Celebración del Dépor por su ascenso a Primera
Guerra abierta en el Dépor: la afición se manifiesta por las «medidas abusivas» de la directiva tras el ascenso
La Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces lideran una gran concentración frente a la Plaza de Pontevedra esta tarde para protestar contra la subida de los abonos y las restrictivas condiciones impuestas en Marathon Inferior
Lo que debería ser una auténtica fiesta tras ascender a Primera División después de ocho años de sufrimiento se ha transformado en una fractura social sin precedentes en el Deportivo de La Coruña. La masa social blanquiazul, que es la que ha estado arrimando el hombro en los años más duros del equipo, ha cambiado los cánticos de celebración por el clamor de la protesta, trasladando su indignación a las calles en una manifestación convocada para este jueves a las ocho de la tarde por la Federación de Peñas, Riazor Blues y Old Faces.
La afición se rebela así contra la directiva para denunciar lo que considera una campaña de abonos «hostil» y un paquete de «medidas abusivas» que rompe de golpe con la grada más fiel de Riazor. El malestar de los seguidores se fundamenta en tres decisiones adoptadas por el consejo de administración para la nueva temporada.
En primer lugar, la directiva ha decidido no prorrogar de forma automática el convenio histórico que mantenía con la Federación de Peñas desde 2017, rompiendo puentes institucionales con el tejido social del club. A esto se suma un incremento generalizado en las tarifas de los abonos que penaliza directamente el bolsillo de los fieles. Los colectivos denuncian que este retorno a la élite lo van a costear los aficionados con menos recursos de Riazor, soportando un encarecimiento que en algunos sectores llega al 69 %.
Tabla de precios de los abonos del Deportivo para la nueva temporada
Por último, el foco de la polémica se centra en la grada de Marathon Inferior, donde el club ha impuesto un férreo protocolo que incluye la obligatoriedad de la identificación biométrica y la aceptación de condiciones particulares muy restrictivas para acceder al estadio.
Mientras que el resto de los abonados de Riazor pueden renovar su carné de forma online, a los socios de Marathon Inferior se les impuso de primeras realizar el trámite de forma presencial. Además, durante la temporada serán sometidos a controles aleatorios de identidad en el acceso y durante el partido, y tendrán que pedir autorización previa para portar banderas, pancartas, bombos o megáfonos.
Un parche de última hora
Días antes de la concentración de esta tarde, el Real Club Deportivo de La Coruña dio marcha atrás a algunas de las condiciones impuestas para aplacar los ánimos de su afición. Coincidiendo con el partido de semifinales del Mundial entre España y Francia, la dirección emitió un comunicado para informar de que Marathon Inferior podrá renovar su abono para la temporada 2026-27 «sin necesidad de acudir inicialmente a la Oficina de Atención al Deportivista».
«Esta decisión responde a las consultas, comentarios y solicitudes recibidas en los últimos días por parte de abonados de esta zona del estadio. El Club ha escuchado esas aportaciones y ha trabajado para encontrar una solución que facilite el trámite, reduzca desplazamientos iniciales y, al mismo tiempo, permita cumplir con las medidas reforzadas de identificación, control y aceptación expresa de las condiciones particulares de Marathon Inferior», reza el comunicado emitido por el Dépor.
Presionado por la campaña viral #EuNonRenovo y el descontento generalizado, el club reaccionó a última hora permitiendo que los socios de Marathon Inferior inicien la renovación de su abono de forma online. Para ello, tendrán que firmar digitalmente la Declaración de Aceptación Expresa de las Condiciones Particulares del Abono de Marathon Inferior y aportar la documentación identificativa requerida. Con este sistema, el abono quedará inicialmente en estado «pendiente de activación» hasta que el titular acuda a la Oficina y presente su documento de identidad original, ahorrándose las colas iniciales.
Esta cesión, lejos de calmar las aguas, ha sido vista por las peñas como un simple maquillaje burocrático que mantiene intacto el férreo control sobre la grada, justificando que la movilización de hoy siga adelante con más fuerza que nunca.
«De nuevo, la directiva intenta lavar su imagen con una operación mediática. La renovación de Marathon Inferior solo será efectiva con la firma presencial para activar el abono. Así que, no cambia absolutamente nada», se puede leer en el breve comunicado que ha emitido la Federación de Peñas para después añadir que les toca «defender Riazor fuera del estadio».
La justificación de la directiva
Frente a la indignación de la calle, el Real Club Deportivo de La Coruña se defiende amparándose en criterios de seguridad y de viabilidad económica. La directiva argumenta que el ansiado regreso a la élite del fútbol español exige estándares de orden mucho más estrictos. Según la versión del club, la aplicación de controles específicos en la grada de animación «no responde a una voluntad de limitar la animación ni de señalar a sus abonados, sino precisamente de preservar su continuidad».
El objetivo del Club es erradicar usos indebidos de los carnés y poder individualizar responsabilidades en caso de incidentes. El club fundamenta esta decisión en un argumento económico: el peso de las sanciones disciplinarias acumuladas. La directiva ha revelado que, debido a los altercados en las últimas campañas, la entidad arrastra ya 90.000 euros en sanciones firmes, a los que se suma más de 340.000 euros por expedientes que aún permanecen abiertos.
«Más allá del impacto económico que estas sanciones suponen para el club (recursos que podrían destinarse al proyecto deportivo, a la plantilla o a la mejora de los servicios al abonado), el RC Deportivo quiere que su regreso a Primera División sea también un ejemplo de respeto, convivencia y comportamiento responsable ante todas las aficiones», dicen.