El colapso turístico de la isla poblada más pequeña de España
Compromís quiere pescar en río revuelto y anuncia una iniciativa para promover la declaración de Tabarca como Reserva de la Biosfera por parte de la Unesco
La isla poblada más pequeña de España tiene un problema con el turismo. Tabarca, con apenas sesenta vecinos censados, recibe en verano entre 3.000 y 5.000 visitantes diarios atraídos por sus encantos.
Los habitantes de la isla están promoviendo una iniciativa para lograr una suerte de independencia. Aspiran a poder asumir algunas de las competencias municipales que ahora gestiona el Ayuntamiento de Alicante y a contar con alcalde propio.
Compromís quiere pescar en río revuelto y anuncia una batería de acciones políticas para promover la declaración de Tabarca como Reserva de la Biosfera por parte de la Unesco. Los nacionalistas denuncian que la isla sufre una situación de colapso medioambiental y social causada por la presión turística, la falta de servicios y el deterioro de sus recursos naturales.
Compromís tuvo competencias en materia medioambiental en los ocho años en los que formó parte del Gobierno de la Generalitat en coalición con el PSPV-PSOE.
Imagen de la isla de Tabarca
No fue hasta finales de 2022 -entonces Tabarca ya presentaba la misma problemática que en la actualidad- cuando con Isaura Navarro como consellera del ramo se planteó la posibilidad de promover la iniciativa para dotar a Tabarca del reconocimiento de la Unesco. Nunca se llegó a nada.
Ahora, Compromís quiere involucrar al Gobierno central, a la Generalitat Valenciana y al Ayuntamiento de Alicante. Y rescata en pleno verano una idea con claro marchamo oportunista. Los problemas de Tabarca se deben arreglar en invierno y no al calor de la temporada alta turística.