El radar SPY-7 de Lockheed Martin para las fragatas F-110 ha rastreado con éxito objetos en el aire

El radar SPY-7 de Lockheed Martin para las fragatas F-110 ha rastreado con éxito objetos en el aireKindelán

Armada española  El radar SPY-7 de las futuras fragatas F-110 detecta amenazas hipersónicos

Las instalaciones de Navantia en San Fernando (Cádiz) han acogido la segunda reunión internacional de usuarios del radar SPY-7, un encuentro organizado por la Armada, Navantia y Lockheed Martin que reúne a representantes de España, Estados Unidos, Japón y Canadá para analizar la evolución de uno de los sistemas de defensa naval más avanzados del mundo.

El SPY-7 será el sensor principal de las futuras fragatas F-110 de la Armada. Se trata de un radar completamente digital y definido por software, diseñado para evolucionar a lo largo de todo su ciclo de vida mediante actualizaciones sin necesidad de realizar grandes modificaciones físicas, según detalla la Armada.

Entre sus principales prestaciones destacan su capacidad para detectar, seguir y discriminar simultáneamente un gran número de amenazas en entornos complejos y altamente saturados. La Armada pone el énfasis en que gracias a tecnologías avanzadas de procesamiento digital, el sistema puede desarrollar múltiples misiones de forma simultánea, incluyendo vigilancia aérea avanzada, defensa antiaérea de largo alcance, defensa frente a misiles balísticos y capacidades iniciales de defensa aérea y antimisil integrada. Asimismo, está preparado para contribuir al seguimiento de amenazas hipersónicas, a la vigilancia espacial y a la conducción simultánea de operaciones en los ámbitos aéreo y de superficie, proporcionando una capacidad especialmente valiosa frente a ataques coordinados con misiles, aeronaves y sistemas no tripulados.

Radar SPY-7 de Lockheed Martin para las fragatas españolas F-110

Radar SPY-7 de Lockheed Martin para las fragatas españolas F-110Armada Española

Radar SPY-7 de Lockheed Martin para las fragatas españolas F-110

Radar SPY-7 de Lockheed Martin para las fragatas españolas F-110Kindelán

Durante dos jornadas, delegaciones militares, responsables de la industria y representantes de la Marina estadounidense y de la Agencia de Defensa de Misiles de Estados Unidos (MDA) compartieron experiencias sobre el desarrollo del programa, el sostenimiento del sistema y las futuras capacidades del radar, además de estudiar nuevas fórmulas de cooperación entre los países que ya lo operan o lo incorporarán en los próximos años. La reunión corresponde a la segunda edición presencial del Grupo Internacional de Usuarios del SPY-7, un foro creado para coordinar el intercambio de conocimientos entre las marinas participantes y avanzar en aspectos como la certificación, las pruebas operativas, la documentación técnica, la gestión de la obsolescencia y el mantenimiento de un sistema concebido para evolucionar durante décadas.

Estrecha colaboración

Uno de los principales atractivos del encuentro será la visita técnica a la Base Naval de Rota, donde los participantes conocerán el Sitio de Pruebas Terrestres (Land Based Test Site, LBTS) del programa F-110 y el Centro de Integración de Sistemas en Tierra (CIST). Estas instalaciones permiten validar todos los sistemas de combate antes de su instalación definitiva a bordo de las nuevas fragatas, reduciendo riesgos técnicos y acelerando la entrada en servicio de los buques.

La Armada considera que la estrecha colaboración mantenida durante años con Navantia y Lockheed Martin, primero en el programa de las fragatas F-100 y ahora en las F-110, ha permitido desarrollar una capacidad de defensa aérea y antimisiles sin equivalente en Europa.

Las cinco fragatas F-110 sustituirán progresivamente a las veteranas F-80 Santa María y constituirán la nueva columna vertebral de la escolta oceánica de la Armada. Diseñadas para operar en escenarios de alta intensidad, incorporarán capacidades avanzadas de guerra antisubmarina, defensa aérea, combate de superficie y operaciones conjuntas con fuerzas aliadas de la OTAN.

El SPY-7 será el sensor principal de estas nuevas fragatas. Se trata de un radar completamente digital y definido por software, una arquitectura que permitirá incorporar nuevas funciones mediante actualizaciones sin necesidad de sustituir los equipos físicos. Esta característica supone una diferencia respecto a generaciones anteriores de radares navales, ya que facilitará adaptar el sistema a nuevas amenazas durante todo su ciclo de vida operativo, prolongando la vigencia tecnológica de las F-110 durante varias décadas.

Entre sus principales capacidades destaca la posibilidad de detectar, seguir y discriminar simultáneamente múltiples objetivos incluso en escenarios de gran saturación, donde confluyen aeronaves, misiles, drones y otras amenazas aéreas. Gracias a su elevado nivel de procesamiento digital, el sistema puede ejecutar de forma simultánea misiones de vigilancia aérea, defensa antiaérea de largo alcance, defensa frente a misiles balísticos e integración en arquitecturas de defensa aérea y antimisil (IAMD), una capacidad cada vez más demandada dentro de la OTAN.

La Armada, Navantia y Lockheed Martin reúnen en España a los usuarios internacionales del radar SPY-7

La Armada, Navantia y Lockheed Martin reúnen en España a los usuarios internacionales del radar SPY-7Armada

Además, el diseño del SPY-7 permitirá contribuir al seguimiento de amenazas hipersónicas y a la vigilancia espacial, dos ámbitos considerados prioritarios por las principales marinas occidentales ante la rápida evolución de las capacidades militares de potenciales adversarios.

Un programa con impacto industrial

Más allá de sus prestaciones operativas, el programa F-110 y la incorporación del SPY-7 representan uno de los mayores proyectos tecnológicos de la industria española de defensa. La arquitectura abierta y modular del radar facilita compartir desarrollos entre los distintos países usuarios, reduce costes de modernización y disminuye los riesgos tecnológicos asociados a futuras actualizaciones.

En el caso español, su integración con el sistema de combate SCOMBA, desarrollado por Navantia, permitirá disponer de una arquitectura plenamente interoperable con los estándares más avanzados de la OTAN y reforzará la capacidad de las futuras F-110 para operar junto a las principales marinas aliadas.

La celebración de esta reunión internacional en Cádiz confirma el papel que desempeña España como uno de los centros tecnológicos de referencia en el desarrollo del programa SPY-7 y sitúa a la Armada en el núcleo de una comunidad internacional que trabaja en la evolución de los sistemas de defensa naval de próxima generación.

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