El Aeródromo Militar de Melilla ha recibido, por primera vez, a un A400M del Ejército del Aire y del Espacio

El Aeródromo Militar de Melilla ha recibido, por primera vez, a un A400M del Ejército del Aire y del EspacioEjército del Aire y del Espacio

Fuerzas Armadas

Hito táctico del Ejército del Aire ante Marruecos con el primer aterrizaje de un A400M en Melilla

El Ejército del Aire y del Espacio ha culminado con éxito el primer aterrizaje y estacionamiento de un A-400M en el Aeródromo Militar de Melilla. La operación, realizada en el marco de un vuelo de instrucción, ha permitido a la tripulación practicar maniobras de aproximación, toma y posicionamiento en plataforma en un entorno con particularidades operativas propias.

La aeronave pertenece al Ala 31, unidad con base en Zaragoza y responsable de operar el A-400M, el principal avión de transporte estratégico y táctico de las Fuerzas Armadas españolas. Este modelo, fabricado por Airbus Defence and Space, combina gran capacidad de carga, autonomía intercontinental y aptitud para operar en pistas semipreparadas, lo que lo convierte en un vector esencial para misiones logísticas, aerotransporte de tropas, evacuación médica o apoyo a operaciones en el exterior.

Primer aterrizaje y estacionamiento de un A400M en el Aeródromo Militar de Melilla

Primer aterrizaje y estacionamiento de un A400M en el Aeródromo Militar de MelillaEjército del Aire y del Espacio

En términos estratégicos, la posibilidad de que el A-400M opere en Melilla refuerza la flexibilidad de respuesta ante contingencias. Ya sea para reforzar capacidades logísticas, trasladar material sensible o apoyar operaciones de emergencia, disponer de esta opción amplía la autonomía operativa en la ciudad autónoma. Es importante subrayar que esto supone un hito estratégico en un momento en el que Marruecos lleva a cabo un rearme generalizado impulsado por Estados Unidos e Israel. Este tipo de aviones permite un gran nivel de despliegue logístico.

Gran capacidad de transporte

Con un espacio interior útil de cuatro metros de ancho y otros cuatro de alto, y una longitud útil de casi 18 metros, este fuselaje le permite transportar numerosos tipos de carga de gran tamaño como por ejemplo un helicóptero NH90 o un CH-47 Chinook, o dos vehículos de transporte de infantería (ICV) Stryker de 17 toneladas para uso militar. También puede transportar un camión grande semi-articulado de 25 toneladas con un contenedor de seis metros o una lancha de rescate, o equipos de gran tamaño, como excavadoras o grúas móviles necesarias en las tareas de auxilio tras un desastre natural, según la información facilitada por Airbus. A todo lo anterior hay que añadir que, gracias a sus características exclusivas de aterrizaje, el A400M es el único avión de transporte que puede llevar estos materiales directamente al centro de la acción. Con su tren de aterrizaje principal de 12 ruedas diseñado para operar en piedra, grava o arena, su eficiente amortiguación de impactos en la estructura del avión, y con un menor riesgo de sufrir daños por objetos externos, el A400M puede aterrizar y despegar en y desde diversos tipos de pistas ya sean sin pavimentar, blandas o cortas de acuerdo al estándar CBR4.

El vuelo a Melilla ha tenido carácter eminentemente formativo. La tripulación ha trabajado procedimientos específicos en un aeródromo con limitaciones de espacio y condiciones singulares, lo que exige una planificación detallada y una ejecución precisa. La aproximación y el estacionamiento en la plataforma militar han permitido validar capacidades y reforzar la preparación ante eventuales necesidades operativas en el enclave norteafricano.

El Aeródromo Militar de Melilla desempeña un papel relevante en el dispositivo de presencia permanente de las Fuerzas Armadas en la ciudad autónoma. Durante años se han llevado a cabo trabajos de mejora y adecuación de infraestructuras para garantizar que pueda acoger distintos tipos de aeronaves militares. La llegada del A-400M certifica que las instalaciones están preparadas para operar con un avión de gran envergadura y peso, lo que amplía el abanico de posibilidades logísticas y estratégicas.

Airbus A-400M

Airbus A-400MKindelán

Airbus A-400M

Airbus A-400MKindelán

Airbus A-400M

Airbus A-400MKindelán

Airbus A-400M

Airbus A-400MKindelán

Desde el punto de vista operativo, la presencia del A-400M en Melilla demuestra la capacidad de proyección del Ejército del Aire y del Espacio en cualquier punto del territorio nacional. El Ala 31 hace honor a su lema, «Lo que sea, donde sea y cuando sea», al desplegar sus medios allí donde se requiera. La versatilidad del aparato permite transportar hasta 37 toneladas de carga o más de un centenar de efectivos, además de realizar lanzamientos paracaidistas y reabastecimiento en vuelo, tanto como avión cisterna como receptor.

Puertas abiertas

La operación ha tenido también un componente institucional y divulgativo. Dada la relevancia histórica del acontecimiento —al tratarse del primer aterrizaje de este modelo en Melilla—, el aeródromo abrió sus puertas a medios de comunicación y autoridades militares. Los asistentes pudieron visitar el interior del avión y conocer de primera mano su configuración, cabina y bodega de carga, diseñada para admitir vehículos, helicópteros ligeros o material paletizado.

La coordinación entre controladores, servicios de apoyo en tierra y la tripulación resultó clave para culminar con éxito la maniobra. Este tipo de operaciones exige sincronización milimétrica, especialmente cuando se trata de una aeronave de casi 45 metros de longitud y una envergadura superior a los 42 metros.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas