Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de La Golondrina (Córdoba)
Emacsa adjudica la construcción de un nuevo espesador en La Golondrina por 616.000 euros
La actuación permitirá renovar una instalación clave para el tratamiento de lodos mientras la empresa confirma la normalidad del abastecimiento de agua en Córdoba
La Empresa Municipal de Aguas de Córdoba (Emacsa) ha dado luz verde este miércoles a la adjudicación de las obras para la demolición y construcción de un nuevo espesador por gravedad en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) La Golondrina, una actuación valorada en más de 616.000 euros destinada a reforzar la capacidad y eficiencia de esta infraestructura esencial para el saneamiento de la ciudad.
El acuerdo ha sido aprobado por el consejo de administración de la empresa municipal y contempla la adjudicación de los trabajos a la unión temporal de empresas Vilor Infraestructuras y Vilor Carreteras y Firmes. El plazo de ejecución previsto es de diez meses, una vez completados los trámites administrativos necesarios para la formalización del contrato.
El presidente de Emacsa, Daniel García-Ibarrola, ha destacado que esta actuación permitirá «seguir mejorando la eficiencia y fiabilidad de una de las principales infraestructuras hidráulicas de Córdoba». El proyecto prevé sustituir uno de los espesadores actualmente en servicio, un elemento fundamental en el proceso de depuración encargado de concentrar los lodos generados para optimizar posteriormente su tratamiento.
García Ibarrola, en el centro
Según explicó García-Ibarrola, la renovación contribuirá a «mejorar el rendimiento operativo de la planta y reforzar la capacidad de tratamiento de la EDAR La Golondrina», una instalación estratégica para el sistema de saneamiento de la capital cordobesa.
Reservas en niveles de normalidad
Durante la reunión, el consejo de administración también conoció la situación de los embalses que abastecen a Córdoba. A fecha de 15 de junio, el pantano de Guadalmellato almacenaba algo más de 132 hectómetros cúbicos, equivalentes al 91,28% de su capacidad total. Por su parte, San Rafael de Navallana alcanzaba los 115 hectómetros cúbicos, el 71,85%, mientras que Guadanuño se situaba en 1,375 hectómetros cúbicos, el 84,01% de su capacidad.
Estos niveles permiten mantener una situación de normalidad en el abastecimiento y afrontar los próximos meses con unas reservas muy similares a las registradas en las mismas fechas del pasado año.
Última fase del PERTE
El consejo también fue informado del estado de ejecución de las actuaciones incluidas en el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de Digitalización del Ciclo del Agua, que afronta ya su fase final. En las próximas semanas concluirán los últimos trabajos de un programa que ha permitido incorporar nuevas tecnologías, sistemas de monitorización, herramientas de gestión inteligente, mejoras en las comunicaciones y nuevos servicios digitales dirigidos a la ciudadanía.