Rockopop en una actuación reciente
Feria de Córdoba: un inmenso escenario con cientos de actuaciones musicales
La Orquesta Aldebarán, Rockopop o Califa Jerezano, son algunos de los artistas que pasarán por El Arenal
Una de las características principales de la Feria de Córdoba es la de transformarse, cada vez más, en un inmenso escenario para las actuaciones de grupos musicales. O más bien en docenas y docenas de escenarios, algo que se está incrementando con auténticos programas musicales y de espectáculos en unas casetas que cuentan con montajes cada vez más complejos. De la copla a los disc jockeys, del flamenco al reguetón, de las sevillanas a las versiones, todo cabe en una fiesta que es abierta en todos los sentidos, también en el melódico. Esta edición de 2026 incluye más de 190 artistas o grupos distintos para alrededor de 300 actuaciones.
Aldebarán, la orquesta
En una feria ques se precie, como la de Córdoba, no pueden faltar las orquestas, antaño grandes dominadoras de este tipo de fiestas y hoy menos numerosas ante el gran número de posibilidades existentes para absolutamente todo tipo de público y de horarios. Una de ellas, incombustible, es la Orquesta Aldebarán, formada en 1994. Como rememora Pedro J. Costi, esta orquesta estuvo en sus inicios indisolublemente ligada a la empresa municipal de autobuses, Aucorsa. Un grupo de trabajadores tuvo la idea de hacer un grupo: «me propusieron que lo hiciéramos, yo entonces era un niño de 18 años, entonces pensábamos más bien en un grupo convencional que en una orquesta». Primero actuaron en algunas fiestas y colegios, hasta que en el 96 se constituyeron como orquesta. Algunos de los nombres de entonces son Valentín Martín, Francisco Aguayo o Francisco Sánchez. Los miembros actuales, además de Costi, son su esposa, Elisabet Macías, Antonio Serrano y Nuria Sánchez
Pero ¿tiene una orquesta un punto diferenciador si además, como en este caso, aparece en el nombre? Costi cree que sí y se basa en dos aspectos. El primero, el repertorio: «mantenemos el tipo de música que se tocaba en los pueblos, desde bachata, cumbia y salsa a sevillanas, rumba o incluso pop y rock, se trata de un abanico muy amplio para gente de todas las edades, incluidas personas mayores». El segundo, el número de los componentes, que solía estar en torno a seis o siete como mínimo. «Hoy día eso se ha ido perdiendo conforme desaparecían las propias orquestas». Estos ejemplares supervivientes se enfrentan estos días al reto de actuar en la caseta municipal, que es especialmente grande, por lo que captar la atención del respetable puede resultar complicado: «la mayor satisfacción que te puedes llevar es ver a la gente bailando», resume Costi.
Rockopop, el grupo de versiones
Rockopop cuenta con numerosas actuaciones durante toda la Feria. Este pionero entre los grupos de versiones cordobesas junto a Planeta 80, puede llegar a tener hasta 120 conciertos al año. Sin ir más lejos, en agosto tocan todos los días. Este es el primer año en el que José Miguel Fernández, uno de los impulsores de la formación y teclista de Medina Azahara, no estará presente, ya que se ha jubilado, pero estará en espíritu, «porque sigue siendo el alma mater de la banda», declara la cantante Raquel González, que se ocupa de la voz junto a Javier Pacheco. El resto del plantel lo completan Dakota Fernández (batería), Santi Nieto (guitarra), Raúl Ruiz (teclista) y Rafael el Canijo (bajo).
Rockopop, como buenos cordobeses, aprovechan la Feria de Nuestra Señora de la Salud para introducir las novedades del año, en caso popurrís tan originales y sugerentes que son capaces de «mezclar canciones de la época que bailábamos todo el mundo en Maná con 'Nueva York' de Bad Bunny, acabando con una canción de Camela, por lo que el público se queda como...¡oh Dios mío!». Raquel González califica al público cordobés como muy disfrutón y cantarín «se vuelven locos como les pongas el micro», explica con sentido del humor. Eso hace que toquen 'Córdoba', de Medina Azahara y que hasta se atrevan con el himno del Córdoba C.F: «y ahí la gente flipa, por aquello de que estamos en la tierra».
Rockopop... son más rock que pop, y así lo denota su imagen más dura y cañera en comparación con otros grupos de versiones. «Cada uno de nosotros tenemos una naturaleza muy rockera, por lo que cualquier tema que hagamos lo hacemos a nuestro estilo, de la misma forma que nuestra imagen es diferente, también lo son nuestras versiones: somos muy rockeros»
Califa Jerezano, el flamenquito
Califa Jerezano mezcla en su nombre el carácter cordobés de sus componentes mezclado con el nacimiento en Jerez de su cantante y guitarrista, Fernando Medina, quien lidera este cuarteto que completan Paco Récord (bajo y coros), Samuel Moreno (piano y coros) y Luis Belmonte (percusión). El grupo empezó, como tantos, gracias al empuje de los amigos tras tocar en una noche de copas de forma aficionada. Al la semana siguiente se enteraron de que un amigo les había buscado el primer concierto oficial en una exhibición de pádel. «Ese concierto nos lo tomamos muy bien pero con muchos nervios», indica Medina. Así, de pronto, empezó la trayectoria de una banda que, actualmente, puede llegar a tener en un buen año hasta 60 conciertos entre ferias y eventos.
La base del repertorio de Califa Jerezano es el flamenquito, pero introducen también temas más cercanos al pop y versiones aflamencadas de música comercial y temas de reguetón. «En las ferias en difícil captar la atención de la gente y tendemos a tocar canciones que se sepa el público, también es cuestión de saber qué canción tienes que tocar en cada momento, algo que a su vez depende de lo que dure el concierto», especifica el cantante del grupo.
En el caso de Califa Jerezano, las canciones que no fallan son 'Todos los besos', de Los Rebujitos (que utilizan para cerrar como verdadero himno), 'No puedo vivir sin ti', de Los Ronaldos; 'No dudaría', de Antonio Flores; 'Los tontos', de C. Tangana. Ferias, festivales, bodas... desde hace año y medio, el grupo está representado
Y así, entre cajones flamencos, guitarras eléctricas, percusiones, baterías y bajos, la Feria de Córdoba deja en meros aprendices a cualquier festival musical. Una duración de nueve días a razón de más de una treintena de conciertos por jornada, es un cartel difícil de igualar.