Las icónicas farolas rojas de La Coruña muestran signos de abandono

Las icónicas farolas rojas de La Coruña muestran signos de abandonoEl Debate

Las icónicas farolas de La Coruña que se desmoronan frente al mar

La falta de mantenimiento provoca daños en parte de las luminarias de color rojo del paseo marítimo

El paseo marítimo de La Coruña no se entiende sin sus emblemáticas farolas de color rojo vivo. Diseñadas como un homenaje a la historia local a través de sus esmaltes y la estética modernista, estas estructuras no solo iluminan el camino de los coruñeses y turistas, sino que forman parte de la identidad de la ciudad desde hace cerca de 30 años.

Sin embargo, quienes caminan hoy por la zona comprendida entre Adormideras y la residencia Torrente Ballester no se encuentran con un monumento cuidado, sino con lo opuesto: una hilera de luminarias que languidecen en un avanzado estado de abandono.

La falta de mantenimiento no perdona y está dictando la sentencia de muerte de estas piezas de mobiliario urbano. En muchas de ellas, la pintura roja original prácticamente ha desaparecido en sus bases, siendo sustituida por una costra densa de óxido marrón. La degradación avanza de forma implacable rodeando los relieves ornamentales.

Agujeros

En la base de algunas de las luminarias, justo en las tapas de registro que dan acceso a las conexiones, el material se ha desmoronado por completo. El resultado son grandes boquetes abiertos que dejan a la vista el interior hueco y las fibras desgastadas de la estructura.

Los esmaltes que adornan las farolas —como los característicos diseños de pulpos y otros animales del océano— están sufriendo filtraciones de humedad y agrietamientos severos. Muchos de ellos muestran un aspecto totalmente descolorido.

Al desgaste provocado por la meteorología marina se le suma el factor humano y la falta de limpieza diaria. Varias de las farolas afectadas presentan pintadas y grafitis con rotulador sobre su superficie ya de por sí dañada, afeando todavía más el entorno.

Esta situación de abandono también se vive en otro rincón de La Coruña. Las escaleras mecánicas de San Agustín, que conectan la zona del mercado con las calles superiores, llevan meses convertidas en una estructura inerte, bloqueadas por cadenas y un cartel que advierte que están «fuera de servicio».

El Ayuntamiento coruñés ya ha reconocido en varias ocasiones que el diseño original de estas instalaciones fue deficiente al no prever el impacto del clima gallego, ya que no cuentan con ningún tipo de cubierta que proteja el mecanismo de la lluvia.

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