputados por el caso de la piscina ilegal construida por su Ayuntamiento en suelo protegido de la ciudad de Valencia.

La última prórroga de la instrucción por parte del juez Jarabo Calatayud puede llevar la situación procesal de Chavarría a ser entronizado por su partido en pleno procesamiento judicial y que por lo tanto opte de facto a la alcaldía estando a la espera de fecha para el juicio en el que podría enfrentarse a ocho años de cárcel.

En esta situación está Mónica Oltra. La Audiencia ha obligado que la exvicepresidenta del Gobierno valenciano se siente en el banquillo de los acusados por, presuntamente, encubrir los abusos sexuales cometidos por parte de su expareja sobre una menor tutelada.

Mónica Oltra, y más de una decena de personas de su círculo más próximo en la vicepresidencia y conselleria, van a ser juzgados en una fecha por ahora desconocida, pero lo normal es que sea en pleno año electoral.

En el caso más optimista, el juicio de la recuperada nueva líder de Compromís en la ciudad de Valencia depararía en un sentencia previa a los comicios del último domingo del mes de mayo de 2027. Pero también podría darse la situación de que Oltra fuera sentenciada, o absuelta, con el acta de concejala del Ayuntamiento de Valencia ya en su poder. Tanto en un escenario como en el otro el 'shock' para el tablero político sería de dimensiones desconocidas.

Dimisiones que sí se dieron en el PP

Y estos ejemplos de cada partido de la izquierda valenciana no siguen el mismo cauce con el PP. Tanto PSOE como Compromís no han dejado de pedir la dimisión de Carlos Mazón, primero como presidente de la Generalitat y segundo como diputado raso de los 'populares' en el Parlamento valenciano. El alicantino no está imputado y ya dimitió de la máxima responsabilidad política de la región, pero tal furibundo fue el ataque de la izquierda que ya de nada sirve que la Justicia no sostenga la responsabilidad penal en la gestión de la dana.

Otro ejemplo más reciente es el de Jorge Bellver. Hace una semana puso a disposición del presidente de la Generalitat Valenciana su cargo como director general de Transparencia tras ser confirmada su imputación en el caso Azud, tras unas largas horas de presión política para que diera el paso obvio por ejemplo democrático. Eso sí, la Generalitat Valenciana aparcó su cese después del ictus que sufrió horas después de mostrar su disponibilidad para salir del cargo a Juanfran Pérez Llorca y doble operación a la que tuvo que ser intervenido el que llegara a ser visto como 'el delfín de Rita Barberá'.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas