Pabellones militares
Los Pabellones Militares se hacen valer en la arquitectura moderna
El arquitecto Calixto del Barrio aportó una novedad al girar 45 grados los volúmenes de la fachada
La fachada, realmente llamativa, de los Pabellones Militares en la avenida de la República Argentina ha sido motivo de división de opiniones entre los cordobeses. La potencia de sus volúmenes, la textura del mármol blanco o, simplemente, sus dimensiones han sido cuestiones que han generado tanto seguidores como detractores.
Ahora, más de medio siglo después de su construcción, ha llegado su reconocimiento. El pasado lunes, con motivo de la celebración del Día Mundial de la Arquitectura, el Colegio Oficial de Arquitectos colocaba una placa en el portal del número 2 reconociendo el valor de estos inmuebles dentro de los que se conoce como movimiento moderno.
El arquitecto Francisco Daroca, coautor de la 'Guía de Arquitectura de Córdoba' y un reconocido experto en arquitectura contemporánea, reconoce que «nadie le había hecho caso» a los pabellones militares. Cuando se editó dicha guía hubo limitaciones de espacio y algunos edificios no tuvieron cabida en la misma. Los Pabellones Militares fueron unos de ellos.
Pabellones militares
Poco después, el propio Daroca se encargó de incluirlos en el Registro de Arquitectura Contemporánea y ahí comenzó el reconocimiento de este inmueble, unitario en su aspecto, pero compuesto por varios edificios.
Los primeros Pabellones Militares
El origen de los Pabellones Militares se remonta a las décadas finales del siglo XIX, cuando el ingeniero militar y luego alcalde de Córdoba Juan Tejón y Marín levanta los cuarteles de la avenida de Medina Azahara que más tarde se completarían con estos pabellones dando fachada a lo que entonces se conocía como el Campo de la Victoria.
Antiguos Pabellones Militares en República Argentina
En aquellos años no había aún jardines. Los primeros se hicieron como «un magno jardín andaluz» en 1924 sobre lo que la prensa de la época calificaba como «un solar yermo». Esta zona verde vino a completar los ya existentes jardines de la Agricultura, conocidos en Córdoba como los jardines bajos por el desnivel del terreno en que se asentaban.
Un lustro más tarde, en 1929, se instalaría en el centro de estos jardines la estatua dedicada al duque de Rivas, obra de Mariano Benlliure. Cuando el escultor valenciano vio la ubicación definitiva de su obra no le gustó que tuviera por fondo los Pabellones Militares, por lo que el Ayuntamiento encargo al arquitecto Carlos Sáenz de Santamaría la construcción, a modo de telón de fondo, de la pérgola, que contó con una decoración escultórica de Alfonso del Rosal que resistió el vandalismo pero que sucumbió ante la reforma efectuada por la Gerencia de Urbanismo.
Monumento al Duque de Rivas, con la Pérgola al fondo
Esos viejos pabellones que horripilaron a Benlliure acabaron décadas más tarde en un deterioro que impedía su rehabilitación. El entonces Ministerio del Ejército decide echarlos abajo y levantar unos edificios de nueva planta, con capacidad para 168 viviendas destinadas a oficiales y jefes.
Plano de los Pabellones Militares de Córdoba, de Calixto del Barrio
El encargado de este proyecto fue el arquitecto gallego Calixto del Barrio de Gándara, quien en opinión de Daroca «no fue una figura muy destacada» en la arquitectura de la época. Aun así, en los Pabellones Militares de Córdoba hizo su obra acaso más importante al «optar por una fórmula que se anticipó en un año o dos al arquitecto judio canadiense Moshe Safdie, famosísimo por un edificio a base cubos en Ottawa».
Un giro de 45 grados
Pabellones militares
Según este experto, «le da mucho dramatismo el giro de 45 grados respecto a la parcela para conseguir la mayor luz para el mayor número de dependencias posibles». Daroca destaca también el papel de las generosas terrazas y que el conjunto «al ir alternando la posición produce una gran vibración y un gran dramatismo».
Pabellones militares
El concepto original ideado por Calixto del Barrio ha ido desdibujándose con el paso del tiempo. El cierre de esas extensas terrazas, que eran elementos fundamentales en la concepción del inmueble, ha alterado considerablemente la idea original de su autor, que ahora se revitaliza con este reconocimiento realizado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Córdoba.