Obras de construcción del tanque de tormentas

Obras de construcción del tanque de tormentasLa Voz

Emacsa ultima el tanque de tormentas y ampliará el uso de aguas regeneradas

La empresa municipal prevé culminar la obra del Balcón del Guadalquivir en el primer semestre de 2026 y ampliar la red de agua no potable en Córdoba

El teniente de alcalde de Sostenibilidad y Medio Ambiente y presidente de Emacsa, Daniel García-Ibarrola, ha anunciado que el tanque de tormentas del Balcón del Guadalquivir, la mayor infraestructura de este tipo en Córdoba, quedará finalizado en el primer semestre de 2026. La obra, según ha explicado, no solo permitirá prevenir inundaciones y cumplir con la normativa que obliga a tratar el 60 % de las aguas pluviales, sino que también abrirá la puerta a usos complementarios gracias a un proyecto de naturalización de la superficie con zonas verdes y espacios de sombra. «Queremos acercar más el río a esa zona y hacerla más amable para los ciudadanos, eliminando hormigón y creando áreas de disfrute», ha señalado.

El responsable municipal ha subrayado que este tanque se concibe como el primero de varios previstos en la ciudad, con posibles ubicaciones ya estudiadas. Su funcionamiento permitirá almacenar y tratar agua de lluvia que, aunque no se destine a consumo humano, podrá utilizarse para baldeo de calles, riego de parques y jardines u otros usos terciarios, reduciendo así la presión sobre los recursos de agua potable.

En paralelo, Emacsa trabaja en ampliar la red de uso de agua no potable, que ya abastece al Jardín Botánico y ha sumado cuatro kilómetros más para llegar al Parque de Levante y al Parque del Canal. Esta estrategia se complementa con el impulso al uso de aguas regeneradas, regulado por el decreto 1084/2024. García-Ibarrola ha recordado que la empresa tiene la obligación de depurar y devolver al medio ambiente toda el agua tratada, pero no puede destinarla íntegramente a otros usos sin autorización de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. «Estamos negociando para aprovechar los cupos disponibles y canalizar ese agua hacia riego agrícola, baldeo o zonas verdes, evitando que se vierta directamente al río».

El edil ha insistido en que el objetivo es «hacer un uso lo más eficiente posible del agua» y reservar la de mayor calidad exclusivamente para consumo humano. . «Dos tercios del planeta es agua salada, pero el agua potable no llega al 2% del total. Tenemos que darle los mayores usos posibles a cada gota, porque estamos hablando del bien más importante que gestionamos», ha concluido.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas