Imagen de la Rambla del Poyo a su paso por Chiva, Valencia
La Confederación del Júcar plantea zonas de almacenamiento controlado en la Rambla del Poyo para rebajar en un 66 % el caudal en futuras danas
El organismo de cuenca presenta en Riba-roja el proceso de participación pública de los diez proyectos clave para reducir el riesgo de inundación tras el temporal de 2024
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha expuesto este martes en Riba-roja de Túria las líneas maestras de su plan para laminar los caudales y reducir la velocidad de las aguas en la Rambla del Poyo mediante la creación de zonas de almacenamiento controlado (ZAC).
La medida se ha dado a conocer en el marco de una jornada informativa orientada a explicar el proceso de participación pública de las obras de mitigación de riadas tras los devastadores efectos causados por la dana del 29 de octubre de 2024.
El encuentro, dirigido especialmente al tejido empresarial y social de las localidades damnificadas, ha tenido lugar en la sede de Ribactiva Empresas, ubicada en el polígono industrial de La Reva, uno de los sectores productivos que sufrió con mayor severidad el impacto del temporal.
La iniciativa se enmarca dentro del Plan para la Recuperación y Mejora de la Resiliencia frente a las Inundaciones en las cuencas del Poyo, Magro y Pozalet-Saleta.
La jornada ha contado con la intervención del alcalde de Riba-roja de Túria, Robert Raga; el jefe de área de la Dirección Técnica de la CHJ, Ignacio Valero, y el director del proyecto, Juan Sánchez.
Según han precisado los responsables técnicos de la entidad del Ministerio para la Transición Ecológica, los trabajos de redacción de los diez proyectos contemplados ya han sido adjudicados por un importe cercano a los cuatro millones de euros.
Las memorias técnicas se difundirán a mediados de noviembre en la web oficial de la CHJ. A partir de esa fecha, el organismo abrirá un canal de alegaciones y sugerencias telemático que se mantendrá operativo hasta el 15 de diciembre con el propósito de adaptar las actuaciones a las necesidades del territorio.
Reducción del caudal
Durante la presentación del proyecto relativo a la cuenca Pozalet-Saleta, Ignacio Valero detalló la efectividad que se prevé alcanzar con la implantación de las áreas de laminación entre los municipios de Chiva y Cheste. La infraestructura proyectada permitirá rebajar de forma sustancial los picos de avenida en la Rambla del Poyo.
Con esta actuación se pasaría de los 450 metros cúbicos por segundo que recibió esta cuenca el 29 de octubre de 2024 a los 150 m³/s, un volumen que la localidad de Aldaya sería capaz de desaguar en el nuevo cauce del Turia una vez concluidas las obras de la vía verde del Barranco de la Saleta.
Infraestructuras pendientes
Por su parte, el alcalde de Riba-roja, Robert Raga, valoró la finalización de los trabajos de emergencia -entre los que figura la mota de protección de la A-3 en la margen izquierda del barranco del Poyo- y reclamó agilidad en la apertura de la Ronda del Puerto de Valencia, emplazada en el Parque Logístico de Valencia (PLV).
El primer edil apeló a la certidumbre del sector económico local ante los compromisos institucionales alcanzados: «Quiero transmitir tranquilidad a los empresarios, la Generalitat ha anunciado que comenzará estas obras en breve, lo que garantizaría el paso natural del agua y permitiría la restauración del Barranco de Pozalet».
Soluciones para el tejido industrial
Asimismo, Raga hizo alusión al futuro Puente de Baló, del que destacó que «será una infraestructura resiliente capaz de soportar fuertes avenidas de agua, además de suponer una vía alternativa de salida a la A3 que descongestionará de tráfico el área industrial».
El regidor concluyó señalando que el Ayuntamiento mantiene pendiente la ejecución de una mota sobre el sector 14, actuación orientada a elevar la seguridad de las áreas empresariales colindantes y de los residentes en la pedanía de El Oliveral.