El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro
Día clave para Besteiro: el PSdeG busca sofocar su gran crisis interna con un cónclave extraordinario
Los socialistas se reúnen este sábado en un Comité Nacional de urgencia para frenar la fractura interna por el 'caso Tomé' y las denuncias de acoso laboral posteriores contra los alcaldes de Barbadás, Xosé Carlos Valcárcel, y de La Coruña, Inés Rey
El PSOE de Galicia se enfrenta este sábado a una de sus jornadas más críticas. El secretario general, José Ramón Gómez Besteiro, ha convocado un Comité Nacional extraordinario en Santiago de Compostela con un objetivo único: frenar la crisis interna abierta por las denuncias de acoso sexual y laboral contra diversos cargos del partido.
Aunque en su momento informaban de que la intención es «definir un calendario de acciones de cara a las próximas elecciones municipales» y hacer un frente común para forzar a la Xunta a negociar el modelo de financiación local, lo cierto es que el eje central será apaciguar los ánimos de una militancia descontenta y tratar de blindar el liderazgo de Besteiro frente a la crisis de credibilidad.
El propio secretario general del PSdeG de Santiago de Compostela y diputado autonómico, Aitor Bouza, lo reconocía un día antes, asegurando que los socialistas gallegos hablarán «de todo» en la reunión, en referencia a los presuntos casos de acoso. «Yo creo que se celebra un comité nacional en un marco ordinario de este partido, y en él hablaremos, como siempre, entre compañeros y compañeras, en la máxima confianza de todas las cuestiones importantes para Galicia y para los gallegos», explicó.
En esta reunión del máximo órgano de decisión entre congresos, el PSOE de Galicia también aprobará las cuentas de 2025 y los presupuestos del partido para 2025.
Crisis interna
La crisis interna que ha precipitado la celebración de este Comité Nacional comenzó el pasado 9 de diciembre, cuando el programa de televisión Código 10 sacó a la luz las denuncias por presunto acoso sexual contra José Tomé por parte de al menos seis mujeres. La primera reacción del partido en Galicia fue negar el conocimiento de las mismas, pero en vista de las pruebas y los testimonios, a Besteiro no le quedó más remedio que pasar del desmentido a la confesión forzada, admitiendo que la cúpula socialista —incluyendo a Lara Méndez y Pilar García Porto— ya estaba al tanto desde el pasado mes de octubre.
Esta confesión cayó como un jarro de agua fría entre las bases y precipitó la dimisión de Silvia Fraga, hasta entonces secretaria de Igualdad del PSdeG. Su salida fue la chispa que desató una auténtica rebelión interna, cristalizada en un manifiesto crítico liderado por la alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, y secundado por un nutrido grupo de mujeres del partido que exigen una regeneración ética inmediata frente a la gestión de la cúpula. También se sumaron figuras históricas y relevantes del socialismo gallego, como los expresidentes de la Xunta Emilio Pérez Touriño y Fernando González Laxe, entre otros.
Desde ese momento, la situación solo ha ido agravándose con la aparición de nuevas denuncias por acoso laboral contra el alcalde de Barbadás, Xosé Carlos Valcárcel, e Inés Rey. Pero mientras que para Tomé y el regidor orensano Besteiro pidió su dimisión, su vara de medir ha sido muy distinta para la regidora de La Coruña. Desde la cúpula se limitan a dejar la decisión en Ferraz por ser miembro del Comité Federal. Una estrategia de «blindaje» que solo ha servido para alimentar más el descontento.