Torres de Cillobre, en La Coruña

Torres de Cillobre, en La CoruñaREDES SOCIALES

Las Torres de Cillobre, el tesoro medieval que sobrevive oculto en el corazón de la provincia de La Coruña

La fortificación, ubicada en Laracha, ha sido declarada como Bien de Interés Cultural (BIC) por su «importancia cultural y arquitectónica del fuerte gallego»

En Galicia existen innumerables vestigios de tiempos pasados de gran valor, cuya preservación resulta esencial para entender la identidad y la historia de una zona. Buen ejemplo son las Torres de Cillobre, localizadas en el ayuntamiento de Laracha (La Coruña), que acaban de ser declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) por su «importancia cultural y arquitectónica del fuerte gallego».

La fortificación ha sido clasificada como un bien inmueble de interés «arquitectónico, arqueológico e histórico». La orden, además, ha expuesto que las torres presentan «unas características muy similares a otras construcciones próximas» que, pese a ser de origen medieval, fueron transformadas en un pazo de hidalgo.

«Representación del poder señorial»

La transformación en pazo de hidalgo, aunque hoy desaparecido, también la sufrieron las Torres de Cillobre. Pese a ello, el DOG ha reflejado que su condición de fortaleza las convierte en una «representación del poder señorial» y en un «punto de control del territorio».

Del conjunto palaciego amurallado ahora tan solo resiste el muro de cierre de la parcela de mampostería de piedra, dos porches arrimados a dicho muro y los restos de una edificación de dos alturas. Además, a escasos 30 metros se encuentran la Capilla de San Roque y San Antón, ambas vinculadas en un pasado a las torres.

La Ley del Patrimonio Cultural de Galicia (LPCG) establece que todos los bienes de arquitectura defensiva anteriores a 1849 deben tener la consideración de BIC independientemente de «si se encuentran enterrados o descubiertos o de si se integran o no en otro bien inmueble».

Según ha informado el DOG, la documentación aportada por el Ayuntamiento de Laracha ha acreditado la condición de la fortificación de estructura defensiva construida antes de 1849, incluyéndose así al monumento coruñés en la legislación autonómica previamente mencionada.

La orden, aprobada el pasado 22 de diciembre, también implica la comunicación de la resolución a la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura con el objetivo de que se incluya a las Torres de Cillobre en el Registro General de Bienes de Interés Cultural de la Administración del Estado

Un régimen de protección específico

La declaración de un BIC implica, en primera instancia, la «aplicación inmediata» de un régimen de protección específico tanto autonómico como nacional que supone la «máxima protección y tutela» del bien en cuestión por parte de las administraciones.

La superposición de dicha normativa, además, implica que cualquier uso que se le dé al bien, en este caso a las torres, queda «subordinado a la preservación de sus valores». Es decir, impide la realización de cualquier actividad que ponga en peligro las condiciones arquitectónicas, arqueológicas e históricas por las que fue declarado BIC.

La protección, además, no se limita simplemente al amurallado, sino que la declaración de BIC supone la delimitación de un entorno de protección mayor. Respecto a ello, el DOG establece que los técnicos de Patrimonio han revisado el Plan General de Ordenación Municipal de Laracha, estimándolos «adecuados».

Esta última aprobación impide que, por ejemplo, se puedan construir edificios que tapen la visibilidad del monumento o que modifiquen su valor estético. La declaración como BIC, tal y como se ha reflejado en el DOG, también certifica la «autenticidad» de la fortificación pese a la rebaja de las torres o la transformación en pazo de hidalgo.

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