Imagen de Antonio Báez Sáez 'Antoniet'.
Muere 'Antoniet' Báez, el artista fallero que hizo magia con la madera
La fiesta valenciana y las Hogueras de Alicante se unen en la despedida del veterano artesano
El gran mundo artesano de Valencia y Alicante está de luto. En pleno 15 de agosto se confirmaba el fallecimiento de Antonio Báez Sáez, artista fallero más conocido como 'Antoniet'. Veterano entre los ninots, hizo magia con la madera. En su última etapa estuvo con Pau Soler Marchante, al que presentaba a las comisiones como «mi padre fallero».
'Antoniet' era e esos artistas falleros que no reclamaba protagonismo ni atraía a los focos, pero era de las figuras esenciales dentro del taller. Su experiencia le llevaba a realizar trabajos precisos, tal vez más propios de otra época en los que el detalle se cuidaba por encima de la espectacularidad.
De ahí viene que 'Antoniet' fuera un mago de la vareta, el juego de maderas que antiguamente servía para realizar las estructuras falleras.
El propio Pau Soler homenajeó a 'Antoniet' en la hoguera de 2025 para Carolinas Bajas, donde con un ninot le vino a reconocer ya no sólo su trabajo, sino a agradecer una vida entera de arte al servicio de las Fallas de Valencia y de las Hogueras de Alicante.
Varias han sido las comisiones que se han sumado al duelo y el pésame tras conocerse la muerte de 'Antoniet', tanto desde Alicante como desde Valencia.
Fallas de la capital y hogueras alicantina reconocen el trabajo «en silencio» de 'Antoniet' dentro del equipo de Pau Soler. La comisión San Vicente-Periodista Azzati destacaba que el veterano artista era el «pilar indiscutible en el taller y en la vida del artista fallero Pau Soler», a lo que sumaban que su «trabajo y buen hacer aportó siempre tranquilidad y confianza. Era fuerza silenciosa, maestría y garantía detrás de cada proyecto».
Y es que 'Antoniet' ya había dicho adiós al mundo artesano. Se fue por motivos de salud, pero lo hizo a su manera: sin anunciarlo a bombo y platillo, sin gritarlo a los cuatro vientos. Ahora se ha ido de la misma manera, dejando una huella personal y artesana de las que duelen cuando más se nota su ausencia.