Hospital
Galicia endurecerá la vigilancia de las bajas que se traducen en pérdidas de más de 2.200 millones anuales
Las dolencias músculoesqueléticas y de psiquiatría menor son las más frecuentes y la Xunta lo tendrá en cuenta para garantizar que no sean fraudulentas
La primera jornada del Debate sobre el Estado de Autonomía se tradujo en el anuncio de una serie de medias con las que el presidente de Galicia pretende hacer avanzar a la comunidad y resolver algunos problemas que se plantean como lastre para ello. Entre ellos, está el número de bajas laborales que ha convertido a la región en la segunda con un mayor número de personas en esta situación.
En agosto, la Xunta anunciaba la simplificación de la gestión de las bajas laborales. Lo hacían para evitar que estas se alargasen al no encontrar una cita para que el médico la revisase y diese el alta. Además, dentro del mismo plan, el Gobierno gallego detectó un importante número de personas que se encontraban de baja temporal sin motivo justificado.
Concretamente, de los 20.000 casos revisados, 13.684 no cumplían los requisitos para continuar la baja. Todos ellos fueron, por tanto, dados de alta por la Consejería de Sanidad gallega.
Un problema serio
Durante su discurso, Rueda calificó las bajas como «un problema muy serio». Concretamente, esta situación produce pérdidas de más de 2.200 millones de euros anuales, lo que se traduce en un 3 % del PIB.
«Es un problema estructural de primera magnitud y hay mucho margen de mejora», aseguró el líder autonómico que apuntó que se tiene que «garantizar que esté de baja quien debe estarlo».
En este sentido, Rueda anunció la intención de presentar un nuevo «programa integral de abordaje» de este problema con la creación de unidades especializadas para la atención y control de las bajas por dolencias músculoesqueléticas y de psiquiatría menor, que son las más frecuentes. «Estas unidades servirán de apoyo a los médicos de atención primaria que gestionen las bajas», anunció el titular del Gobierno gallego.
Además, reveló que «se reforzará el papel de las mutuas en la revisión de las incapacidades temporales». «Cuando una mutua realice una propuesta de alta suficientemente justificada, la inspección sanitaria la ratificará y acordará el alta. Sólo si existen dudas, la inspección citará al trabajador para comprobar la situación», aclaró.
Por otro lado, Rueda apuntó que las mutuas estarán exentas de pedir pruebas a los pacientes y se tramitará una autorización global para hacer su labor más ágil y eficaz.
Alfonso Rueda prometió que este programa integral se dialogará con los sindicatos y la patronal para lograr un consenso y que se ponga en «la mayor brevedad posible».