Fiesta de la Tomatina, Buñol

Fiesta de la Tomatina, Buñol

Cuándo es la Tomatina de Buñol 2026: 22.000 personas para la batalla con la que acaba el verano

La fiesta valenciana volverá a teñir de rojo las calles del municipio durante una hora en una de las citas españolas con mayor proyección internacional

Buñol ya se prepara para una de las jornadas más esperadas de su calendario. La Tomatina regresará el próximo miércoles 26 de agosto, último miércoles del mes, para volver a convertir las calles del municipio valenciano en una gigantesca batalla de tomates. La cita comenzará a las 12:00 horas y finalizará a las 13:00, por lo que los participantes dispondrán exactamente de una hora para disfrutar de una fiesta que cada verano atrae a visitantes llegados desde numerosos puntos del mundo.

La edición de 2026 contará con un aforo limitado a 22.000 personas, según recoge la página oficial de La Tomatina. Para acceder al recinto no basta con acudir a Buñol: es necesario disponer de la correspondiente entrada y, posteriormente, canjearla por la pulsera oficial, ya que únicamente con ella se permite entrar en las calles en las que se desarrolla la batalla.

La entrada básica tiene un precio de 15 euros, cantidad correspondiente a la tasa municipal establecida para controlar el aforo y garantizar la seguridad del evento. A fecha del pasado viernes 21 de agosto, la página oficial continuaba ofreciendo la posibilidad de adquirir este acceso. Las entradas pueden llevarse en formato digital o impreso, pero deben canjearse el mismo miércoles 26 desde las 9:00 horas en los puntos habilitados para recibir la pulsera.

Entre 120.000 y 150.000 kilos de tomate

Y si hay una cifra que permite hacerse una idea de las dimensiones de la Tomatina es la de su particular munición. Para este 2026, el Ayuntamiento de Buñol ha establecido en el pliego técnico del contrato un suministro mínimo de 120.000 kilos y un máximo de 150.000 kilos de tomate. La cantidad definitiva depende de las previsiones de participantes y debe ser comunicada por el Consistorio a la empresa adjudicataria.

El Ayuntamiento también ha dejado por escrito cómo deben ser los tomates empleados durante la fiesta. El pliego exige que sean de variedad pera, de color rojo y con un peso medio de entre 100 y 150 gramos. El producto deberá suministrarse además limpio, íntegro y en condiciones óptimas de maduración, unas características necesarias teniendo en cuenta el peculiar destino que tendrá apenas unas horas después.

El contrato para el suministro ha sido adjudicado a Alius Trading 2015 S.L., una empresa con domicilio en Don Benito, Badajoz. La adjudicación se formalizó el pasado mes de marzo por 63.750 euros sin impuestos, 66.300 con IVA incluido, y la documentación contractual establece que el suministro deberá realizarse durante la mañana del martes 25 de agosto, víspera de la Tomatina.

Será al día siguiente cuando todo ese tomate termine en las calles. La organización establece que la primera carcasa dará comienzo a la batalla a las 12.00 horas, mientras que una segunda señal, a las 13.00, marcará el final. Desde ese momento ya no está permitido seguir lanzando tomates.

Las normas de la Tomatina

Aunque durante sesenta minutos pueda parecer que prácticamente todo vale, la Tomatina cuenta con unas normas de seguridad muy concretas. Entre ellas se encuentra la obligación de aplastar los tomates antes de lanzarlos para reducir la fuerza del impacto. Tampoco está permitido entrar con botellas u objetos duros, romper o arrojar camisetas ni acercarse peligrosamente a los camiones que transportan los tomates.

La organización pide asimismo a los asistentes que sigan las indicaciones del personal de seguridad y que dejen inmediatamente de lanzar tomates al escuchar la segunda carcasa. Entre las recomendaciones para acudir a la fiesta figura llevar calzado cerrado y bien sujeto, mientras que las chanclas están expresamente desaconsejadas por motivos de seguridad.

Quienes tengan previsto desplazarse en coche también deben tener en cuenta que los accesos a Buñol se cortan a primera hora de la mañana, aproximadamente sobre las 7:00 horas, según informa la organización. Por este motivo, se recomienda planificar con antelación tanto la llegada al municipio como el regreso una vez finalizada la fiesta.

Una batalla que comenzó en 1945

La historia de la Tomatina se remonta a agosto de 1945. Según relata el propio Ayuntamiento de Buñol, un grupo de jóvenes se encontraba en la plaza del pueblo presenciando un desfile de gigantes y cabezudos cuando decidió hacerse un hueco en la comitiva. Uno de los participantes cayó al suelo y el incidente terminó provocando un altercado junto a un puesto de verduras, cuyos tomates acabaron convirtiéndose improvisadamente en proyectiles.

Los jóvenes repitieron la escena voluntariamente al año siguiente, esta vez llevando los tomates desde casa. La celebración llegó a ser prohibida a principios de la década de los cincuenta, aunque finalmente volvió a autorizarse y terminó institucionalizándose como fiesta local. Su popularidad continuó aumentando hasta que, en 2002, La Tomatina fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional por la Secretaría General de Turismo.

Más de ocho décadas después de aquella primera batalla improvisada, Buñol volverá a cumplir con su tradición. El miércoles 26 de agosto, de 12.00 a 13.00 horas, hasta 22.000 personas podrán participar en sesenta minutos de tomatazos que volverán a dejar una de las imágenes más reconocibles del final del verano valenciano.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas