Severino Escurís Batalla, referente de la industria conservera en Galicia
Muere a los 100 años Severino Escurís, referente histórico de la industria conservera en Galicia
El empresario fue reconocido con la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo del Gobierno de España (1994), de la Cámara de Comercio, de la Asociación de Empresarios del Polígono de A Tomada y el Dolmen de Oro de la Federación de Empresarios del Barbanza, entre otros
Luto en el tejido empresarial gallego por el fallecimiento este miércoles, a los 100 años, de Severino Escurís Batalla, figura histórica y referente indiscutible de la industria conservera. Así lo ha confirmado Actemsa, la compañía dedicada a la importación y exportación de pescado que el propio empresario fundó en 1994 y que hoy se despide de su mentor y patriarca.
Su progenitor, fundador de la industria maderera Manuel Escurís, impulsa años más tarde la conservera Escurís en A Pobra do Caramiñal, con una fábrica en Castelo que será un emblema para todo Barbanza y el punto de partida de una de las sagas empresariales más importantes de Galicia: los Escurís.
Una generación de empresarios
Los inicios de Severino Escurís en el mundo laboral fueron tempranos. Con tan solo 17 años, en 1942, entró a formar parte de la empresa familiar y no tardo en convertirse en uno de los máximos exponentes de una generación única, la de empresarios que diseñaron el progreso de su tierra en los duros años después de la guerra.
En 1959, el mismo año en el que se construye el emblemático Cine Elma, que responde a las iniciales de sus padres, Elisa y Manuel, participa en la creación de Conresa, una factoría de harina de pescado.
La primera flota atunera del mundo
En 1963 se expande Escurís con una segunda fábrica en Escarabote y en 1970 comienza a ampliar sus instalaciones de A Pobra. En estos años, Severino Escurís participa en la creación de Albacora, primera flota atunera del mundo.
El final de los años 70 marca el camino de la internacionalización, con la creación de una empresa de elaboración de berberechos en Holanda, Cardium Edule, y además se comienza a construir un gigante de la industria conservera, la planta de Baiuca.
En 1979 fallece su padre y Severino Escurís es nombrado presidente del Consejo de Administración. En 1984 se inaugura la nueva fábrica, con nuevas líneas de producción de atún y sardina, y durante todo su mandato la expansión de la conservera elevó a la familia Escurís al grupo de los grandes del sector conservero a nivel internacional, época que coincide con la incorporación de la tercera generación a la compañía.
En 1986 crea Cartón de Galicia SA (Cartogal), en 1991 adquiere Rianxeira de Mariscos y se constituye Tunaliment, para la elaboración de alimentación animal. Fruto de su carácter emprendedor incansable, a la edad de jubilación decidió crear Actemsa con su esposa María Villa y sus hijos en 1994, a los 69 años, una operadora global de túnidos y pescado congelado que fue pionera del Polígono de A Tomada y que es un referente mundial en la que ya trabaja la tercera generación.
Ya en 2006, compra la empresa brasileña Leal Santos, con fábrica de conservas, flota pesquera, planta de elaboración de harinas de pescado y puerto propio.
Medalla de Oro al Mérito del Trabajo del Gobierno de España
Sus méritos, tal y como recuerda la compañía, han sido reconocidos por numerosas instituciones, destacando la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo del Gobierno de España (1994), de la Cámara de Comercio, de la Asociación de Empresarios del Polígono de A Tomada, el Dolmen de Oro de la Federación de Empresarios del Barbanza, la Medalla de Anfaco a la trayectoria empresarial (2025) y el reconocimiento de AePuebla y el Ayuntamiento de A Pobra do Caramiñal el pasado 4 de julio. Además, la conservera Escurís fue distinguida con la Medalla de Galicia en 1991.