Luis Zahera, en su última visita al programa 'El Hormiguero'
Así es el pueblo de Galicia donde Luis Zahera vivió durante su infancia: «Me encantaba dar de comer a los cerdos»
El afamado actor, natural de Santiago de Compostela, es un enamorado de la tierriña
Luis Zahera (59 años) es de esos gallegos que siente verdadero amor por su tierra. Prodiga sus bondades siempre que puede y, aunque no se plantea volver por el momento a la comunidad autónoma en la que nació, se nota que siente morriña. Se conforma con poder pasar el verano en la Isla de Arousa o haciendo papeles de gallego en la pequeña y gran pantalla, como su último éxito: Animal, la nueva serie de Netflix.
No es extraño que el afamado y querido actor eche de menos Galicia. Nació en la bonita ciudad de Santiago de Compostela, tierra de peregrinos, aunque siente una debilidad especial por el pueblo en el que pasó sus veranos con sus padres y sus hermanas. Se trata de A Peruca, en el municipio coruñés de Rois.
Fue durante su aparición en El Hormiguero donde contó que sus padres «alquilaban una casa en A Peruca» a la que iban en verano. Reconoció que en ese lugar, rodeado de animales y la cultura tradicional gallega, forjó su carácter. «Tuve una infancia de ver mucho bicherío», decía Luis Zahera.
«Ahí convivías con animales. Yo fui en los carros de vaca hechos de madera que pasaban el río y el eje hacía un ruido súper estridente», contaba como curiosidad en otra entrevista.
El gran susto que vivió de pequeño
Es por eso que en su nuevo papel como veterinario del rural gallego se sienta como pez en el agua. Y es que durante su infancia tiene recuerdos imborrables dando de comer a algunos animales y ordeñando vacas. En una ocasión se llevó un buen susto: «De niño me encantaba darle de comer a los cerdos. Me acuerdo que la señora Rosa se fue y yo cogí el caldero y se lo tiré a tres cerdos y metí los brazos con ellos». Esa amiga de la familia fue la que le salvó de que estos animales le comiesen el brazo.
Luis Zahera es también un amante del mundo rural y aún hoy de lo que más disfruta es de esos paseos por el monte que tantos recuerdos entrañables le traen: «Soy un poco montaraz».
El municipio de Rois, ubicado a tan solo 20 kilómetros de Santiago de Compostela, cuenta con excelentes entornos naturales y un rico patrimonio arqueológico, además de una alta concentración de edificaciones religiosas. Destacan sus cruceros, iglesias y capillas. También por los muchos molinos que se concentran en esta parroquia de Seira, una de las doce que componen el municipio de Rois.
La playa fluvial de Seira es otro de sus encantos. «Aguas claras y árboles frondosos dan un respiro y permiten descansar al realizar actividades de ocio en armonía con la naturaleza. Además de las zonas verdes, de baño y de pesca, esta playa cuenta con un área de descanso con mesas y bancos y una zona de aparcamiento», se puede leer en la página web del Ayuntamiento.