Crisis en el marisqueo por el tren de borrascas Elena Fernández / Europa Press 03/3/2026
El marisqueo gallego, en alerta por la mortandad en las rías: la Xunta promete «estar a la altura»
Estudia la concesión de ayudas al sector tras los daños provocados por el intenso tren de borrascas que afectó a Galicia durante los primeros meses del año
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha abierto la puerta a la concesión de ayudas al sector del marisqueo tras los daños provocados por el intenso tren de borrascas que afectó a Galicia durante los primeros meses del año. El mandatario autonómico aseguró que el Gobierno gallego «estará a la altura» si finalmente se confirma que la mortandad registrada en los bancos marisqueros hace necesario activar apoyo económico.
Las fuertes lluvias de enero y febrero han alterado el equilibrio natural de las rías gallegas, reduciendo de forma significativa su nivel de salinidad. Esta situación ha provocado la entrada masiva de agua dulce en los estuarios, un fenómeno que afecta directamente a los bivalvos y que ya está dejando pérdidas importantes en algunas zonas productoras.
Análisis de los bancos marisqueros
Rueda explicó, tras la reunión del Consejo de la Xunta, que la administración autonómica se encuentra en la fase final de análisis del estado de los bancos marisqueros para determinar el alcance real de los daños y decidir qué medidas adoptar.
Según señaló, la Marta Villaverde, consejera del Mar, ha visitado durante las últimas semanas diferentes puntos del litoral para evaluar sobre el terreno el impacto de los temporales. Los informes preliminares apuntan a que en algunas áreas la afectación es notable, aunque también se han detectado zonas donde la situación es mejor de lo previsto inicialmente.
«En algunos lugares el daño es importante, pero también hubo alguna alegría en zonas concretas donde las propias mariscadoras señalaban que la situación no era tan mala como se pensaba», trasladó el presidente autonómico.
Las primeras valoraciones técnicas confirman que el sector atraviesa un momento complicado. El coordinador de biólogos de la provincia de Pontevedra dependiente de la Consejería del Mar, Fernando Febrero, explicó recientemente que el estado del marisqueo tras el invierno es «bastante malo».
El problema radica en el fuerte aumento de agua dulce que ha llegado a las rías como consecuencia de las precipitaciones persistentes. Cuando este fenómeno se prolonga durante semanas, los moluscos, especialmente almejas y otros bivalvos, sufren un estrés fisiológico que puede desembocar en mortandades significativas.
Las zonas más profundas de las rías suelen ser las más afectadas por este proceso, ya que es ahí donde se acumula el agua dulce procedente de los ríos. En estos fondos marinos, los episodios de mortalidad pueden ser moderados o incluso severos.
Además, los expertos recuerdan que el sector todavía arrastraba las consecuencias de episodios similares ocurridos en 2023. Los bivalvos necesitan entre año y medio y tres años para recuperar completamente sus poblaciones tras una crisis ambiental, por lo que el nuevo episodio llega cuando muchas especies aún no habían completado su recuperación.