Sistema DRIS (Drone Inhibition System)
Armada española España desarrolla un escudo antidrones para las futuras fragatas F-110
Las cinco futuras fragatas F-110 de la Armada contarán con un nuevo sistema nacional de protección frente a drones y artefactos explosivos improvisados controlados por radio (RC-IED), tras la firma de un contrato de seis años entre Navantia, la consultora tecnológica Inetum y la empresa española ATL. El acuerdo permitirá adaptar e integrar el sistema DRIS (Drone Inhibition System) en los nuevos buques, reforzando su protección frente a amenazas asimétricas, especialmente durante las operaciones en puerto.
El programa supone un nuevo avance en las capacidades de guerra electrónica de las F-110, consideradas las fragatas más avanzadas jamás construidas para la Armada. El sistema DRIS ha sido diseñado para detectar e identificar transmisiones de radio potencialmente hostiles mediante el análisis de señales en diferentes bandas de comunicaciones. Gracias al empleo de inteligencia artificial, el sistema puede discriminar si la emisión corresponde a un sistema aéreo no tripulado (UAS), comúnmente conocido como dron, o a un artefacto explosivo improvisado activado por radio.
Sistema DRIS (Drone Inhibition System)
Una de las principales características del sistema es que realiza este proceso sin interferir con el resto de sensores y sistemas electrónicos del buque, un aspecto esencial en plataformas navales altamente digitalizadas como las F-110.
Cuando detecta una señal clasificada como una amenaza, DRIS despliega contramedidas electrónicas de tipo soft-kill, destinadas a inutilizar el enlace de comunicaciones del dron o del dispositivo explosivo sin necesidad de recurrir a armamento cinético. Estas técnicas de guerra electrónica permiten neutralizar la amenaza mediante la inhibición o perturbación de las comunicaciones, reduciendo el riesgo para el buque y su dotación.
El sistema podrá funcionar en modo completamente automático, reaccionando de forma inmediata ante una amenaza previamente configurada, o en modo manual, dejando la decisión final al operador encargado de la defensa electrónica del buque.
¿En otros buques de la Armada?
El diseño del sistema también ha priorizado la flexibilidad. Aunque su primer destino serán las cinco fragatas F-110, la arquitectura de DRIS permitirá su integración en otros buques de la Armada o incorporar futuras mejoras conforme evolucionen las amenazas asociadas al empleo de drones y sistemas controlados por radio.
Esta capacidad de actualización resulta especialmente relevante en un escenario en el que los sistemas no tripulados evolucionan con rapidez y forman parte cada vez más habitual de conflictos y operaciones militares. La proliferación de drones comerciales modificados para uso militar y de sistemas explosivos controlados a distancia ha obligado a las marinas de todo el mundo a desarrollar soluciones específicas para proteger sus unidades, especialmente cuando permanecen atracadas o realizan operaciones cerca de la costa.
Reciente botadura de la fragata F-110 Bonifaz
Según explicó Inetum, el sistema reforzará la seguridad de los buques durante las maniobras de atraque y las estancias en puerto, situaciones en las que las plataformas navales pueden resultar más vulnerables frente a amenazas de pequeño tamaño y bajo coste.
El director de la práctica de Guerra Electrónica de Inetum, José María Castillón Polo, destacó que DRIS incrementará el nivel de protección de las F-110 frente a amenazas asimétricas y representa un paso estratégico en el desarrollo de soluciones tecnológicas avanzadas para la defensa de infraestructuras críticas y plataformas navales. Asimismo, subrayó que la incorporación de inteligencia artificial y capacidades de neutralización no cinética demuestra el compromiso de la compañía con la innovación, la soberanía tecnológica nacional y el apoyo a las capacidades de la Armada.
Por parte de ATL, su responsable del departamento de Guerra Electrónica, Sergio Niubó Duro, señaló que el contrato permitirá aportar la experiencia acumulada por la empresa durante más de tres décadas en radiofrecuencia y guerra electrónica para fortalecer las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas españolas mediante sistemas eficaces, robustos y preparados para responder a las amenazas presentes y futuras.
El contrato también pone de relieve el peso creciente de la industria nacional en los programas estratégicos de Defensa. Tanto el desarrollo como la fabricación del sistema DRIS se realizarán íntegramente en España. Las fragatas F-110 constituirán uno de los pilares de la futura capacidad naval española. Además de incorporar un avanzado radar de estado sólido, un completo sistema de combate y una elevada automatización, dispondrán de nuevas capacidades de ciberdefensa, guerra electrónica y protección frente a amenazas emergentes como los drones, cada vez más presentes en los escenarios de operaciones marítimas.