Atracción de la Feria de Córdoba 2026
Mayo cordobés
De lo tradicional a lo extremo: así han cambiado las atracciones de la Feria de Córdoba
Los «cacharritos» se reinventan para atraer a nuevas generaciones
La nostalgia se ciñe sobre El Arenal. La calle del Infierno, los alrededores del estadio y su prolongación no son lo que eran. La zona de los «cacharritos» ha cambiado es las últimas décadas. Y mucho.
Las atracciones han evolucionado hacia experiencias mucho más extremas, peligrosas y casi al límite. «Es que ahora todo te sube muy alto. El canguro ya no es normal. A mí ya todo me da miedo y ya no me monto en casi nada. El látigo, los coches de choque o el Ratón Vacilón y ya», afirma Inma Fernández, de 34 años y madre de dos hijos menores de 5 años.
El Extreme, el Gigant XXL o el Flic Flac son algunos ejemplos de la diversión actual: atracciones más altas, con más velocidad, giros y caídas pronunciadas. Hasta el clásico canguro o sillas voladores han doblado su altura y rapidez. ¿El objetivo? Emociones más fuertes, mayor precio y un público joven hasta arriba de adrenalina.
Juegos Feria de Córdoba 2026
Antes, las atracciones eran más simples y mecánicas, con estructuras menos complejas y sensaciones más suaves, incluso para los niños.
La zona infantil también ha visto como sus atracciones han subido de nivel: el tren de la bruja cuenta con más luces y mayor velocidad, las cataratas tienen dos alturas y los «cochecitos» tradicionales son más ruidosos y han aumentado su velocidad y altura.
Un cambio que es aún más latente para la generación del baby boom. «Antes la feria estaba en La Victoria y yo la veía más familiar, más acogedora. De pequeña me montaba en la noria, el gusano loco, el látigo y los caballitos. Ahora, no me montaría en ninguno. Creo que antes había más seguridad y me gustaba más donde estaba. Antes todo era más asequible, incluso con el cambio de pesetas a euros», afirma Ángeles Estepa, de 60 años.
Y es que el precio de las atracciones no ha dejado de subir. Los que quieran disfrutar de las atracciones deben preparar la cartera: el precio medio es de 5 euros por viaje, 6 el Ala Delta al igual que la noria, ocho las atracciones más grandes y 15 euros pescar 16 patos.
Tómbolas: de explotar globos a los casinos
Donde antes había pesca de patos, tirada de anillos o juegos donde la habilidad del jugador era el factor a tener en cuenta, ahora hay casetas con pistolas de agua, de marcar goles o casinos. Una presencia cada vez mayor de elementos que se asemejan a los juegos de azar y con sistemas que se alejan de la pura fortuna.
Incluso los más pequeños ya no salen de la feria con un peluche de Peppa Pig o un coche de policía, ahora pueden conseguir motos, auriculares bluetooth o la camiseta de su equipo favorito. «Mi hijo ha tirado tres veces a lo de meter gol y al final ha conseguido la bufanda del Córdoba que quería», explica Isabel, madre de Héctor de 7 años.
Muchos de estos puestos han evolucionado hacia formatos más llamativos y visuales con luces LED, música alta y premios de gran tamaño para atraer a los visitantes, especialmente a los jóvenes. Los nuevos formatos incorporan mecanismos más complejos que descienden las probabilidades reales de ganar y regalos más suculentos.