Una señora pasa por el viaducto de Arroyo del Moro, en plena ola de calor
Córdoba empieza a respirar tras rozar los 44 grados
La provincia encara este miércoles un descenso de las temperaturas después de varias jornadas extremas, aunque el calor seguirá siendo muy intenso en buena parte del valle del Guadalquivir
Después de varios días en los que la provincia ha figurado entre las zonas más cálidas de España, Córdoba comenzará este miércoles a salir lentamente de la primera gran ola de calor del verano. El cambio no será brusco y el calor seguirá siendo muy intenso, pero los termómetros iniciarán una tendencia descendente tras jornadas en las que localidades como Montoro han rozado los 44 grados y la capital ha superado ampliamente los 42.
La diferencia se apreciará tanto en la campiña como en la capital.
El miércoles marcará así un punto de inflexión en la evolución meteorológica de la provincia. Aunque el ambiente seguirá siendo plenamente veraniego y las máximas continuarán en niveles muy altos, Córdoba dejará atrás los registros más excepcionales que la han situado durante varios días entre los principales focos de calor del país.
La sensación de alivio será especialmente perceptible durante las horas de la tarde y, sobre todo, en las jornadas posteriores. Los modelos meteorológicos coinciden en señalar una tendencia descendente que permitirá rebajar paulatinamente las máximas y suavizar también las temperaturas nocturnas. Las llamadas noches tórridas, con mínimas por encima de los 25 grados, irán dejando paso a madrugadas algo más llevaderas, aunque todavía lejos de lo que podría considerarse fresco.
Menos calor, pero no más fresco
Ese descenso no significa el final del calor. La campiña cordobesa continuará entre las zonas más cálidas del país y las temperaturas seguirán situándose claramente por encima de los valores habituales para esta época del año. Los riesgos asociados a las altas temperaturas seguirán presentes, especialmente para personas mayores, enfermos crónicos, trabajadores expuestos al sol y menores.
La previsión para el resto de la semana apunta a una normalización progresiva de la situación. Los próximos días permitirán recuperar registros más propios de finales de junio, aunque plenamente veraniegos.