SSN 774 USS Virginia, submarino nuclear estadounidense líder de la clase Virginia
Fuerzas Armadas EE.UU. impulsa el mayor presupuesto militar de su historia: B-21, F-35, misiles hipersónicos, dos submarinos, drones...
La Administración de Donald Trump ha presentado al Congreso el presupuesto del Departamento de Defensa para el ejercicio fiscal 2027 (FY2027), una propuesta que alcanza 1,45 billones de dólares, convirtiéndose en la mayor inversión militar de la historia de Estados Unidos. El documento, elaborado por el Congressional Research Service (CRS) a partir de la solicitud presupuestaria del Pentágono, refleja una profunda transformación de las prioridades estratégicas estadounidenses, con un fuerte impulso a la defensa antimisiles, la inteligencia artificial, los drones, las armas hipersónicas y la renovación de la flota naval y aérea.
El presupuesto contempla 1,1 billones de dólares de financiación discrecional y 350.000 millones en financiación obligatoria (mandatory funding), una fórmula que la Administración plantea utilizar a través del proceso legislativo de reconciliación presupuestaria para acelerar determinados programas estratégicos.
Entre las principales novedades destaca el incremento de los fondos destinados a la denominada Golden Dome for America, el ambicioso escudo nacional de defensa antimisiles inspirado en el sistema israelí Iron Dome pero concebido para proteger el territorio estadounidense frente a amenazas balísticas, hipersónicas y de crucero.
Más para aviones de combate y drones
La aviación militar continúa siendo una de las grandes prioridades del presupuesto. El Departamento de Defensa solicita 102.200 millones de dólares para aeronaves y sistemas asociados. Entre los programas más relevantes figuran:
• B-21 Raider, con más de 6.100 millones para continuar el desarrollo del nuevo bombardero estratégico furtivo.
Segundo bombardero estratégico B-21 Raider, desarrollado por Northrop Grumman
• F-35 Lightning II, con financiación para 53 aeronaves.
• F-15EX Eagle II, con la compra de 24 cazas.
• F-47 Next Generation Air Dominance (NGAD), futuro caza de sexta generación.
• Desarrollo del futuro caza embarcado F/A-XX para la Armada.
• Impulso al programa Collaborative Combat Aircraft (CCA), los drones de combate que acompañarán a los cazas tripulados.
El Congreso también debate recuperar la financiación del E-7A Wedgetail, avión de alerta temprana cuya cancelación había propuesto inicialmente el Pentágono.
Defensa antimisiles, máxima prioridad
Uno de los mayores incrementos presupuestarios corresponde a la defensa antimisiles. El Pentágono solicita 82.200 millones de dólares para programas de interceptación y protección frente a misiles, de los cuales 43.500 millones corresponden a los principales sistemas. Entre ellos destacan:
• PAC-3 MSE Patriot, con financiación para casi 3.000 interceptores.
• Sistema THAAD.
• Evolución del sistema naval Aegis.
Esta foto de la Armada de los EE. UU., publicada por el departamento de asuntos públicos del Comando Central de los EE. UU. el 8 de marzo de 2025, muestra al destructor de misiles guiados clase Arleigh Burke USS Thomas Hudner
• Desarrollo del nuevo sensor Lower-Tier Air and Missile Defense Sensor (LTAMDS).
• Programas de defensa frente a armas hipersónicas.
Gran parte de estos fondos se integran dentro del proyecto Golden Dome, considerado una prioridad estratégica de la Administración.
Armas hipersónicas
Estados Unidos mantiene una fuerte apuesta por las capacidades hipersónicas. El presupuesto reserva 37.900 millones de dólares para programas ofensivos y defensivos relacionados con este tipo de armamento. Entre los proyectos más importantes aparecen:
• Conventional Prompt Strike de la Armada.
• Long-Range Hypersonic Weapon del Ejército.
• Hypersonic Attack Cruise Missile de la Fuerza Aérea.
Paralelamente continúa creciendo la producción de misiles de precisión:
• Tomahawk.
• JASSM.
• LRASM.
• Precision Strike Missile (PrSM).
• SM-6.
• AMRAAM.
• JATM, sucesor del AIM-120.
También aumenta la fabricación de municiones convencionales para mantener reservas estratégicas tras el elevado consumo registrado en distintos escenarios internacionales.
Imagen del lanzamiento de un misil aire-aire de alcance medio avanzados (AMRAAM) AIM-120C-8
Renovación de la flota naval
La construcción naval mantiene un peso fundamental en el presupuesto con 87.200 millones de dólares. Los principales programas incluyen:
• Construcción de dos submarinos Virginia.
• Continuación del submarino estratégico Columbia.
• Un destructor Arleigh Burke, aunque la Cámara de Representantes propone financiar un segundo.
• Una fragata Constellation (FFG(X)).
• Un buque anfibio clase America.
• Un buque anfibio clase San Antonio.
USS Oscar Austin de la clase Arleigh Burke
• Desarrollo del futuro gran combatiente de superficie DDG(X) (denominado BBG(X) en la propuesta presupuestaria).
• Incremento de vehículos navales no tripulados de superficie y submarinos.
Espacio, inteligencia artificial y comunicaciones
El ámbito espacial también recibe un importante impulso. Entre los programas financiados destacan:
• Sistemas de alerta temprana mediante satélites.
• Lanzadores espaciales.
• Comunicaciones militares por satélite.
• Modernización del sistema GPS militar.
• Redes tácticas de mando y control.
A ello se suma una inversión extraordinaria en inteligencia artificial y autonomía. El presupuesto propone 53.600 millones de dólares para el Defense Autonomous Warfare Group, centrado en sistemas autónomos y enjambres de drones. Asimismo, establece 9.500 millones para el programa Artificial Intelligence Arsenal. Y 17.500 millones de financiación obligatoria para la iniciativa Golden Dome for America.
Aunque el Congreso aún no ha aprobado definitivamente el presupuesto, tanto la Cámara de Representantes como el Senado ya han introducido modificaciones. Entre ellas figuran:
* Recuperar la compra del E-7A Wedgetail.
* Incrementar la adquisición de helicópteros UH-60 Black Hawk.
* Financiar más drones MQ-1C Gray Eagle.
* Autorizar un destructor Arleigh Burke adicional.
En otros programas, los comités han reducido fondos por considerar que algunas inversiones son prematuras o presentan retrasos industriales.
El presupuesto para 2027 confirma la evolución de la estrategia militar estadounidense hacia la competencia con adversarios tecnológicamente avanzados. Frente a modelos centrados en operaciones de contrainsurgencia, el Departamento de Defensa prioriza ahora capacidades de alta intensidad: defensa antimisiles multicapa, superioridad aérea de sexta generación, inteligencia artificial aplicada al combate, sistemas autónomos, armas hipersónicas, modernización del arsenal nuclear y expansión de la construcción naval.
La propuesta todavía deberá superar el proceso legislativo del National Defense Authorization Act (NDAA) y de la ley de asignaciones presupuestarias antes de convertirse en definitiva, por lo que las cifras y cantidades podrían modificarse durante la negociación en el Congreso. No obstante, el documento del CRS deja claro que la modernización acelerada del poder militar estadounidense seguirá siendo una de las principales prioridades estratégicas de Washington durante el ejercicio fiscal 2027.