Uno de los espectáculos participantes en la celebración del Samaín en Redondela
Dónde vivir el 'Samaín' en Galicia: del terror de Allariz al embrujo de la ría de Vigo
En Galicia, las leyendas no mueren. Los mitos, el misterio y las antiguas creencias siguen formando parte del alma del pueblo gallego, y pocas celebraciones reflejan mejor ese legado ancestral que el Samaín, la festividad celta que marcaba el fin del verano y el inicio de la estación oscura.
Lo que hoy muchos conocen como Halloween tiene aquí sus raíces, un vínculo con los antepasados, con los espíritus y con los rituales que buscaban mantener el equilibrio entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
Cada otoño, Galicia se transforma en un escenario en el que las meigas (brujas), las calaveras y la Santa Compaña toman las calles de pueblos y ciudades. Desde las rutas de terror en la Ribeira Sacra hasta los pasajes encantados de Allariz o las travesías nocturnas por la ría de Vigo, el Samaín gallego combina historia, cultura y diversión en una de las celebraciones más esperadas del año.
Este es el origen de esta celebración
Para comprender el Samaín hay que mirar atrás, hasta la antigua cultura celta que habitó buena parte del noroeste peninsular. El término procede del gaélico 'Samhuinn', que significa fin del verano. Los celtas creían que en esa noche, entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, los espíritus regresaban.
Encendían hogueras, ofrecían sacrificios y colocaban nabos ahuecados e iluminados en las entradas de las casas para guiar o ahuyentar a las almas errantes. De ahí nació la costumbre moderna de tallar calabazas.
En Galicia, esta tradición se mezcló con la figura de la Santa Compaña, la procesión de almas en pena que aún hoy protagoniza muchos relatos rurales.
El Samaín sobrevivió transformado, pero conservando su esencia: recordar a los difuntos, celebrar el ciclo de la vida y rendir homenaje al poder del otro mundo.
Durante siglos, el Samaín fue una noche de ritos mágicos, fuego purificador y disfraces. Antiguamente, los gallegos se cubrían con pieles de animales o máscaras monstruosas para despistar a los malos espíritus. Los druidas dirigían ceremonias en las que se encendían hogueras para proteger los hogares y asegurar buenas cosechas.
Lugares donde celebrar el Samaín
Orense presume de tener ‘el mejor Halloween de España’. Talleres de calabazas, túneles del terror, desfiles de disfraces y conciertos llenan las calles de la ciudad el 31 de octubre.
En esta misma provincia, una de sus villas más bonitas se transforma cada año en un auténtico escenario de terror. El 'Allariz de Miedo', del 31 de octubre al 2 de noviembre, convierte las calles del casco histórico en un paseo del miedo con ambientaciones, pasacalles, talleres infantiles y la aparición estelar de la Santa Compaña. Las plazas y calles del centro se decoran con calaveras, brujas y telarañas, creando un ambiente perfecto para toda la familia.
Motohalloween
Una de las propuestas más impactantes del Samaín es una ruta por un 'pueblo fantasma' de la Ribeira Sacra. Se trata de una ruta nocturna de tres kilómetros por Valdomar, donde los asistentes deben atravesar calles envueltas en humo y silencio mientras los 'vecinos' del más allá los observan. El recorrido finaliza con pinchos y música, una experiencia solo apta para valientes.
También la provincia de Pontevedra se apunta a esta celebración. El municipio pontevedrés de Redondela convierte su centro urbano en un escenario de misterio con talleres infantiles, túnel del terror, pasacalles y queimada gratuita con conjuro incluido. Una cita perfecta para quienes buscan una fiesta tradicional y familiar sin renunciar al ambiente festivo.
La empresa Piratas de Nabia ofrece dos propuestas únicas: un 'Samaín en el mar' con una travesía nocturna bajo el Puente de Rande, ponche embrujado y música a bordo, y un 'rastreo en la isla de Ons', una aventura entre sombras y pruebas misteriosas en pleno Parque Nacional de las Islas Atlánticas. Además los moteros gallegos ambientarán las calles de Vigo en una jornada en la que el miedo es el ingrediente principal de esta celebración.