La parte superior del próximo parque de tormentas será naturalizada y convertida en un espacio verde respetando el diseño original de 2003.
El Balcón del Guadalquivir de Córdoba renace como una gran infraestructura verde
La parte superior del próximo tanque de tormentas se convertirá en un espacio natural junto al río
El Ayuntamiento de Córdoba y la Empresa Municipal de Aguas (Emacsa) han presentado el nuevo proyecto del Balcón del Guadalquivir, que completará la gran obra del tanque de tormentas con la creación de una infraestructura verde urbana de referencia. La actuación, redactada por el arquitecto Rafael F. Marín Mangas, abarca más de 18.000 metros cuadrados y transformará por completo la superficie superior del tanque, convirtiéndola en un espacio público naturalizado, y sostenible.
El tanque de tormentas, que se encuentra en su fase final y concluirá en 2026, obligó a desmontar la urbanización original diseñada en 2003 por Juan Navarro Baldeweg. El nuevo proyecto mantiene su espíritu arquitectónico, pero lo adapta a los retos actuales de sostenibilidad, biodiversidad y confort climático, integrando vegetación, agua, pavimentos drenantes y zonas de sombra para crear un entorno más habitable.
«Actuamos de forma sostenible»
Durante la presentación hoy en el nuevo salón de actos de la sede de la empresa municipal de aguas, el presidente de Emacsa, Daniel García Ibarrola, ha subrayado que el Balcón del Guadalquivir ejemplifica la manera en que el Ayuntamiento «trabaja de forma transversal y sostenible». «No hablamos de sostenibilidad, actuamos de manera sostenible», afirmó, destacando que el proyecto se enmarca en la política municipal de renaturalización y reorganización verde de la ciudad, junto al desarrollo del anillo verde y la naturalización de espacios urbanos.
Infografía del nuevo Balcón del Guadalquivir
García Ibarrola ha explicado que el diseño se articula en cinco ejes fundamentales: ajardinamiento de las antiguas albercas, creación de estanques naturalizados, instalación de marquesinas y sombras naturales, aplicación de sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS) y aumento de la biodiversidad y la eficiencia hídrica. «Queremos devolver a los cordobeses no solo lo que no se ve —como el tanque subterráneo— sino también espacios visibles, amables y naturales», añadió.
Del granito al verde
El arquitecto Rafael F. Marín ha descrito el proyecto como una «restitución y actualización» del diseño original de Baldeweg, «que tenía gran valor arquitectónico, pero se había convertido en un espacio árido y poco habitable». El nuevo Balcón del Guadalquivir transformará las tres albercas lineales en praderas ajardinadas con césped natural y arbolado autóctono, incorporará humedales urbanos y creará zonas de sombra artificial mediante marquesinas inspiradas en los motivos geométricos de la Puerta de San Ildefonso de la Mezquita-Catedral.
Detalle de las futuras marquesinas
El conjunto contará con estanques ecológicos alimentados por agua freática, donde convivirán especies autóctonas como el salinete (Aphanius baeticus), y sistemas SUDS que recogerán y reutilizarán el agua de lluvia para el riego, la limpieza del tanque y el baldeo de la zona. Según Marín, este será el primer proyecto que aplica de forma integral estos sistemas en Córdoba, «cerrando el ciclo hídrico y reduciendo la escorrentía superficial».
De zona de paso árida a parque para la convivencia
El alcalde, José María Bellido, ha destacado que esta actuación «va a cambiar la fisonomía del entorno» y que «el color principal será el verde y no el gris». Recordó que el proyecto está alineado con el Eje 4 de la Agenda Córdoba del Plan Estratégico 2030, centrado en una ciudad más sostenible. «El Balcón del Guadalquivir pasará de ser una zona de paso a un nuevo parque de convivencia y ocio, una puerta verde hacia el río», subrayó.
Bellido ha insiostido en que la obra no solo resuelve un problema hidráulico, sino que reintegra la ciudad con el Guadalquivir, «rompiendo la frontera entre lo urbano y lo natural». El alcalde ha añadido que este modelo se replicará en futuras intervenciones, como del Cañito Bazán, bajo criterios de renaturalización urbana.
Infografía del nuevo Balcón del Guadalquivir
Datos técnicos
El diseño se basa en la combinación de praderas, estanques naturalizados, marquesinas, sistemas urbanos de drenaje sostenible y arbolado autóctono, configurando un espacio verde de alta calidad ambiental. El agua de riego procederá de la reutilización de pluviales y freática, contribuyendo al ahorro de recursos hídricos.
El proyecto, promovido por Emacsa con la colaboración del Ayuntamiento de Córdoba, se encuentra ya en ejecución y su finalización está prevista para el primer semestre de 2026.