José María Bellido, Patricia del Pozo y José María Domenech

José María Bellido, Patricia del Pozo y José María DomenechJC

El Museo de Bellas Artes de Córdoba se enriquece con una nueva obra de Antonio del Castillo

La obra ha sido adquirida por la Consejería de Cultura por 60.000 euros más IVA

El Museo de Bellas Artes de Córdoba alberga la mejor colección de obras del gran Antonio del Castillo, procedentes en su mayoría de las desamortizaciones del siglo XIX, así como de donaciones o cesiones. En este caso se trata de la compra realizada por la Consejería de Cultura por 60.000 euros más IVA del lienzo 'Huída a Egipto y caída de los dioses". La obra se iba a subastar y la exdirectora del Museo Fuensanta García de la Torre alertó de este hecho y al ser una obra protegida la Junta ejerció su derecho de tanteo y la adquirió por el precio de salida.

La consejera de Cultura, Patricia del Pozo, ha señalado que se trata de «un auténtico tesoro» que viene a enriquecer la treintena de obras de Del Castillo que están en el Museo junto a otra treintena de dibujos. A partir de ahora se exhibirá en la sala principal de la pinacoteca junto a otras grandes obras del autor.

Con esta adquisición, se rompe «con un olvido de más de 15 años en la compra de obras para esta pinacoteca andaluza». Así, ha añadido la consejera, «reafirmamos la apuesta del Gobierno andaluz por incrementar los fondos museográficos de la comunidad con esta magnífica y poco común representación del episodio de la huida de Egipto, firmada por el maestro del Siglo de Oro cordobés».

La obra

Datado entre 1650 y 1660, y con unas dimensiones de 108,5 por 164 centímetros, este óle, es uno de los mejores de la extensa producción pictórica de Antonio del Castillo. Hasta el momento, estaba en una colección particular. En 1976, la obra fue acreditada por el historiador del arte Antonio Valverde en el 'Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría', y con posterioridad, su autoría fue revalidada por el profesor Benito Navarrete.

El cuadro reproduce un episodio poco representado de la huida a Egipto llamado 'Los ídolos de Sotina', recogido en el evangelio apócrifo Pseudo-Mateo, que relata como, a su paso por la ciudad de Sotina, la Sagrada Familia pasó por el templo romano de la ciudad. Al entrar en él todos los ídolos que representaban a los dioses romanos cayeron rotos al suelo para simbolizar la supremacía de la religión cristiana sobre el paganismo.

De esta manera, en el óleo aparece representada a la izquierda una escultura caída rota en pedazos y la familia en el centro junto a dos ángeles que intentan dominar al pollino y un tercero dando un ramo de peras al niño. El característico tratamiento del paisaje de Castillo, se concreta en los árboles del fondo, junto con la vista de una ciudad en la que se pueden identificar las murallas, iglesias y torreones.

El autor

Antonio del Castillo Saavedra (Córdoba 1616-1618) es el máximo exponente en la pintura barroca cordobesa. Hijo del pintor Agustín del Castillo, se mantuvo fiel al naturalismo durante toda su vida sin dejarse llevar por el devenir de las nuevas corrientes más barroquizantes, por lo que es difícil establecer una cronología clara de sus obras sin documentación que lo avale.

Su figura es fundamental en las colecciones del Museo de Bellas Artes de Córdoba, que conserva un importante conjunto de obras producidas por el artista. Fue un prolífico dibujante, con una extraordinaria habilidad para el uso de la pluma de caña. Tal como recogió su contemporáneo Antonio Palomino, pintor y tratadista cordobés, Antonio del Castillo «dibujaba del natural todo cuanto veía».

En sus obras en papel, Castillo representa una temática variada entre las que se pueden destacar la figura humana, los animales, la naturaleza y los diseños arquitectónicos y ornamentales.

En relación a su producción pictórica, el Museo de Bellas Artes de Córdoba muestra en su sala IV trece de los 31 lienzos que constan en sus inventarios. Entre ellas, el 'Calvario', procedente de la capilla del Santo Oficio de la Inquisición en el Alcázar de los Reyes Cristianos; el 'Bautismo de San Francisco de Asís', realizado para el nuevo claustro del convento de san Pedro el Real, y los tres lienzos de gran formato del ciclo pictórico de la escalera del convento de San Pablo, como son 'San Francisco de Asís', 'Santo Domingo de Guzmán' y la 'Aparición de San Pablo a San Fernando'.

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