Alfonso Rueda, durante su comparecencia en el plano del Parlamento de Galicia
Rueda llama al consenso político tras los incendios en Galicia: «Espero que, por una vez, estéis a la altura»
El presidente de la Xunta comparece a petición propia en el Parlamento de Galicia para analizar la ola de incendios y explicar las actuaciones previstas para acabar con esta problemática
Se antojaba uno de los plenos del Parlamento de Galicia más tensos en un inicio del curso político. Y las predicciones han sido certeras. Pasadas las diez de la mañana de este martes 9 de septiembre, ha comenzado la primera sesión ordinaria de la temporada entre las muchas caras largas de las fuerzas políticas después de que la comunidad autónoma haya sufrido la peor ola de incendios de la historia de la comunidad.
Como era de esperar culpan al PP gallego como principal responsable de lo que consideran una «pésima gestión» de esta crisis. Y, aunque el propio Rueda aún no había comparecido para dar explicaciones y hablar de las ayudas, algunas fuerzas políticas solicitaron su dimisión días antes de este pleno. Es el caso de Ana Pontón, del BNG, y el resto de diputados del partido nacionalista.
Pese a todo, Alfonso Rueda ha comparecido por petición propia porque opina que es su obligación después de haber vivido lo que se ha vivido en Galicia.
«Toda Galicia está conmovida por los que vivimos, fue una conmoción transversal a ideologías. El dolor que sentimos, en primera persona en muchos casos, de cómo una parte de nuestro territorio se convirtió en llamas. Sentimos muy cerca a aquellos gallegos que perdieron sus propiedades y su modo de vida. Por eso, contradiciendo el individualismo vigente en estos días, vivimos unidos como el pueblo que somos y, por lo tanto, creo que no debería de haber diferencias. Todos y todas nos sacudimos por igual cuando Galicia arde», ha comenzado diciendo el presidente de la Xunta.
Antes de entrar en materia, Rueda ha querido hacer una mención especial a los cuatro integrantes de las brigada que sufrieron heridas importantes en un incendio de Orense.
«Pude ver a los bomberos con vocación, la solidaridad de los vecinos que contenían el fuego hasta que llegaban los medios y la responsabilidad de aquellos que fueron evacuados. Escuché testimonios de personas que nunca vivieron nada igual. Agradezco el esfuerzo de todos ellos y el compromiso de esos vecinos que actuaron de manera ejemplar en esta situación extraordinaria de un pueblo extraordinario», ha añadido poco después.
Rueda opina que el deber de los que tiene responsabilidades públicas, «es extraer lecciones para evitar minimizar los daños» y «estar mejor protegidos frente al fuego». «Es nuestro deber ofrecer soluciones realistas», ha insistido el presidente de la Xunta.
Una vez dicho esto, Rueda ha querido hablar de la tensión en las últimas semanas con ciertas fuerzas políticas, que han pedido su cabeza antes de escuchar lo que se ha hecho durante esta crisis. «La contienda política es legítima y es normal que no coincidamos y podamos disentir de cara al futuro, pero hace siete años se llegó a un dictamen y hoy sería muy difícil de entender que es imposible no llegar a un consenso», ha apuntado.
Pide a la oposición que esté a la altura
«Diputados de la oposición, conozco las propuestas que habéis dado. Hay cosas en las que coincidimos y otras en las que no. No voy a hacer lo que hicisteis vosotros de pedir dimisiones antes de dar explicaciones y hacer lo que hicieron siempre: convocar manifestaciones y no escuchar», se ha quejado Rueda que solo quiere soluciones para un pueblo que se lo merece.
Espera que las fuerzas políticas estén, «por una vez, a la altura de todo esto». «Solicité comparecer porque es mi obligación y porque creo que ante unos incendios que son cada año más difíciles, las propuestas entre las fuerzas políticas deberían de ser cada vez más sinceras», ha añadido Rueda.
Para el presidente hablar de las causas de los fuegos no llevan a ninguna parte porque, como ha reconocido, los profesionales lo tienen muy claro. Se trata, en su mayoría, de fuegos intencionados. «Las personas que viven en el medio rural, que son gente que merece la pena escuchar, apuntan a que el monte solo arde porque alguien lo prende y negar esto es negar una evidencia», dice a la vez que, por supuesto, añade que hay ocasiones en las que se debe a despistes y negligencias.
Rueda no ha negado la evidencia del cambio climático, pero pide no hacer demagogia con este tema porque no es el culpable principal. Apunta también a la culpabilidad de la despoblación en el medio rural. Como dice, «un rural de postal está condenado a morir». Y añade: «No es casualidad que el mapa de las zonas que más ardieron coincide con el despoblamiento. Seguiremos luchando contra el abandono del rural con el apoyo a las empresas y respetando el entorno. Ese es el camino».
Una base permanente de la UME en Galicia
Alfonso Rueda ha querido recalcar el deber que tiene el Gobierno central en esta problemática. Mucho más después de la dejadez de funciones que han tenido durante este crisis. No solo muchos de los miembros del Ejecutivo continuaron en sus refugios estivales, sino que además los medios que se pidieron desde la Xunta de Galicia tardaron en llegar. Los que llegaron, porque otros no. «El Gobierno central tiene que acordarse siempre del medio rural y no solo cuando el monte arde. También cuando se reparte la financiación autonómica», dice mientras que exige «equilibrio territorial».
Al Ejecutivo de Sánchez se dirigirá precisamente para proponer una base permanente de la UME en Galicia para la extinción de los incendios. Aunque, como bien ha insistido Rueda, lo más importante en este momento es la reconstrucción.
Además, Rueda ha informado que la Xunta convocará a la Federación Gallega de Municipios y Provincias (Fegamp) para que la Administración autonómica pueda colaborar con los ayuntamientos de menos de diez mil habitantes, 257 de los 313 municipios gallegos, y asumir su competencia de ordenar la limpieza de franjas secundarias.