Galicia blinda la noche de San Juan con drones, mil efectivos y multas de hasta 200.000 euros
Galicia blinda la noche de San Juan con drones, mil efectivos de seguridad y multas de hasta 200.000 euros
Este año incorporará una aeronave con capacidad para detectar, identificar y localizar posibles infractores o delincuentes en tiempo real
Cada año, la noche de San Juan transforma las playas y espacios públicos de Galicia en auténticos puntos de encuentro multitudinarios. Miles de personas se reúnen alrededor de las hogueras para celebrar una de las tradiciones más arraigadas del calendario gallego, una afluencia masiva que obliga a las administraciones a desplegar complejos dispositivos de seguridad para prevenir incidentes y garantizar que la fiesta transcurra sin contratiempos.
Con este objetivo, los ayuntamientos gallegos ultiman ya los preparativos para una celebración que volverá a movilizar a cientos de profesionales entre policías, bomberos, socorristas, personal de protección civil y equipos de limpieza. Además, algunas localidades incorporarán tecnología de vigilancia aérea mediante drones para reforzar el control de las zonas con mayor concentración de público.
Operativo especial de vigilancia
La ciudad de La Coruña, donde la fiesta está declarada de Interés Turístico Internacional, contará con uno de los mayores dispositivos de toda Galicia. Cerca de mil personas integrarán el operativo especial diseñado para la noche del 23 de junio. Entre las medidas previstas figura la prohibición del baño en las playas entre las 22:00 horas y las 09:00 horas del día siguiente, además de la habilitación de espacios específicos para personas con movilidad reducida en las playas de Riazor y Oza.
La logística también será clave. El reparto de madera comenzará desde la madrugada del propio día 23 y durante la tarde se distribuirán alrededor de 120 toneladas de leña procedentes de seis tráileres. A este despliegue se sumará un grupo especializado de rescate acuático, preparado para actuar ante cualquier emergencia en la costa.
Una de las novedades más llamativas llegará desde Nigrán. El municipio pontevedrés volverá a utilizar drones para supervisar la celebración, aunque este año incorporará una aeronave con capacidad para detectar, identificar y localizar posibles infractores o delincuentes en tiempo real. Además, el ayuntamiento recuerda que cavar agujeros en la arena o acceder a la playa con determinados materiales prohibidos podrá acarrear importantes sanciones económicas. Las multas oscilan entre los 100 y los 3.000 euros para las infracciones leves, mientras que las más graves podrían alcanzar los 200.000 euros.
Los ayuntamientos gallegos han insistido en las últimas semanas en la necesidad de cumplir estrictamente las normas de seguridad. No estará permitido utilizar combustibles líquidos ni acelerantes para prender las hogueras. Tampoco se podrán quemar plásticos, neumáticos, colchones, maderas tratadas, gomaespuma u otros materiales susceptibles de generar gases tóxicos. Asimismo, estará prohibido acceder a las playas con muebles, objetos voluminosos o maderas con clavos y elementos metálicos. Las autoridades también recuerdan que no se pueden arrojar a las llamas aerosoles, aceites, botellas, latas ni materiales fabricados con PVC.
Para reforzar la prevención, unas 200 personas entre efectivos de seguridad y voluntarios de protección civil participarán en el operativo local. También habrá equipos informativos encargados de repartir bolsas de basura y concienciar sobre el respeto al entorno.
Distancias obligatorias y controles
Las hogueras deberán cumplir requisitos específicos en prácticamente toda Galicia. Entre ellos destacan las distancias mínimas respecto a viviendas, vehículos, árboles o instalaciones urbanas. En muchos municipios se exige una separación mínima de 12 metros y se limita el tamaño de las hogueras a cuatro metros de diámetro y dos metros de altura.
En Vigo, además, los materiales destinados a la quema debieron colocarse con antelación para permitir las inspecciones preventivas de los servicios de emergencia. Por su parte, en Pontevedra las hogueras tendrán que mantenerse a una distancia mínima de 15 metros de edificios y árboles, mientras que la celebración deberá finalizar como máximo a las cuatro de la madrugada.
La seguridad no será el único foco de atención. La limpieza y la conservación del litoral también ocupan un lugar destacado en los preparativos. Más de 300 trabajadores participarán en el operativo de limpieza que comenzará a las seis de la mañana del 24 de junio para retirar residuos y devolver los arenales a la normalidad tras una de las noches más multitudinarias y emblemáticas de Galicia.