La catedral más antigua de España está en un pueblo de Galicia
La catedral más antigua de España está en Galicia y no es la que imaginas: fue la única con doble sede episcopal
Alberga las pinturas murales más antiguas de la comunidad gallega
En el norte de España existen monumentos que no siempre aparecen en las rutas turísticas más conocidas, pero que esconden historias sorprendentes. Y en Galicia todavía quedan lugares capaces de sorprender incluso a quienes creen conocer bien su patrimonio.
Uno de esos enclaves reúne precisamente todos esos elementos: un pasado milenario, una relevancia religiosa en la Edad Media y una singularidad que ha llevado a algunos expertos a considerarlo como la primera catedral consagrada de España. Un título que no solo sorprende, sino que también rompe con la idea más extendida sobre cuál es el templo catedralicio más antiguo del país.
Esta es la catedral más antigua
En la costa de Lugo, lejos de los grandes focos turísticos, se levanta un templo milenario. Se trata de la basílica de San Martiño de Mondoñedo, en el municipio de Foz. A pocos kilómetros del antiguo puerto ballenero de la zona, este edificio milenario ha pasado durante siglos desapercibido a pesar de su enorme valor histórico y artístico.
Está considerado por numerosos historiadores como la catedral más antigua de España, un lugar cargado de historia que llegó a ser sede de dos obispados al mismo tiempo.
Aunque la construcción que hoy se conserva corresponde principalmente al románico de finales del siglo XI y comienzos del XII, los orígenes de este templo se sitúan mucho antes, en el siglo VI. Fue entonces cuando un grupo de cristianos procedentes de la antigua Britania, huyendo de las invasiones anglosajonas, se asentó en este territorio y fundó un monasterio que acabaría convirtiéndose en el germen del templo actual.
Uno de los aspectos más singulares de San Martiño de Mondoñedo es su papel durante la Alta Edad Media. En el siglo IX, este templo llegó a ejercer como sede episcopal de dos diócesis distintas de manera simultánea. Por un lado, acogió el obispado de Dumio, trasladado desde la actual Braga (Portugal) debido a la presión musulmana. Por otro, el de Bretoña, vinculado a comunidades cristianas de origen británico asentadas en el norte de Lugo.
Un románico poco habitual en Galicia
El aspecto actual del templo responde a diferentes fases constructivas, aunque el grueso de la edificación se sitúa a finales del siglo XI. Está construido con mampostería de pizarra y sillería de granito, y presenta una planta basilical de tres naves con crucero y tres ábsides semicirculares.
Sin embargo, lo que realmente lo diferencia de otros templos gallegos es su estilo. Frente al románico de influencia francesa que domina el norte peninsular, muy vinculado al Camino de Santiago, San Martiño de Mondoñedo muestra un estilo lombardo-catalán, mucho menos frecuente en esta zona.
En su fachada principal destaca la puerta de arco de medio punto con arquivoltas y columnas, algunas de ellas de origen visigótico, así como una rica decoración de canecillos con motivos humanos y animales.
El interior del templo guarda algunos de sus mayores tesoros. Entre ellos, las pinturas murales del siglo XII, consideradas de las más antiguas de Galicia, que convierten este espacio en un lugar clave para entender la evolución del arte medieval en la comunidad.
De catedral a joya desconocida
Con el paso del tiempo, y especialmente a partir del siglo XII, la sede episcopal fue trasladada al interior, a la actual ciudad de Mondoñedo. Este cambio hizo que el templo perdiese su relevancia institucional y quedase relegado a un papel más discreto.
Desde el siglo XVII funciona como iglesia parroquial, aunque en 2007 fue reconocida oficialmente como basílica. Además, está protegida como Bien de Interés Cultural desde 1931.
Hoy, San Martiño de Mondoñedo se consolida como uno de los templos más singulares del patrimonio gallego. Lejos de los grandes focos turísticos, su valor histórico y arquitectónico la convierten en una visita imprescindible para descubrir una de las grandes joyas ocultas de Galicia.