Un momento del espectacular raid anfibio del contingente español a bordo del Buque de Asalto Anfibio Galicia
Armada española
Un raid anfibio desde el buque Galicia en la costa africana refuerza su despliegue militar
El Buque de Asalto Anfibio Galicia ha desarrollado su despliegue en África occidental como uno de los principales instrumentos de cooperación militar española en la región. A bordo, el contingente nacional ha desarrollado un amplio programa de instrucción junto a las Fuerzas Armadas de Mauritania, centrado en mejorar sus capacidades operativas y reforzar la estabilidad en una zona del mapa cada vez más inestable.
Durante las últimas semanas, los equipos españoles han llevado a cabo actividades de tiro, ejercicios de táctica anfibia y seminarios especializados que abarcan desde procedimientos militares hasta ámbitos civiles como la pesca. Este enfoque integral busca no solo elevar el nivel técnico de las unidades mauritanas, sino también fortalecer su capacidad para gestionar recursos y responder a desafíos de seguridad en el litoral.
Militares españoles efectúan prácticas de tiro junto a las Fuerzas Armadas de Mauritania
El adiestramiento ha culminado con la ejecución de un raid anfibio, en el que los militares mauritanos han demostrado el nivel alcanzado tras el proceso de mentorización. Este tipo de operaciones permite evaluar de forma práctica la integración de conocimientos, la coordinación entre unidades y la capacidad de proyectar fuerza desde la mar hacia tierra, uno de los pilares de las operaciones anfibias modernas. Un rai anfibio es, básicamente, una operación militar rápida y precisa, lanzada desde el mar contra la costa para destruir o neutralizar un objetivo, realizar reconocimiento o lograr una finalidad limitada.
Buque anfibio Galicia L-61
Buque anfibio Galicia L-61
Además de la formación estrictamente militar, el contingente español ha desarrollado acciones de apoyo sanitario y trabajos de mejora de infraestructuras locales. Estas iniciativas refuerzan la dimensión de cooperación cívico-militar del despliegue, contribuyendo a generar confianza con la población y a consolidar la presencia española como un socio fiable en la región.
El Galicia, un buque clave
El Galicia es una de las plataformas clave de la Armada para este tipo de misiones. Con un desplazamiento de 13.000 toneladas y una eslora de 160 metros, el buque está diseñado para transportar y proyectar fuerzas desde el mar, combinando capacidades anfibias, aéreas y logísticas. Su manga de 23 metros y su sistema de propulsión, basado en motores diésel Caterpillar-BAZAN Bravo junto a un motor eléctrico, le proporcionan la autonomía y flexibilidad necesarias para operar en escenarios alejados de territorio nacional.
La plataforma dispone de dos hélices de paso variable y una hélice empujadora de proa que facilita las maniobras en puerto y durante operaciones anfibias. Su planta eléctrica, con una potencia de 7 MW, garantiza el funcionamiento de todos los sistemas embarcados, incluidos los sensores, comunicaciones y capacidades hospitalarias.
Uno de los elementos diferenciales del Galicia es su capacidad aérea. El buque cuenta con un hangar preparado para albergar hasta cuatro helicópteros pesados o seis medios, pudiendo operar tanto de día como de noche y en condiciones de vuelo visual e instrumental. Estas aeronaves permiten realizar misiones de transporte, evacuación médica, apoyo logístico y operaciones tácticas, ampliando notablemente el alcance de la fuerza desplegada.
En el ámbito anfibio, el buque dispone de un dique inundable desde el que operan embarcaciones de desembarco LCM1-E, esenciales para trasladar tropas, vehículos y material a la costa. Su capacidad de carga supera los 3.500 metros cuadrados, incluyendo cubierta de vuelo y hangar, y puede transportar entre 90 y 170 vehículos según su tipología, además de hasta 700 toneladas de material y munición.
Infantería de Marina: Tercio de Armada
La dotación habitual del Galicia es de 185 militares, a los que se pueden sumar hasta 615 efectivos transportados, lo que le permite actuar como base flotante para operaciones de gran envergadura. Los vehículos embarcados pertenecen normalmente a la Infantería de Marina, especialmente al Tercio de Armada, y son integrados a bordo mediante las embarcaciones de desembarco del Grupo Naval de Playa.
En cuanto a su protección, el buque está equipado con sistemas de defensa de punto diseñados para hacer frente a amenazas inmediatas. Cuenta con ametralladoras Browning de 12,7 mm, montajes OERLIKON de 20 mm y lanzadores de chaff SRBOC MK-36, además de armamento portátil. Aunque carece de misiles, su configuración responde a su naturaleza de plataforma de proyección y apoyo, más que de combate directo.
Sus sensores incluyen radares de superficie y navegación, sistemas de identificación IFF, guerra electrónica ALDEBARAN y equipos de ayuda a la navegación aérea como TACAN. Este conjunto le permite operar con seguridad en entornos complejos y coordinar tanto operaciones marítimas como aéreas.
Más allá de su papel militar, el Galicia está preparado para misiones de ayuda humanitaria y gestión de crisis. Dispone de un hospital a bordo con capacidad quirúrgica, lo que le convierte en una herramienta esencial en situaciones de catástrofe natural o emergencias sanitarias. Asimismo, puede actuar como buque de mando de la Fuerza Anfibia o como mando alternativo de un componente marítimo.