El astillero naval de Norfolk da la bienvenida al USS Gerald R. Ford para su primer período de mantenimiento programado
Fuerzas Armadas El mayor portaaviones de EE.UU. entra en una nueva fase clave en el histórico astillero de Norfolk
Tras completar un histórico despliegue operativo de 326 días por el Mediterráneo, el Caribe y el mar Rojo, el portaaviones USS Gerald R. Ford (CVN-78) ha iniciado una nueva etapa de su vida operativa. El buque llegó el 7 de julio al Astillero Naval de Norfolk (Norfolk Naval Shipyard, NNSY), donde afrontará su primer Período de Disponibilidad Incremental Planificada (Planned Incremental Availability, PIA) en un astillero público desde su entrada en servicio.
La llegada del buque supone un hito para la Armada de Estados Unidos, ya que es la primera vez que un portaaviones de la clase Ford realiza este tipo de mantenimiento en las instalaciones del histórico astillero de Norfolk, considerado el más antiguo de la Marina estadounidense.
Este es el primer período de mantenimiento programado del Gerald R. Ford en un astillero público
El PIA constituye uno de los periodos de mantenimiento más importantes en el ciclo de vida de un portaaviones. Durante esta fase se llevan a cabo inspecciones estructurales, reparaciones, revisiones técnicas, modernizaciones y trabajos de mantenimiento preventivo destinados a garantizar que el buque pueda afrontar los próximos despliegues con las máximas garantías de disponibilidad y seguridad.
Además de las tareas previstas, el USS Gerald R. Ford será sometido a una disponibilidad simultánea para reparar diversos espacios del buque afectados por el incendio declarado a bordo durante su despliegue en marzo de 2026, restaurando completamente las zonas dañadas antes de su regreso al servicio activo.
Este mantenimiento forma parte de la nueva estrategia de la Armada estadounidense para reducir los largos periodos de inmovilización mediante un proceso continuo de mantenimiento, basado en actuaciones más frecuentes y planificadas que permiten repartir la carga de trabajo y devolver antes los portaaviones a la flota.
Antes incluso de la llegada del portaaviones al astillero ya se habían ejecutado diversos trabajos preparatorios , como adelantó El Debate, mientras el buque permanecía atracado en la Estación Naval de Norfolk.
Entre ellos destacan:
• Pruebas técnicas iniciales.
• Preparación de servicios temporales.
• Revisión del deflector de gases de las catapultas.
• Inspecciones preliminares para adelantar trabajos antes del inicio oficial del PIA.
El Gerald R. Ford es el buque líder de la primera clase de portaaviones de nuevo diseño en más de 40 años
Este modelo permite aprovechar las denominadas «Ventanas de Oportunidad» (Window of Opportunity, WOO) para realizar tareas antes y después del periodo principal de mantenimiento, reduciendo el riesgo de retrasos derivados de nuevos trabajos que puedan surgir durante la disponibilidad. Según explicó George «BJ» Baker, superintendente del proyecto, este enfoque ofrece mayor flexibilidad para gestionar modificaciones de última hora sin comprometer la fecha prevista de entrega del portaaviones.
Un desafío inédito
El mantenimiento del USS Gerald R. Ford presenta una complejidad adicional al tratarse del primer portaaviones de una generación completamente nueva. Para afrontar este desafío, los equipos del Astillero Naval de Norfolk han desarrollado durante meses un amplio programa de preparación que ha incluido:
• Revisiones trimestrales de planificación.
• Formación especializada sobre la clase Ford en el Centro de Integración de Portaaviones y Construcción Naval Avanzada de Newport News Shipbuilding.
• Intercambio de experiencias con el equipo responsable del futuro USS John F. Kennedy (CVN-79), actualmente en construcción.
El proyecto también aplicará el modelo de gestión Focus and Finish, implantado en Norfolk para reducir la multitarea y acelerar la ejecución de los trabajos. La filosofía consiste en concentrar todos los recursos disponibles en completar completamente cada área de trabajo antes de iniciar nuevas tareas, evitando interrupciones, acumulación de trabajos pendientes y retrasos en la planificación. Según los responsables del astillero, este sistema mejora la disciplina en la programación y aumenta la productividad durante todo el proceso de mantenimiento.
El Astillero Naval de Norfolk aspira a repetir el éxito conseguido con los dos últimos grandes mantenimientos de portaaviones. En abril de 2026 entregó antes de lo previsto al USS Dwight D. Eisenhower (CVN-69) y anteriormente logró finalizar con antelación el mantenimiento del USS George H. W. Bush (CVN-77) en noviembre de 2024. El comandante del astillero, el contraalmirante Kavon Hakimzadeh, aseguró que el objetivo es convertir al USS Gerald R. Ford en el tercer portaaviones consecutivo entregado antes del calendario previsto, reforzando así la disponibilidad operativa de la flota estadounidense.
El USS Gerald R. Ford representa el mayor salto tecnológico en la aviación naval estadounidense en más de cuatro décadas. Como primer buque de una nueva clase destinada a sustituir progresivamente a los veteranos portaaviones de la clase Nimitz, incorpora importantes innovaciones, entre ellas:
• Sistema electromagnético de lanzamiento de aeronaves (EMALS).
• Nuevos equipos de apontaje (AAG).
• Mayor generación de energía eléctrica.
• Automatización avanzada que reduce la dotación necesaria.
• Mayor capacidad para sostener un ritmo elevado de operaciones aéreas.