La piscina natural más profunda de Galicia está en Pontevedra
La piscina natural más profunda de Galicia está en Pontevedra y es el plan perfecto para este verano
Forma parte de un espectacular conjunto de pozas y cascadas de aguas cristalinas que se han convertido en uno de los grandes refugios naturales contra el calor
Cuando llegan las altas temperaturas, Galicia ofrece un sinfín de opciones para refrescarse. Sus playas atlánticas son el principal reclamo turístico del verano, pero no son la única alternativa. A lo largo de la comunidad también existen parques acuáticos, playas fluviales, embalses aptos para el baño y decenas de ríos que esconden paraísos naturales entre bosques y montañas.
Entre esos lugares destaca uno que durante años permaneció alejado de los circuitos turísticos más populares y que hoy se ha convertido en uno de los secretos mejor guardados del verano gallego. Rodeado de senderos y saltos de agua, este paraje un entorno ideal para quienes buscan naturaleza y tranquilidad lejos de las aglomeraciones.
La piscina natural más profunda
Nos referimos al Pozo del Arco, el atractivo principal del conjunto fluvial que forman las Pozas de Loureza. Se encuentra en el curso del río Tamuxe, también conocido como río Carballas, y destaca por su espectacular poza de aguas cristalinas y gran profundidad.
El río Tamuxe, un curso fluvial de apenas 16 kilómetros que nace en la Sierra de Groba y desemboca en el río Miño, a la altura del Rosal. A su paso por Oia, atraviesa un paisaje dominado por bosques de robles, alisos, sauces y fresnos.
El río alterna tramos rápidos con zonas de calma en las que se forman pozas naturales de diferentes tamaños y profundidades. Y entre todas ellas destaca el Pozo del Arco, que en algunos puntos alcanza los 11 metros, una cifra poco habitual en este tipo de entornos naturales y que la convierte en uno de los enclaves más singulares del sur de Galicia.
Eso sí, la profundidad obliga a extremar la precaución porque además, el nivel del agua puede variar según la época del año y el caudal del río, por lo que es importante valorar siempre las condiciones antes de lanzarse al baño.
El baño aquí es una experiencia intensa en si misma por su agua es fresca incluso en pleno verano. Aun así, el lugar se ha convertido en un punto de encuentro habitual para excursionistas y bañistas que buscan un entorno diferente a las playas masificadas.
Un puente que sacó la poza del olvido
Durante años, el Pozo do Arco era prácticamente desconocido fuera de la comarca. Su complicado acceso lo mantuvo fuera de los circuitos turísticos. Pero todo cambió en 2011, cuando la Comunidad de Montes de Burgueira impulsó un plan de recuperación y puesta en valor del entorno del río Tamuxe. La intervención incluyó la construcción de un puente de madera que atraviesa la poza.
Esta estructura permitió mejorar el acceso y convirtió el lugar en un atractivo turístico sin alterar en exceso su esencia natural. Además del puente, se habilitó una pasarela junto al río, un área recreativa con bancos y se restauraron antiguos molinos que recuerdan la relación histórica de la zona con el agua.
La visita puede completarse con una ruta de senderismo que discurre entre las parroquias de Loureza y Burgueira siguiendo el curso del río. El recorrido permite descubrir diferentes pozas y pequeñas cascadas mientras se avanza por un paisaje dominado por la vegetación autóctona. Entre los puntos más destacados figura la Poza de la Bugalleira, considerada por muchos la antesala perfecta del espectáculo natural que aguarda más adelante.
La belleza del lugar ha convertido las Pozas de Loureza en un destino apreciado por quienes buscan espacios naturales poco masificados y alejados de las grandes concentraciones de turistas.